Otra vida familiar es posible Los desahucios, en la agenda política Edita HOAC - Nº 142 - DICIEMBRE 2012 - III ª Época - 0,60 € - Suscripción anual: 6 €
«Me he fijado en sus sufrimientos y he bajado a liberarlos» (Ex 3, 7-8)
¿P
así lo vemos
odemos hablar de desarrollo humano en nuestra sociedad cuando convivimos con seis millones de personas que no encuentran trabajo, más de dos millones de niños y niñas sin lo mínimo para desarrollar una vida normalizada, centenares de miles de familias amenazadas con quedarse endeudadas y sin hogar y 300.000 familias que dependen de los pensionistas que viven en sus hogares para llegar a fin de mes? Cáritas ya ha dicho que «la acumulación de desventajas en más de una cuarta parte de la población española conlleva un riesgo de dualización y de falta de cohesión social que se viene contrastando antes del inicio de la crisis». ¿Podemos seguir como si tal cosa? ¿Podemos seguir pensando que la situación va a cambiar cuando continuamos haciendo lo mismo que
hacíamos y aplicando las mismas políticas de siempre? ¿No vemos razones para el cambio personal y colectivo? Los cristianos celebramos la natividad del Señor este mes, y como dijo Benedicto XVI, la celebración de este acontecimiento «es más bien una invitación a dejarnos transformar totalmente por Aquel que ha entrado en nuestra carne». San León Magno exclamó: «el Hijo de Dios se ha unido a nosotros y nos ha unido a nosotros consigo de tal manera que el abajamiento de Dios hasta la condición humana se convirtiera en una elevación del hombre hasta las alturas de Dios». Por eso, esta Navidad, queremos compartir esta invitación a reconocer y acrecentar la divinidad de todos los hombres y mujeres, especialmente de los más castigados, camino de verdadera plenitud para todos los seres humanos.