El grabado celta de toraixa

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El grabado celta de Toraixa

Lola Carbonell Beviรก

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El grabado celta de Toraixa

Lola Carbonell Beviรก

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El grabado celta de Toraixa

Índice

1. Antigüedad histórica de la espiral. 2. Teosofía de la espiral. 3. Simbología de la espiral. 4. El monumento escalonado con rampa de Toraixa. 5. Descripción del laberinto de Toraixa. 6. El equivocado alquerque de Toraixa. 7. Celtas en Menorca. 8. El wuivre céltico. 9. ¿Por qué una concentración energética en Toraixa? 10. El signo ogmico de Son Cartlá. 11. Conclusiones. 12. Citas bibliográficas.

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El grabado celta de Toraixa Lola Carbonell Beviá

1. Antigüedad histórica de la espiral. El emblema de la espiral ya se representaba en el Paleolítico, dibujada sobre ídolos femeninos, como símbolos de centros de vida y, fertilidad (1). Con posterioridad fue un símbolo representado en el Neolítico irlandés de la tumba-pasadizo de Newgrange, datada en el año 3.150 a. C. Se trata de un grabado con forma de espiral ubicado sobre la pared de la cámara (2). Y durante las edades del Bronce y Hierro, la espiral, procedente del Danubio, fue reproducida en la metalurgia germánica (3). 2. Teosofía de la espiral. La emblemática de la espiral se encuentra en la naturaleza, en la galaxia del sistema solar y, en otras galaxias (4). Fruto de las observaciones astronómicas y del análisis del tiempo, surgió la teosofía cíclica de la espiral, sin principio y repetitiva, que conceptualmente se la describe como tiempo sin principio no final (5). Y se adscribió a la muerte, como una espiral de vida cíclica y eterna (6). 3. Simbología de la espiral. La espiral simbolizaba la fecundidad acuática y lunar (7). Y era un símbolo abstracto relacionado con el agua y el origen de la vida (8). 4. El monumento escalonado con rampa de Toraixa. Se trata de un monumento turriforme del que parte una rampa helicoidal exterior, que lo une con la parte superior. En la actualidad se encuentra en muy mal estado y, semiderruido. Su ubicación se halla en el lugar de Toraixa, situada cerca del “camí de Binissaida” y, de la carretera de San Luís a Es Castell (9). 4


5. Descripción del laberinto de Toraixa. Se trata de un grabado cuadrangular, realizado en medio relieve, sobre una piedra arenisca de color rojizo. La inscultura se encuentra en la parte alta del monumento turriforme (10). El dibujo del grabado se corresponde con lo que se ha venido denominando un laberinto, formado por tres rectángulos concéntricos, cruzados por una línea transversal en uno de los lados (11); partidos por una línea transversal que, perpendicularmente, llega hasta el centro del lado del cuadrado exterior (12). 6. El equivocado alquerque de Toraixa. Los investigadores que se habían ocupado del estudio y presentación del laberinto de Toraixa, no tuvieron explicación razonable para dicho símbolo cuadrangular (13). Pero hubo una teoría presentada en el “Diari de Menorca” de fecha 4 enero 2005, en la que Rafel Saura señalaba que se trataba de la representación de un alquerque, es decir, de un juego muy antiguo (14). La teoría del alquerque fue ratificada por el arqueólogo Ferrán Lagarda Mata, a la que añadió alguna explicación (15). 7. Celtas en Menorca. Pero la solución al acertijo del grabado de Toraixa se halla en el poblamiento céltico de la isla de Menorca, cuyas migraciones arribaron en cuatro periodos históricos distintos, que oscilaron entre las edades del Bronce y del Hierro, correspondientes a los años (16): a) 2.100-2.100 a. C. b) 1.600-1.500 a. C. c) Siglo XII a. C., tras la finalización de la guerra de Troya. d). Primer milenio a. C. 8. El wuivre céltico. El wuivre es un concepto mitológico céltico, consistente en una serpiente que se arrastra por el interior de la tierra, que condiciona las 5


