Brasil Mencionada por Roberto Bianchi
Del Libro TODAS LAS MANZANAS DEL PARAÍSO La sangre de los ángeles no condiciona el agua
La carne, perezosa, arrebata los gritos de la superficie. El destello de cada roce se diluye en la sombra y se sumerge en los confines del deseo. Abajo de los iceberg las dos cabezas giran y hunden sus /salivas. En un paisaje húmedo, vuelven las caricias, las miradas. El calor explota en el centro de sus entrañas. La última cascada se hace vapor, siglos de hielo y fe, que aún permanecen intactos.