laHoja PARROQUIAL
SEGORBE-CASTELLÓN
7 enero 2018
EL BAUTISMO, Nueva Criatura
XXIX Festival de Villancicos en los centros penitenciarios de Castellón
Jornadas por la Familia y la Paz D. Luis Oliver
“Es un buen momento para hacer una revisión de la vida en la familia” www.obsegorbecastellon.es
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Diócesis Segorbe-Castellón
Palabra de Dios 8
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Agenda ENERO LUNES 8 Reunión del Equipo de Consiliarios de la Acción Católica. MARTES 9 Reunión de la Mesa diocesana del Secretariado de Migraciones. MIÉRCOLES 10 19:30h Presentación de la Jornada Mundial de las Migraciones en los salones de la Concatedral de Sta. María (Secr. de Migraciones). VIERNES 12 13:30h El Espejo de la Iglesia en COPE. 20:30h Vigilia de Oración por la Jornada del Emigrante en la S.I. Concatedral de Santa María (Secr. de Migraciones). SÁBADO 13 Convivencia para chicos de fin de semana en el Mater Dei. DOMINGO 14 JORNADA MUNDIAL DE LAS MIGRACIONES 9:45h Iglesia Noticia en COPE 19h Misa por la Jornada de las Migraciones en la S.I. Concatedral de Santa María (Castellón).
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El foco « Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto » Bautismo del Señor (1ª Semana del Tiempo Ordinario) 1ª lectura: Is 55,1-11 Así dice el Señor: “Oíd, sedientos todos, acudid por agua también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David: a él lo hice mi testigo para los pueblos, caudillo y soberano de naciones; tú llamarás a un pueblo desconocido, un pueblo que no te conocía correrá hacia ti; por el Señor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te honra. Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras esté cerca; que el malvado abandone su camino, el criminal sus planes; que regrese al Señor y él tendrá piedad, a nuestros Dios, que es rico en perdón. Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos –oráculo del Señor-. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes, que vuestros planes. Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y de hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo”.
Salmo: Is 12,2-6 R/. Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación. 2ª lectura: 1Jn 5,1-9 Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a Dios que da el ser ama también al que ha nacido de él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los testigos: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo. Si aceptamos el testimonio humano, más fuerza tiene el testimonio de Dios. Éste es el testimonio de Dios, un testimonio acerca de su Hijo. Evangelio: Mt 1,7-11 EEn aquel tiempo, proclamaba Juan: - «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.» Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo: - «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»
Mons. Casimiro López
Llorente Obispo de Segorbe-Castellón
Queridos diocesanos: En la Fiesta del Bautismo de Jesús, este domingo, 7 de enero, con la que concluye el tiempo de Navidad, revivimos el bautismo de Jesús a orillas del río Jordán de manos de Juan Bautista. Jesús se deja bautizar como uno más por Juan y transforma el gesto de este bautismo de penitencia en una solemne manifestación de su divinidad. “Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo: Tú eres mi Hijo amado, mi preferido” (Mc 1, 11). Son las palabras de Dios-Padre que nos muestra a Jesús como su Hijo unigénito, su Hijo amado y predilecto, al inicio de su vida pública: Jesús es el Cordero que toma sobre sí el pecado del mundo y que ahora comienza públicamente su misión salvadora; Él es el enviado por Dios para ser portador de justicia, de luz, de vida y de libertad. En el Jordán se abre una nueva era para toda la humanidad. Este hombre, aparentemente igual a todos los demás, es Dios mismo, que viene para liberar del pecado y dar el poder de convertirse “en hijos de Dios, a los que creen en su nombre; los cuales no nacieron de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nacieron de Dios” (Jn 1, 12-13). El bautismo de Jesús nos remite a nuestro propio bautismo. En la fuente bautismal volvemos a nacer