estructuras profundas del planeta y, conduce sus energías para aflorarlas y, actuar sobre la salud, el comportamiento y, la historia del género humano. Los wuivres producen concentraciones de energía en determinados lugares que son considerados sagrados, como santuarios dedicados a la adivinación de dichas energías y convertirlas, en útiles y beneficiosas (17). 9. ¿Por qué una concentración energética en Toraixa? Como se ha visto con anterioridad, la simbología abstracta de la serpiente era la espiral. Por lo tanto, el wuivre de Toraixa marcaba un lugar sagrado para la cultura céltica de Menorca, siendo el monumento escalonado turriforme de Toraixa un santuario céltico, que estaba marcando el punto energético donde confluían las corrientes de energía de la tierra. 10. El signo ógmico de Son Cartlá. En la isla de Menorca existe un punto que fue marcado con un signo ógmico y, se trata del recinto de taula de Son Cartlá, en el término de Ciutadella (18). Un signo ógmico que fue identificado por Juan Flaquer y Fábregues en el año 1922, en una de las pilastras en pie, ubicada al sur del recinto de taula (19). Por tanto, Son Cartlá estuvo habitado por individuos de origen céltico, que dejaron su impronta, -mediante un pequeño grabado de un signo de la escritura celta-, en uno de los pilares de la taula. 11. Conclusiones. Tras la colonización céltica de la isla de Menorca, en alguno de sus cuatro periodos, fue construido como santuario, el monumento turriforme de Toraixa, sobre una confluencia de energías concentradas en su subsuelo que se dirigirían hacia la sanación y la adivinación. El punto fue marcado con una escultura, en medio relieve, representativa de un emblema mitológico céltico, denominado wuivre, -el cual aunque su morfología represente tres rectángulos circunscritos uno dentro de otro, con un segmento transversal que corta cada uno de sus cuatro lados-, su simbología física fue la serpiente y, su símbolo abstracto, la espiral.

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Muy posiblemente la piedra gravada se encontraría en algún punto visible desde el exterior del santuario, de modo que fuese vista por todos los asistentes al recinto sagrado. Y con el paso del tiempo, la piedra grabada quedó sobre los restos de piedras existentes en la actualidad. Pero los habitantes célticos de Menorca, no solo fueron usuarios del santuario de Toraixa, sino que bien reutilizaron para sus prácticas religiosas el recinto de taula de Son Cartlá, o bien fue algún individuo céltico quién a título individual, o grupal, marcó con un signo gráfico de la escritura celta, un pilar del recinto de taula por algún motivo que se desconoce.

En Villajoyosa (Alicante). A 20 marzo, 2017.

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12. Citas bibliográficas.

(1). ELIADE, Mircea. “Tratado de la Historia de las Religiones. Morfología y Dialéctica de lo sagrado”. Barcelona. Círculo de Lectores. 1990. Página 238. V. Las aguas y el simbolismo acuático. Las aguas y los gérmenes. “(…) Ya en el paleolítico, la espiral simbolizaba la fecundidad acuática y lunar; dibujada sobre ídolos femeninos, homologaba todos esos centros de vida y de fertilidad (…)”. (2). ROBBINS, Lauwrence, H. & CARTER, Spencer; HASSIN, Marcel. & DE VARGAS, Laurent. “Historias ignoradas. Episodios enigmáticos de todas las épocas”. Barcelona. Robin Book. 2002. Página 33. Grabado de espiral de la tumba neolítica de 7ewgrange en Irlanda. “(…) Stonehenge no es el yacimiento megalítico más antiguo que tiene significación astronómica en Gran Bretaña. El más antiguo es la famosa tumba –pasadizo neolítico de /ewgrange, en Irlanda. La datación con radiocarbono ha revelado que esta gran tumba fue construida alrededor del año 3150 a. C.; es decir, algunos siglos antes de que se construyesen las primeras pirámides en el antiguo Egipto. La tumba de /ewgrange presenta un estrecho pasadizo de poco más de dieciocho metros de longitud que conduce a una cámara con alcobas. Hay un dibujo en espiral grabado sobre la pared de la cámara (…)”. (3). ROMUALDI, Adriano. “Los indoeuropeos. Orígenes y migraciones”. Ediciones del C.E.I. www.AdrianoRomualdiLosindoeuropeosO4rigenesyMigraciones.pdf Página 60. Las Edades del Bronce y del Hierro: La formación de las nacionalidades indoeuropeas. Espiral procedente del Danubio. “(…) En el territorio de la primera cultura megalítica, al norte de la línea BremenStettin, florece la espléndida civilización del Bronce Germánico, sólo parangonable a la micénica, con la cual mantiene un activo comercio del ámbar. La metalurgia produce verdaderas obras maestras repitiendo el motivo de la espiral procedente del Danubio. Las turberas danesas nos han restituido cuerpos y vestidos óptimamente conservados: vestidos largos hasta los pies, cinturones ornamentados con grandes discos de bronce, redecillas para los cabellos de las mujeres; túnicas cortas, capas, gorros y polainas para los hombres. Las casas, como las de Buch (junto a 8


