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Prólogo En este siglo de grandes aventuras, en el que el pan cotidiano alterna con explosiones termonucleares y viajes interplanetarios; en este mundo de aparente progreso en donde todos corremos apresuradamente sin saber a punto fijo hacia dónde -quizá hacia la locura-; en medio de esta barahúnda: la voz pausada del Oriente nos llega para detenernos, alertarnos. Aquel que sabe oír conocerá en esa voz el llamado hacia la verdadera aventura -la única posible para los buscadores de la verdad-, aquella que, nos conduce hacia el encuentro de nosotros mismos: tierra virgen, universo "olvidado, el paraíso perdido de nuestros primeros padres" o el sat chit anand de los Vedas. "Osho es esa voz. Mejor dicho, es la voz del Cosmos que se hace oír a través de él. Todos los días aparece ante un grupo de discípulos venidos de todos los confines y deja que fluya la Sabiduría [así, en mayúscu1as. Gracias a la cinta magnetofónica retenemos su voz. Sus libros son la trascripción fiel de esas grabaciones. El nunca ha escrito nada, sin embargo .sus libros suman ya centenares. Cuando por mi fortuna me encontré en aquel grupo en Puna, India, una mañana de febrero de 1975, quedé literalmente fascinada, Osho me dio la impresión de ser un hombre luminoso, más que eso, transparente, a través del cual 'fluía una catarata arrebatadora de palabras, con un poder de llegar a lo hondo no sólo del tema, sino al fondo mismo de sus oyentes, removiendo y despertando inmisericorde la conciencia. Nadie después de escucharle puede seguir siendo el mismo. Bastaría su presencia, pero sus palabras quedan, y así llegan hasta aquellos que nunca estuvieron allí. Cada día, desde algunos años, la presencia se repite. ¿Dónde se origina ese río inagotable? Como él mismo dice, no en la reducida mente de un individuo, sería imposible, sino que precisamente por haberse desvanecido como persona, como ego, puede la Existencia misma revelarse a través suyo. Su nombre, Bhagwan, significa Divinidad. Cuando alguien logra trascender su personalidad individual, se convierte en uno con el Todo; se reintegra a la Unidad, al Uno, y pasa a ser vehículo de esa Unidad: Rajneesh es pues, la expresión de la Sabiduría. La Sabiduría no es cúmulo de información, aunque él es receptáculo de toda información. Es la voz misma de la vida. Y la vida es siempre nueva, no hay modo de catalogarla y prevenir sus respuestas. Sólo un Iluminado como Osho puede dar una respuesta vital a cada momento, en cada situación, pues se halla en contacto con la fuente del conocimiento. Por eso afirma: "Yo soy la Puerta. No soy nadie. Y sólo aquél que no es nadie puede ser la puerta. Puerta significa el vacío. Nada más que el espacio que sirve para pasar. Pasa a través de mí, no conmigo, y sabe. Sólo desde fuera parece que soy. Pero cuanto más hondo penetres en mí, menos me hallarás. Y al final, nadie" . En otros momentos menciona: ". . . Una persona Iluminada, que está despierta, se siente responsable de todo el embrollo que habéis creado. Un Buda se siente responsable de tus crímenes, de tus pecados. Se siente involucrado en ellos. Siente compasión. Sabe que tú no sabes. El es plenamente consciente". ". . .Por ejemplo, la tercera guerra mundial está por venir. Aquél que está despierto, Iluminado, conoce plenamente lo que va a suceder. Se acerca más cada día, pronto estará sobre nosotros. Pero tú estás dormido, profundamente. El no duerme, él no sueña; está absolutamente consciente como un radar. El conoce el futuro y se siente culpable, tiene que hacer algo. . ."