Agradecer y vivir nuestro bautismo por el agua y por el Espíritu Santo, y quedamos injertados en la vida misma de Dios, que nos convierte en hijos adoptivos en su Hijo unigénito; su gracia transformó nuestra existencia, liberándola del pecado y de la muerte eterna. Con el bautismo comienza el proceso
de la iniciación cristiana que, con la confirmación y la recepción de la primera eucaristía, nos insertará en el misterio de Cristo, muerto y resucitado, y en la Iglesia, la familia de los hijos de Dios. ¡Cómo no dar gracias a Dios, que por el bautismo nos ha hecho hijos suyos en Cristo y miembros de su familia, la familia de los hijos de Dios, que es la Iglesia! Pero, Dios no nos salva sin nuestra acogida, prestada con libertad; y la primera cooperación de la criatura humana es la fe, con la que, atraída por la gracia de Dios, se abandona libre-
mente en sus manos. Todo bautizado, también los bautizados en la infancia en la fe de la Iglesia, profesada por sus padres, al ser capaz de comprender, debe recorrer, personal y libremente, un camino espiritual que, con la gracia de Dios, le lleve a confirmar, en el sacramento de la confirmación, el don recibido en el bautismo. Pero ¿podrán los niños bautizados en su infancia abrir su corazón a la fe y al don recibido si los adultos no les ayudamos a ello? Nuestros niños necesitan cuando van despertando a la consciencia que los padres y padrinos, y toda la comunidad cristiana les ayudemos a conocer a Dios, Padre misericordioso, y a encontrarse con Jesús para entablar una verdadera amistad con él. A padres y padrinos les corresponde introducirles en este conocimiento y amistad a través de su palabra y de su testimonio de vida
misión. Toda la Iglesia está llamada a asistirles para fortalecer la propia fe y la propia vida cristiana, alimentándola con la oración y los sacramentos. Pero los padres no podrán dar a sus hijos lo que ellos antes no han recibido y asimilado, o si no lo viven día a día. “Éste es mi Hijo amado; escuchadle” (Mc 9, 7), nos dice el Padre-Dios. El Padre nos ha revelado a su hijos adoptivos un singular proyecto de vida: escuchar como discípulos a su Hijo para vivir realmente como hijos de Dios y discípulos misioneros de Jesús. La riqueza de la nueva vida bautismal es tan grande que pide de todo bautizado una única tarea: Caminar según el Espíritu (cf. Ga 5, 16), es decir, vivir y obrar constantemente en el amor a Dios haciendo el bien a todos como Jesús junto con nuestros hermanos en la fe, con la comunidad de la Iglesia. Es la llamada al seguimiento de Jesús según la vocación, que cada uno haya recibido, para ser testigos valientes del Evangelio. Esto
“Nuestros niños necesitan cuando van despertando a la consciencia que los padres y padrinos, y toda la comunidad cristiana les ayudemos a conocer a Dios, Padre misericordioso” cristiana en el día a día: en el matrimonio y en la familia, en todo momento y ocasión. Grande es la responsabilidad de los padres en el crecimiento espiritual de sus hijos y en la trasmisión de la fe, pero nunca deben sentirse solos en esta
es posible gracias a un empeño constante, para que se desarrolle el germen de la vida nueva bautismal y llegue a su plena madurez. Demos gracias de corazón a Dios por el gran don de nuestro bautismo y vivamos con alegría nuestra condi3
Punto de mira
Punto de mira
Bautismo =
Nueva criatura
La Iniciación cristiana Desde los tiempos apostólicos, para llegar a ser cristiano se sigue un camino y una iniciación que consta de varias etapas, que comprende siempre algunos elementos esenciales: el anuncio de la Palabra, la acogida del Evangelio que lleva a la conversión, la profesión de fe, el Bautismo, la efusión del Espíritu Santo, el acceso a la comunión eucarística.