Berlín) son del tipo megaron. El carro del sol tirado por un caballo, encontrado en la isla de Seeland, atestigua una religión solar cuyos ecos permanecen en la saga helénica de los hiperbóreos caros a Apolo. Esta religión solar retorna en las incisiones rupestres de Bohuslän, al norte de Gotemburgo: la nave solar avanza guiada por cisnes; figuras divinas blanden grandes hachas; otras sostienen discos, ruedas, como las que todavía arden en muchos lugares de Europa para celebrar el solsticio. En relación con el culto al sol están los Luren, enormes trompas de bronce de cuello muy largo (…)”. (4). GRIBBIN, John. “Solos en el universo. El milagro de la vida en la Tierra”. Barcelona. Ediciones Pasado & Presente. 2012. Página 20. Introducción. Una entre un billón. A través de la Vía Láctea. Espirales. “(…) Los astrónomos han descubierto que nuestra galaxia presenta una estructura es espiral, con bandas de estrellas brillantes y jóvenes (conocidas como brazos espirales) que se entretejen hacia fuera desde el centro del disco. Antes se pensaba que esto describía un limpio patrón en espiral, con cuatro brazos principales y algunos arcos más pequeños, pero observaciones recientes indican que el patrón es más caótico, con espuelas que asoman de algunos de los brazos principales, fragmentos de otros brazos, e incluso una franja de brazos en el centro de la galaxia. /adie sabe exactamente cómo se forma el patrón en espiral, pero es una característica habitual de las galaxias. La hipótesis más verosímil es que se trata de una onda de densidad, en la cual las estrellas y nubes de gas que orbitan alrededor del centro de la Vía Láctea se acumulan en ciertos lugares, del mismo modo que el tráfico de una carretera se acumula en un atasco en movimiento cerca de una gran carga que avanza lentamente. Las nubes de gas que se ven atrapadas en el atasco en movimiento son aplastadas y, algunas de ellas se destruyen para crear nuevas estrellas, que es lo que hace que el patrón en espiral destaque (…)”. (5). JOU MIRABENT, David. “El laberinto del tiempo. Tiempo y memoria en la vida y el universo”. Barcelona. Ediciones Pasado y presente. 2014. Página 15. Primera parte. El tiempo. Iconografía del tiempo. “(…) Tiempo como rueda, como flecha, como punto, es decir, como ciclo repetitivo, como corriente irreversible, como instante singular. Tiempo como violencia que nos arranca las cosas amadas y nos desposee de la 9


