Hay días en este clima, casi en cualquier época del año, en que el mundo alcanza su perfección, cuando el aire, los cuerpos celestes, y la tierra están en armonía, como si la naturaleza mimara a su prole […]
La luz templada de los bosques es como una mañana perpetua, estimulante y heroica […]
Estos encantamientos son medicinales, nos despejan y nos curan […]
No hay nada tan maravilloso en ningún paisaje en concreto como la necesidad de ser bello que tiene todo paisaje. No puede sorprenderse a la naturaleza desnuda. La belleza irrumpe en todas partes.
Ralph Waldo Emerson, Naturaleza (1850)