Uno de los siete sacramentos de la Iglesia es este, el Bautismo. El Catecismo de la Iglesia asegura que el santo Bautismo es “el fundamento de toda la vida cristiana”, es la puerta que abre el acceso al resto de sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión. ¿Imaginas que un bebé nace y sus padres no le ponen nombre? No se le podría llamar, le faltaría su identidad. Particularmente, no conozco ningún caso así. A un bebé, nada más nacer, sus papás le llaman por su nombre. Incluso ya sabían cómo se llamaría antes de nacer. Y una vez ha nacido, todos le llaman por su nombre. Decir su nombre es como hacerlo realidad, constatar que ha nacido, que ha venido al mundo, que está entre nosotros y que es alguien especial. En el plano de la legalidad, tener un 4
nombre permite registrar al recién nacido, para que forme parte de los ciudadanos del país donde ha sido concebido, y hace que tenga derechos. Sin embargo, no sucede lo mismo en el Bautismo. Muchas veces no se le da la importancia que este sacramento tiene. Porque todos, al venir al mundo, nacemos con una marca producida por el pecado original de nuestros primeros padres, Adán y Eva. Y, como dice el Catecismo de la Iglesia, a través del Bautismo somos liberados de ese pecado.
Por el Bautismo, Dios nos da un don: el regalo de ser hijos suyos, dándonos su mismo Espíritu, para que habite en nosotros. A partir de ese momento Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo - la Santísima Trinidad - habitan en el bautizado. Este sacramento recibe su nombre en razón del rito central mediante el que se celebra: bautizar significa ‘sumergir’ o ‘introducir dentro del agua’. La inmersión en el agua simboliza el acto de sepultar a la persona bautizada en la muerte
de Cristo, “de dónde sale por la resurrección con Él como ‘nueva criatura’”, explica el Catecismo. El Bautismo instituido por Cristo El Bautismo, como todos los otros sacramentos, fue instituido por Cristo. Él le dio el mandato a los apóstoles de “ir y bautizar” a todas las gentes. Jesús comienza su vida pública después de hacerse bautizar por Juan el Bautista en el Jordán (Mt, 3, 13) y, después de su Resurrección, confiere esta misión a sus apóstoles: “Id, pues, y haced
discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado” (Mt 28, 19-20).
Desde que el Bautismo de los niños vino a ser la forma habitual de celebración de este sacramento, ésta se ha convertido en un acto único que integra de manera muy abreviada las etapas previas a la iniciación cristiana. El Bautismo de niños exige un catecumenado ‘postbautismal’. No se trata sólo de la necesidad de una instrucción posterior al Bautismo, sino del desarrollo necesario de la gracia bautismal en el crecimiento de la persona. Es el momento propio de la catequesis. Además, como ha comunicado el Obispo de Segorbe-Castellón, Mons. Casimiro López, a través de un decreto el pasado mes de diciembre, el Concilio Vaticano II ordenó que se restaurase el Catecumenado bautismal de adultos (Sacrosanctum Concilium, 64), como la institución que está al servicio del proceso de formación en la fe y en
la vida cristiana de aquellos personas que desean recibir el Bautismo y su inserción al misterio de Cristo e incorporación a la Iglesia.
Institución del Catecumenado bautismal de adultos en Segorbe-Castellón El Catecismo de la Iglesia Católica señala que el Catecumenado bautismal de adultos “tiene por finalidad ayudar a los catecúmenos, en respuesta a la iniciativa divina y en unión con una comunidad eclesial, a que lleven a madurez su conversión y su fe”. Es por eso que el pasado 8 de diciembre, Mons. Casimiro López decretó la instauración en la Diócesis de Segorbe-Castellón el Catecumenado bautismal de adultos, para dar respuesta a los casos de personas que no recibieron el bautismo en su infancia y que, por un motivo u otro, solicitan recibirlo una vez han llegado al uso de razón. Esta intención es común en toda la Provincia Eclesiástica Valentina, que ya está preparando unos criterios comunes para elaborar un Directorio Diocesano de Pastoral de la Iniciación Cristiana, que contempla la necesidad del Catecumenado bautismal de adultos. Entre otros aspectos que se contemplan en el decreto publicado por Mons. Casimiro López,
el Obispo especifica los destinatarios del Catecumenado bautismal, siendo estos los niños de entre siete y doce años, los adolescentes y jóvenes entre los trece y los dieciocho años y los adultos mayores de dieciocho años. Las especificaciones de este decreto se encuentran en la web del Obispado (www.obsegorbecastellon.es), así como escaneando este código QR:
Es importante subrayar lo que apunta el Catecismo de la Iglesia: “El Bautismo es el sacramento de la fe”. No se trata de una fe perfecta y madura, sino un comienzo que está llamado a desarrollarse. En todos los bautizados, niños o adultos, la fe debe crecer después del Bautismo. Por eso, “la Iglesia celebra cada año en la vigilia pascual la renovación de las promesas del Bautismo”, apunta el Catecismo, que anima a los padres a colaborar con este desarrollo. También ese es el papel del padrino o de la madrina, que deben ser “creyentes sólidos, capaces y prestos a ayudar al nuevo bautizado, niño o adulto, en su camino de la vida cristiana”. 5
El pulso de la Diócesis
XXIX Festival de villancicos en los “La Luz de centros penitenciarios de Castellón Belén es Jesús” pararon con los presos los villancicos durante el tiempo de Adviento, para animarles a entrar plenamente en la Navidad a través de diversas catequesis.