felicidad fugazmente poseída, o como peso insoportable de la espera, el tedio o el dolor. Ese flujo, que visualizamos lineal, ¿no sería imaginado más adecuadamente como turbulento, laberíntico, bifurcado repetidamente en una proliferación de ramificaciones truncadas? (…)”. Ibidem. Página 75. 4. Psicología del tiempo. Impaciencias, ansiedades, recuerdos. Temporalidad de la percepción y de la memoria. Espiral. “(…) La repetición contribuye a la seguridad, a la consolidación de patrones de conducta y de identidad, de funcionamiento del mundo, de una forma que permite ir integrando mejor los resultados de la curiosidad, que poco a poco se irá desarrollando e imponiéndole al culto a la repetición (…)”. Ibidem. Página 258. Glosario. Sesenta términos y su relación con el tiempo. Eternidad. “(…) Tiempo sin principio no final. Conceptualmente se distingue de la eviternidad, que es un tiempo con principio pero sin fin. A veces se considera, impropiamente como eternidad un estado hipotético de la realidad en que desapareciera la dimensión temporal (…)”. (6). Planeta Egipto. “Para la eternidad (Quest for Eternity)”. Época de Ramsés II. Siglo XIII a. C. (1273 a. C). Visualizado el lunes 2 septiembre 2013. Rtve. Created by: Uwe Kersken. Author: Susanne Utz y Tilman Reme. Director: Stephan Koester y Daniel Gerlach. Editor: Dieter Dehn y Jörrg Dixius.“(…) En la Universidad Americana del Cairo, se intentan construir los procesos del antiguo oficio de la momificación. Los estudiantes utilizan las instrucciones de hace dos mil años de antigüedad, desde 1500-1400 a. C., en adelante: natrón, (sal natural de desierto) se cambia a menudo durante 40 días. 7 aceites sagrados masajeando la piel de la momia para mantenerla flexible. El proceso dura 70 días hasta que la momia está lista para liarla con vendas de lino. Se han encontrado momias de cocodrilos. Algunos reyes se llevaban a sus mascotas a la tumba. La ciudad de Abydos era la ciudad del culto de Osiris, dios de la muerte y resurrección. En antiguas tumbas de Abydos, se han encontrado modelos de ajo que el difunto se llevó al más allá. Los ajuares funerarios incluían jarras de vino, réplicas de arcilla de pan, carne, y cápsulas de amapola, puntas de flecha, ajuares familiares para que el más allá fuera confortable. 10


En el interior de la tumba esteras de paja recubren el suelo de la cámara principal, con jarras de cerveza. En otras habitaciones se encontraron los esqueletos de los servidores del faraón que murieron junto a su rey. La colina primordial. La arquitectura funeraria, una escalera sube al oeste donde el rey iniciaría el viaje al más allá, cubierta por una colina de arena el símbolo de la resurrección. Pensaban que la vida era cíclica y eterna, haciéndose todos los esfuerzos para ayudar a los muertos en su resurrección creándose colonas en la parte superior de las tumbas, signo de resurrección, y en adelante esas colinas se convirtieron en pirámides. La colina primordial, los egipcios revivían esa génesis todos los años y consistía en la elevación de la tierra seca, o el descenso de las aguas primigenias que cubrían el mundo. La promesa del regreso de la vida. A medida que la colina de las tumbas se iba acercando al cielo se volvía más abstracta. Cuencos de sacrificios. En los sacrificios que se le hacía a Osiris, hay numerosas inscripciones realizadas en cuencos con restos epigráficos. Hay cartas en las que una mujer acude a la tumba de su marido hablándole de las tierras heredadas. Otra dice pide que le ayuden a concebir para perpetuar la familia. Especialistas: -

Ken Weeks, director del proyecto de cartografía de Tebas. Salima Ikram, universidad americana del Cairo. Günter Dreyer, Instituto arqueológico alemán del Cairo. Mark Lehner, director del proyecto de cartografía de la plataforma de Giza (…)”.

(7). ELIADE, Mircea. “Tratado de la Historia de las Religiones. Morfología y Dialéctica de lo sagrado”. Barcelona. Círculo de Lectores. 1990. Página 238. V. Las aguas y el simbolismo acuático. Las aguas y los gérmenes. “(…) Ya en el paleolítico, la espiral simbolizaba la

