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Mundo Técnico Núm. 82 Desde 1949
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El código de barras, una eficaz herramienta para el comercio
Recién nacido identificado con el código de barras
E
l código de barras, un sistema para la identificación de productos que permite capturar información sobre éstos de un modo totalmente automatizado, ha demostrado ser una herramienta útil y eficaz para el comercio y para las empresas, incluyendo las joyeras-relojeras, a la hora de controlar sus productos o para facilitar las exportaciones. Nació en EE.UU. en 1952 cuando dos estudiantes de la Facultad de Tecnología de Drexel (Filadelfia), diseñaron el primer código de barras para gestionar un almacén de forma automática. En 1973 George J. Lauder inventa el primer código de barras estándar, el UPC (Código de Producto Universal), y un año después se inauguraba en Troy (Ohio) el primer supermercado del mundo equipado con un código de barras. El código de barras está formado por una serie de barras y espacios de diferente anchura y por una serie numérica que puede “leerse” utilizando un escáner. La información sobre el producto no se encuentra en el código de barras, sino en la base de datos a la que éste está vinculada. Es decir, a simple vista los códigos no aportan información, ya que son símbolos creados para ser leídos por una “máquina”. Se trata de un sistema que permite identificar un producto sin posibilidad de error y diferenciarlo del
resto. El código de barras que lucen la mayoría de productos comerciales se corresponde con el estándar GSI y está formado por 13 dígitos que indican lo siguiente: • 84: Indica que la empresa ha obtenido el código de barras a traves de una determinada asociación nacional. En el caso de España es AECOC (Asociación multisectorial de fabricantes y distribuidores responsable de la implantación del código de barras).
permite identificar un producto sin posibilidad de error • 10020: Esta serie numérica puede tener entre cinco y ocho dígitos y es el código empresa. • 38088: Se compone de un máximo de cinco y un mínimo de dos dígitos. Identifica al producto y lo asigna la empresa. • 4: El último número es el dígito de control y la empresa lo obtiene a partir de un determinado proceso de cálculo. Los primeros números del código de barras permite saber en que país se ha fabricado el producto. Las empresas que se den de alta en España lu-
El código de barras y su sucesor, el EPC
cen el prefijo 84, el que corresponde a AECOC, independientemente de que su sede central esté en España, Mónaco o Angola y de dónde fabriquen sus productos. Además de facilitar el precio de caja de un producto, el código de barras permite llevar al día el inventario de un establecimiento. Es decir, facilita información muy importante sobre lo que se ha vendido y lo que queda en el almacén. Es por ello un buen aliado a la hora de evitar problemas de abastecimiento. También permite “seguir la pista” a un artículo a lo largo de toda la cadena. Aunque su nacimiento estuvo vinvulado al sector del gran consumo, desde allí el código de barras dio el salto a muchos otros sectores profesionales y sorprendió con aplicaciones a priori inimaginables. Hoy día se puede ver este símbolo en hospitales (identificación de bebés al nacer y de material hospitalario), bibliotecas, bancos, tiendas de ropa, carreras populares (identificación de corredores), aparcamientos públicos, identificación de animales... y joyería-relojería. En España hay 105 empresas del sector que emplean este sistema. Entre ellas: Festina-Lotus, Ibérica de Relojería, Swatch, Majorica, Unión de Diamantes y Joyería o City Time. En España el código de barras lo emplean cerca de 25.000 empresas de los más diversos sectores,
entre ellos el sector joyero-relojero. Llegó a nuestro país en 1977. El primer artículo codificado fue un simple estropajo y se leyó por primera vez por un escáner en un supermercado de Valencia. El código de barras tradicional tienen ya un relevo generacional. Se llama EPC (Electronic Producto Code) y es un chip llamado a protagonizar una revolución similar a la que supuso en su día el código de barras. El EPC funciona con la tecnología de radio-
105 empresas del sector joyerorelojero español emplean este sistema frecuencia de identificación (RFID) y es un auténtico DNI que permite identificar y distinguir dos artículos de idénticas características. A diferencia del código de barras, el EPC permite identificar cualquier objeto o persona a distancia. Gracias a ello facilita en todo momento información en tiempo real sobre cualquier producto, de cualquier empresa y de cualquier lugar del mundo. Con cerca de 25.000 asociados, AECOC es una de la mayores asociaciones empresariales de nuestro país y la única en la que fabricantes y dis-
tribuidores trabajan conjuntamente para aportar mayor volumen al consumidor. Se trata de una asociación sin ánimo de lucro que nació en 1977 para impulsar el código de barras en nuestro país. Las empresas asociadas a AECOC facturan en conjunto más de 180.000 millones de euros anuales, lo que supone cerca del 20% del PIB. AECOC trabaja para unir los esfuerzos de la industria y la distribución con la finalidad de llegar al consumidor de la forma más eficaz posible en las áreas de logística, transporte, marketing, comercio electrónico-EDI (Intercambio Electrónico de Documentos), codificación, identificación y seguridad. Desde 1992 AECOC trabaja para ayudar a sus empresas asociadas a prevenir y reducir el impacto de las pérdidas. Cuenta para ello con un Comité de Pérdidas en el que una treintena de empresas de la industria y la distibución trabajan juntas en soluciones a esta problemática. En este sentido el pasado 17 de noviembre AECOC llevó a cabo en Madrid el XIV Seminario AECOC de Prevención de la Pérdida, el punto de encuentro de referencia en nuestro país para el análisis de esta problemática. El seminario ofreció una completa radiografía de esta situación, así como las claves para paliarlas (Ver Contraste noviembre 2011, página 3, sobre la problemática del hurto). l