Los presos de los dos centros penitenciarios de Castellón también han celebrado estas Navidades, y entre otros actos, lo han hecho con la 29ª edición del tradicional Festival de villancicos, el día 18 de diciembre en Albocácer, y el 20 en Castellón. Sonia Barreda, delegada
de la Pastoral Penitenciaria que organiza este acto, aseguró que “la participación ha sido absoluta”, como cada año, ya que los presos disfrutan mucho de este evento que comparten con el Obispo de la Diócesis, Mons. Casimiro López. Para llevarlo a cabo, los voluntarios de la pastoral pre-
Mons. Casimiro López les dedicó unas palabras a todos los que actualmente se encuentran en las prisiones, recordándoles que “el Niño Jesús también nace en sus corazones y que nunca están solos: el Señor está con ellos”. Como ya es una tradición, el Festival finalizó con un compartir de experiencias, y dulces y turrones navideños entre todos los presos, funcionarios, voluntarios y el Obispo.
Felicitaciones navideñas
al Obispo en Segorbe y Castellón
Los pasados días 21 y 22 de diciembre, el Obispo de la Diócesis, Mons. Casimiro López, recibió las felicitaciones navideñas de los diferentes grupos, asociaciones, colegios, comunidades parroquiales y sacerdotes tanto en Segorbe como en Castellón. Con todos ellos rezó una oración, leyeron el Evangelio, les dedicó unas palabras y cantaron villancicos. El día 21, en Segorbe, fueron los niños del Colegio 6
Seminario de Segorbe los que comenzaron a felicitar a D. Casimiro López. Después el Colegio de la Milagrosa, Cofradías y asociaciones, acompañados de D. Federico Caudé, arcipreste de Segorbe, que pronunció unas palabras de hermandad a todos los presentes: “Que este tiempo nos traiga la bendición que nuestra ciudad y Diócesis necesitan para crecer como verdaderos cristianos y discípulos del Señor”. A
mitad mañana acudieron los sacerdotes de Segorbe, a los que el Obispo invitó a “reconocer a Dios que se hace carne”, y vivirlo como algo presente, como algo que sucede hoy, y transmitirlo durante el tiempo de Navidad a todo el pueblo diocesano. El día 22, en Castellón, fueron los sacerdotes los que comenzaron las felicitaciones, seguidos de una gran cantidad de grupos que se sucedieron a lo largo del día: Acción Católica General, la Universidad CEU, Salus, Mater Dei, el COF, la Hospitalidad de Lourdes, CONFER, Cáritas y comunidades del Camino Neocatecumenal.
Una buena representación de los 400 niños y jóvenes que participan en las ocho agrupaciones de los Scouts Católicos llenaron el pasado 22 de diciembre la Concatedral para recibir, un año más, la Luz de la Paz de Belén, donde recibieron la consigna del Obispo: “La Luz de Belén es Jesús, llevadla a todas vuestras familias y parroquias, que brille en toda nuestra Diócesis y corazones para que todos sepan que nos ha nacido un Salvador”. El lema de este año ha sido “Vive en ti”. En este sentido, Mons. Casimiro López Llorente invitaba a los Scouts a tomar la luz en su vida: “Déjate iluminar por ella y dala a los demás”. Los Scouts explican que el significado de este gesto es “el mensaje de Paz, Amor y Esperanza que es la luz de Jesús”, e invitaron a que esta luz presidiera las comidas navideñas como recordatorio de “la importancia de este día y el compromiso que tenemos de construir una sociedad más justa”.