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fecundidad acuática y lunar; dibujada sobre ídolos femeninos, homologaba todos esos centros de vida y de fertilidad (…)”. (8). GIMÉNEZ VALERO, Sara. “Imagen mítica y religiosidad en los Balcanes durante el /eolítico”. Trabajo fin de grado dirigido por Elena Maestro Zaldíbar. Zaragoza. Facultad de Filosofía y letras. Universidad de Zaragoza. 2014. Repositorio de la Universidad de Zaragoza-Zaguan http://zaguan.unizar.es Página 28. Símbolos relacionados con el agua y el origen de la vida. “(…) La serpiente, junto con su derivado abstracto que es la espiral, es el motivo dominante en el arte del área balcánica y, en conjunto, de la Vieja Europa (…)”. (9). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 5. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) En noviembre de 1992, tuvo lugar en la ciudad de Lleida el “i Congrés Internacional de Gravats Rupestres i Murals” (“O Congreso Internacional de Grabados Rupestres y Murales”), del cual, alejado durante largo tiempo de la Arqueología dudo que llegara a tener personalmente noticia. En el mismo, una comunicación de J. S. Gornés Hachero, J. M. Gual Cerdó y Ll. Plantalamor-Massanet, Director conservador, este último, del Museu de Menorca, dio a conocer la existencia de un grabado inciso supuestamente representando un “laberinto” sobre una piedra arenisca rojiza situada en lo alto de un monumento turriforme con rampa helicoidal exterior para su acceso a su parte superior (o que el propio Ll. Plantalamor llamaría un “monumento escalonado” en su tesis doctoral, publicada con fecha del mismo año, para distinguir ese tipo de construcciones de las habitualmente denominadas “talayots”) situado cerca del “Camí de Binissaida” y de la carretera de Sant Lluís a Es Castell, junto al “lloc”, mejor “llocs”, de Toraixa, en nuestra querida isla de Menorca, que aquel año habíamos vuelto a pisar tras larga ausencia. (10). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 5. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) En noviembre de 1992, tuvo lugar en la ciudad de Lleida el “i Congrés Internacional de Gravats Rupestres i Murals” (“O Congreso Internacional de Grabados Rupestres y Murales”), del cual, alejado durante largo tiempo de la Arqueología dudo que llegara a tener personalmente noticia. 12


En el mismo, una comunicación de J. S. Gornés Hachero, J. M. Gual Cerdó y Ll. Plantalamor-Massanet, Director conservador, este último, del Museu de Menorca, dio a conocer la existencia de un grabado inciso supuestamente representando un “laberinto” sobre una piedra arenisca rojiza situada en lo alto de un monumento turriforme con rampa helicoidal exterior para su acceso a su parte superior (…)”. (11). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 6. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) El dibujo, descrito, como hemos indicado y, de forma repetida, como el de un “laberinto”, estaba formado, según dichos investigadores, por “tres rectángulos concéntricos cruzados por una línea transversal en uno de los costados” y así se representó en una de las tres figuras que acompañaron al texto de la comunicación en las actas del Congreso, la publicación de las cuales no vio la luz hasta casi once años después, en abril de 2003 (…)”. (12). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 7. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) Ciertamente, habíamos distinguido “tres rectángulos concéntricos” pero más bien de la variedad que en Geometría se denominan “cuadrados”, aunque su trazado no fuera precisamente perfecto. Y, ciertamente también, la línea transversal que los cruzaba “perpendicularmente” (algo que obviaron indicar entonces, si bien en el dibujo quedaba suficientemente claro) por un lado estaba presente; pero es que había otras tres. Sí, otras tres. Otras tres líneas grabadas cada una de las cuales hacía lo mismo que la descrita pero por los otros tres costados. Dicho de otra manera, del centro de cada uno de los lados del cuadrado más interior parte una línea transversal que perpendicularmente llega hasta el centro del lado correspondiente del cuadrado más extremo. / (Página 8) En su descargo (en el de los tres comunicantes, nos referimos) cabría decir que alguna de dichas líneas transversales se halla muy gastada y casi solo se adivina y, que probablemente nosotros tuvimos la suerte de que, con la luz baja del atardecer, las sombras del propio trabajo de incisión nos las hicieran mucho más evidentes (…)”.

