29 enero lunes
Sentenza Lee Van Creef. El bueno el feo y el malo (1966). El rostro ajado, curtido por el sol y ceñudo, de Lee Van Creef esconde una relación con el gatillo casi inmediata. Para muchos representa al jinete que viene de vuelta del infierno para tomar una copa, fumar una pipa y ajustar un par de cuentas. Como villano entrañable es la horma del zapato (de la bota, vaya) del antihéroe del spaghetti western por excelencia: Clint Eastwood. Algunos entendieron que él solito era el malo y el feo, desde luego no era el bueno. Un villano clásico incontestable.