El pulso de la Diócesis
Jornadas por la Familia y la Paz Los pasados 31 de diciembre y 1 de enero, la Iglesia celebró, como cada año, la fiesta de la Sagrada Familia y la Jornada Mundial por la Paz, respectivamente. Los Obispos, con motivo de la fiesta de la Sagrada Familia, lanzaron un mensaje de ánimo a todas las familias, calificándolas como el primer lugar “en el que somos acompañados” y subrayando la importancia de ese acompañamiento en momentos difíciles, como una separación, una enfermedad o una muerte. También destacaron la im-
portancia del acompañamiento de cara al matrimonio y en los primeros años de recibir este sacramento. Por otro lado, ha sido el Papa Francisco quien publicó su mensaje para la 51ª Jornada Mundial de la Paz, del pasado 1 de enero,
Manos Unidas logra financiar sus proyectos de 2017
Manos Unidas SegorbeCastellón finaliza el año con una gran noticia, y es que la asociación ha cumplido con los compromisos adquiridos durante el 2017, al financiar los cuatro proyectos de desarrollo en Bolivia, Zambia, Camerún y Burkina Faso.
Estos proyectos han sido posibles, asegura la presidenta diocesana, Pilar Acín, “gracias a las colectas que se realizan en todas las parroquias el segundo domingo de febrero, a los socios y colaboradores, empresas, legados y a las múltiples actividades que casi los 250 voluntarios de toda la Diócesis realizan a lo largo de todo el año”, como, por ejemplo, son las tradicionales Cenas de Hambre, mercadillos, festivales, conciertos, desfiles, etc. “Gracias a la colaboración de todos ha sido posible que nuestros hermanos más vulnerables vean cubiertas parte de sus necesidades básicas a las que, sin duda, tienen derecho”, explica Pilar Acín.
bajo el título ‘Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz’. En él, Francisco explicó las razones de las personas que migran, algunas por el deseo de querer “dejar atrás la desesperación de un futuro imposible de construir”, para encontrar mejo-
res oportunidades de trabajo o educación, y otras, como ha expresado en su Encíclica Laudato si’, por “la miseria empeorada por la degradación ambiental”. Por todo ello, el Papa animó a “trabajar mucho antes de que nuestros hermanos y hermanas puedan empezar de nuevo a vivir en paz, en un hogar seguro”. Con todo ello, la Conferencia Episcopal Española editó un folleto para orar en familia en el que se proponen oraciones para rezar todos juntos durante los días de Navidad, en especial por la familia y por la paz.
Bendición de la
capilla del Seminario Menor
Aprovechando la felicitación navideña de los Seminarios el pasado mes de diciembre, Mons. Casimiro López Llorente bendijo la nueva capilla del Seminario Menor. El Obispo afirmó la importancia de esta institución para tener sacerdotes en el futuro, e instó a los presentes a rezar por las vocaciones: “De poco serviría tener la casa si no hay personas”, afirmaba dirigiéndo-
se en particular a la labor de las familias. Las Obreras de la Cruz han donado el sagrario, el altar y la cruz. En un lateral hay una entrada de luz a través de una vidriera obra del artista Bonet, que representa a Santo Domingo Savio, patrón de los monaguillos, y a San Juan de Ávila, patrón del clero diocesano español. Ambos sostienen un árbol que simboliza el crecimiento. 7
Edita: Obispado de Segorbe-Castellón Coordinador: D. Yago Gallo Redacción: Guillem Farré (610 493 950) y Miriam Serrano (682 279 123) hpsegorbecastellon@hotmail.com / www.obsegorbecastellon.es C/Gobernador Bermúdez de Castro, 8. 12003. Castellón de la Plana Impresión y reparto: Grupo Zona · Pol. Ind. Ronda Sur, C/ Sierra de Irta · Castellón / Teléfono 964 210 339 · www.grupozona.es
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D. Luis Oliver - Delegado diocesano de Familia y Vida
“Es un buen momento para hacer una revisión de la vida en la familia”
Hoy, deseo detenerme en los ritos introductorios que preceden a esos dos grandes momentos.