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(13). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 9. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) Gornés, Gual y Plantalamor, sin embargo, no se atrevieron a tanto y tras citar ejemplos de laberinto en distintas partes del mundo así como las distintas interpretaciones de dichas representaciones (viaje iniciático, sistema defensivo, elemento de significado solar, cabalístico, etc), acabaron indicando que no podían “interpretar el laberinto de Toraixa como uno de estos símbolos” y que ni siquiera les era dado aportar “una explicación razonable de su existencia en Menorca, ya que los paralelos formales más próximos se hallan alejados en el tiempo y en el espacio”. (…)”. (14). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 10. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) Una segunda búsqueda, con las claves “Menorca” y “laberinto” por si alguien más se había preocupado de nuestro motivo, dio resultados inesperados. Un artículo más bien de fondo del “Diari de Menorca”, fechado el 4 de enero de este mismo año 2005, describía como un natural de la isla, Rafel Saura, acompañado por algunos amigos, había visitado el monumento de Toraixa y había visto el extraño grabado, quizás tras haber leído la descripción que de la torre y del mismo citado una vez más como “laberinto” hace Ll. Plantalamor en su tesis y, de cómo había intentado también encontrarle un significado y unos paralelos, llegando a la conclusión, en un primer momento de que se hallaba ante un “triple recinto” y, posteriormente, de que, en realidad, se trataba de la representación de un “alquerque” (…) / (Página 11) Porque creemos que no hay duda posible, estamos ante la representación, en Toraixa no de un “laberinto·, sino de un tablero de “alquerque” o “quirkat”. Pero ¿qué es un “alquerque”? ¿qué es un “quirkat”? Pues, a grandes rasgos, se trata de un juego (sí, de un “juego”) muy antiguo, un juego al cual, quién más quien menos, habitualmente en su versión más básica, ha jugado: el “Tres en Raya” (…)”.

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(15). LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006. Página 11. El supuesto “laberinto” del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). “(…) “Al-Quirkat” o “Al-Quirq” (¿al-qariq? –sitio llano-) es la expresión árabe con el que se le conocía en el silo X d. C., cuando es mencionado refiriéndose al parecer a una variante parecida a la de nuestro grabado pero con diagonales que parten de los ángulos del cuadrado interior para finalizar en las del exterior) en el libro Kitab-al-Aghani (Libro de Canciones) de Abu al-Faraj o Ali o ah ibn al-Husain al-isbahani (897-967 d.C.) de Isfahan, pero probablemente entonces ya era muy viejo al menos de ser contemporáneo del templo de Kurna o Qurna, en la orilla oeste de la egipcia Tebas (la antigua Luxor) y levantado por Ramsés I y Seti I en el XV a. C., (hacia el 1440 a. C.) donde aparece representado (de hecho, se halla al parecer, inacabado) junto con otros juegos en el techo de una estancia (la única duda es de si dichos grabados fueron ejecutados o por aquel entonces o son posteriores y, de ser así, cuan posteriores) (…)”. Ibidem. Página 19. “(…) Pero, ¿qué hace un tablero de quirkat en lo alto de un talayot (en sentido amplio) menorquín, inciso sobre una piedra de un tipo más propio del /orte de la isla que de la zona en la que se halla ubicada la torre? y ¿a qué época puede adscribirse? / (Página 20) Por su ubicación, el bloque sobre el que fue grabado probablemente formó parte del coronamiento del monumento, es decir, del conjunto de losas que reseguía el canto superior de la torre, algo parecido a lo que podemos ver, por ejemplo, en Talatí de Dalt. Dicho de otra forma, aunque se halla prácticamente in situ, cosa nada extraña si tenemos en cuenta que su peso puede rondar los 100 g., (razón por la cual probablemente tampoco ha desaparecido en manos de algún coleccionista desaprensivo o se encuentra en un museo). Pero esto no quiere decir nada. Como quizás en kurna, el grabado puede ser posterior, e incluso muy posterior, a la construcción del edifico, aunque nada impide que sean de la misma época, pues, como hemos visto, se conocen en otras partes supuestamente contemporáneos a la Cultura Talayótica, si bien una de las teorías más acertadas no hacen llegar el juego sino a los romanos (que no conquistarían las Baleares hasta el 123 a. C.), desde su origen en SriLanka y a través de Egipto.