¿Qué aprender de la Sagrada Familia de Nazaret?
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de cerca Papa Francisco
Ritos introductorios
El pasado 30 de diciembre, la Diócesis celebró la Fiesta de la Sagrada Familia, cuya festividad oficial se conmemora todos los 31 de diciembre de cada año. Para ello, la Delegación de Familia y Vida organizó una Eucaristía que presidió el Obispo, Mons. Casimiro López, una tarde de ‘chocolatà’ y juegos infantiles, y una vigilia de oración.
Como nos recordaba Pablo VI - actualmente en proceso de beatificación - la Sagrada Familia de Nazaret es una escuela, porque es ahí donde conocemos a Jesús y donde nos iniciamos a la vida de Cristo. A partir de ahí, se derivan tres coordenadas básicas: la lección del silencio, una apelación a las familias de hoy entre tanto ruido social; la lección de la vida familiar, toda una serie de virtudes que conforman la vida de familia y que hacen de la casa un hogar, donde cada uno es querido por sí mismo, cada uno tiene su importancia, se vive la sencillez, el diálogo, la comunicación y la austeridad, entre otras; y en tercer lugar, la lección del trabajo, porque no podemos olvidar que estamos en la casa del hijo del carpintero, y aquí es donde aprendemos a conciliar la vida de trabajo con la vida de familia.
El Papa
¿Cómo transmitir la fe a los hijos? En primer lugar, a través de la oración. Concretamente, con la Misa dominical, la escucha y lectura de la Palabra de Dios cada día. De ese manantial brota el testimonio de los padres. El primer libro que leen los hijos es la vida de los padres. ¿Es importante que la familia rece unida? “Familia que reza unida permanece unida” se dice. Esto viene de un Padre irlandés - Peyton - que lanzó el apostolado de oración en familia. Él fue uno de los grandes impulsores del rezo del rosario en familia. Es imprescindible que los padres llamen a los hijos a rezar, y a re-
zar juntos, para que sean poco a poco y día a día un solo corazón y una sola alma, y así puedan poner en común situaciones, sufrimientos y sentimientos, y saberse necesitados y cobijados por Dios. ¿Qué decirle a las familias para comenzar este 2018? Estos días de Navidad son un buen momento para hacer una revisión de la vida en la propia familia. Nos vamos a desear todos año nuevo y vida nueva. Que sea también en este contexto: también entre los cónyuges hay cosas que pulir para crecer y marcarse metas con la ayuda de Dios, y también respecto a los hijos necesitamos, con la ayuda de Dios, una mirada nueva sobre ellos.
El sacerdote, al inicio de la celebración, se dirige al presbiterio mientras se entona el canto de ingreso, al llegar se inclina ante el altar en signo de veneración, lo besa y lo inciensa. A continuación, el sacerdote que preside traza sobre su pecho el signo de la cruz, y junto con él lo hacen también los presentes. Este signo nos recuerda que todo acto litúrgico se cumple «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». Después, quien preside se dirige a la asamblea con un saludo como éste: «el Señor esté con ustedes», al que el Pueblo responde: «y con tu espíritu». Este saludo y esta respuesta manifiestan el misterio de la Iglesia reunida, que confiesa una misma fe y desea estar unida con su Señor. Posteriormente, el sacerdote invita al acto penitencial, que no es solamente pensar en los pecados cometidos, sino confesarnos pecadores ante Dios y ante los hermanos, para que podamos resurgir a una vida nueva con Cristo. Catequesis sobre la Eucaristía. Miércoles 20 de diciembre de 2017