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Gornés, Gual Y Plantalamor elucubran en su comunicación acerca de la piedra sobre la que se halla, su procedencia norteña su posible paralelismo con las piedras de formas redondeadas e igualmente de origen norteño que aparecen a la derecha de la puerta de entrada de los recintos de taula, el paralelismo entre la función religiosa de dichas taulas y la supuesta a los monumentos escalonados como el de Toraixa, etc. Pero la piedra pudo tener esta función, este significado o simbolismo betílico, antes de ser grabada, no teniendo quizás el dibujo ninguna relación con el mismo. /o hay, por otra parte, un auténtico contexto arqueológico que nos permita fechar el dibujo. Solo su desgaste parece señalarnos que no data de anteayer. Una explicación sencilla sería la de centinelas romanos, musulmanes o cristianos de poco después de la reconquista de la isla por Alfonso III situados sobre la torre y matando el tiempo con el juego, quizás introducido en el área, como hemos señalado, por grupos de los primeros o los segundos. Otra explicación, mucho más complicada y difícil de demostrar, sería la de que realmente tuviera algún tipo de significación simbólica (…)”. (16). CARBONELL BEVIÁ, Lola. “Menorca: Influencias célticas en la religiosidad menorquina. La reutilización de las taulas”. Alicante. www.Historiayarqueologia. 2015. www.Menorca_influencias célticas en la religiosidad menorquina. La reutilización de las taulas.pdf Página 5. 4. El asentamiento de los celtas de Menorca. “(…) La primera colonización céltica de Menorca fue la realizada por la llegada de los descendientes de /oé, en los albores del tercer milenio a.C. (26). Fue Tubal, nieto de /oé e hijo de Japhet, quién pobló las Baleares (27). Juan Ramis i Ramis señaló que los celtas poblaron Menorca antes de la llegada de los fenicios (28), situación cronológica que se produjo entre los años 2.200 y 2.100 a. C. (29); y, que los habitantes autóctonos fueron muy diestros en el manejo de la honda (30). / (Página 6) La segunda colonización céltica de Menorca se produjo entre los años 1600 a. C. (31) y 1500 a. C. (32). La tercera colonización céltica de Menorca tuvo lugar en el siglo XII a. C., tras la guerra de Troya (33). Y la cuarta colonización céltica de Menorca se produjo en los albores del primer milenio a.C., con motivo de una sequía extrema de 26 años de 16


duración (34), en la que los celtas se trasladaron a los Pirineos, retornando a Menorca cuando la isla renació ecológicamente (35) (…)”. Ibidem. Página 14. 9. Conclusiones. “(…) Menorca fue poblada por cuatro migraciones célticas, datando cronológicamente la primera de ellas, desde los inicios del tercer milenio antes de Cristo. La segunda y tercera, se produjeron a lo largo del segundo milenio. Y la tercera, en el inicio del primer milenio antes de Cristo. Los celtas de Menorca habitaron en un primer momento en construcciones circulares troncocónicas que fueron denominadas con posterioridad, talayots. Sirviendo de defensa y de morada ante las constantes incursiones piráticas que recibió la isla de Menorca a lo largo del segundo milenio antes de Cristo, e inicios del primero a. C. Cuando la paz se impuso, los celtas de Menorca construyeron sus viviendas circulares, denominadas posteriormente círculos talayóticos, junto a los talayots, para en caso de incursión, pasar a protegerse dentro de los mismos (…)”. (17). GARCÍA ATIENZA, Juan. “Guía de la España templaria”. Barcelona. Arín. 1987 (2ª edición: septiembre). Página 234. Glosario. Wuivre. “(…) En la mitología cósmica de los pueblos célticos, son serpientes que, arrastrándose por el interior de la tierra condicionan las estructuras profundas del planeta y conducen su energías, haciéndola aflorar allí donde, de un modo y otro actúe sobre el comportamiento, sobre la salud y hasta sobre la historia del género humano. Los wuivres siguen caminos determinados que, en un punto u otro, se entrecruzan y provocan concentraciones de energía que convierten tales encrucijadas en enclaves decididamente sagrados. Igualmente, existen puntos en los que esa misma salida energética a la superficie implica un contacto mucho más directo entre las fuerzas telúricas que proceden de las profundidades del planeta y de las potencias cósmicas que llegan desde el espacio exterior. El ser humano puede llegar al conocimiento de los caminos que siguen estas corrientes y hasta marcarlas y utilizarlas, mediante la erección de hitos que servirán de aviso unas veces y de contacto cósmico. Esta ciencia tradicional y heterodoxa es la que, para muchos investigadores, provocó en su día la erección de menhires, dólmenes y cromlechs, que serían, en parte al menos, santuarios dedicados a la adivinación de esas energías y,

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en parte, espacios que podrían ser utilizados para absorberlas y convertirlas en útiles y beneficiosas. LOUIS CHARPE/TIER: El enigma de la catedral del Chartres. Barcelona. Plaza & Janés, 1969 (…)”. (18). FLAQUER Y FÁBREGUES, Juan. “Son Carla”. Revista de Menorca. Publicación del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Mahón. Y de las Sociedades Afines Domiciliadas en el mismo. Año XXIV. Quinta Época. Tomo XVII. Mahón. 1922. www.RevistadeMenorca1922.pdf Página 107. “(...) Después de reiteradas ofertas por parte del digno propietario de la finca, don Marcos de Squella y Bustos, expresiones de un corazón noble y desinteresado, el ilustrado naturalista y farmacéutico don Jaime Ferrer Aledo y el que suscribe emprendimos viaje a Ciudadela al objeto de visitar la estación arqueológica que nos ocupa. El predio de Son Carlá dista unos 7 Km., de la ciudad debiendo seguirse el camino que arranca del de San Juan; de paso puede visitarse el recinto amurallado de Santa Rosa, por desgracia hoy ya en mal estado de conservación. La agrupación de Son Carlá comprende talayotes, círculo con taula central, cuevas megalíticas, galería cubierta y muro circundante de todo el conjunto (...)”. (19). FLAQUER Y FÁBREGUES, Juan. “Son Carla”. Revista de Menorca. Publicación del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Mahón. Y de las Sociedades Afines Domiciliadas en el mismo. Año XXIV. Quinta Época. Tomo XVII. Mahón. 1922. www.RevistadeMenorca1922.pdf Página 108-109. Signo ógnico en la taula de Son Carla. “(…) El espacio encierra varios círculos pero solo uno, el / (Página 109) central, con taula, derribada y rota; una de las pilastras, la meridional en pié, presenta un signo ógmico, único caso que sepamos existente en los megalitos de la Isla, tan frecuentes en cambio como son en cuevas primitivas, algunas por cierto inmediatas a los monumentos análogos a los de que nos ocupamos como ocurre en la localidad de Cotayna. El Sr. Ferrer hizo notar la curiosidad que presenta la pilastra opuesta, donde hay una erosión producida por los agentes atmosféricos al disgregar las partes blandas (…)”.

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Anexo documental

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Wuivres celtas

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Dibujo celta o wuivre. (Fuente: GARCÍA ATIENZA, Juan. “Guía de la España templaria”. Barcelona. Arín. 1987 (2ª edición: septiembre). Página 234. Foto: Lola Carbonell)

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Dibujo celta o wuivre. (Fuente: GARCÍA ATIENZA, Juan. “Guía de la España templaria”. Barcelona. Arín. 1987 (2ª edición: septiembre). Página 234. Foto: Lola Carbonell)

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Grabado de Toraixa

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(Fuente: LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006).

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(Fuente: LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006).

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(Fuente: LAGARDA MATA, Ferrán. “Grabados rupestres de Menorca”. Zaragoza. Ferrán Lagarda Mata Editor. 2006).

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Aspecto actual del monumento escalonado de Toraixa (Es Castell). (Foto: Ă ngel Roca. 2016).

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Grabado de Toraixa (Es Castell). (Foto: Ă ngel Roca. 2016).

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Detalle del grabado de Toraixa (Es Castell). (Foto: Ă ngel Roca. 2016).

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Grabado rectangular circunscrito por tres rectรกngulos existente en Toraixa (Es Castell). (Foto: ร ngel Roca. 2016).

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Taula de Son Catlar

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Restos del recinto de taula de Son Catlar, en Ciutadella. (Foto: Ă ngel Roca. 2016).

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Vista del recinto de taula de Son Catlar desde otro ĂĄngulo. (Foto: Ă ngel Roca. 2016).

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Lola Carbonell Beviá, alicantina de nacimiento, es historiadora, especializada en Humanidades Contemporáneas. Ha realizado numerosas monografías sobre la Historia de la Edad Media de Menorca y, sobre su Protohistoria. En este trabajo de investigación, se ha centrado en demostrar la influencia de la simbología celta en un grabado existente en el monumento escalonado de Toraixa, de es Castell.

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