Estamos convencidos y convencidas que muy pronto contaremos con una norma que le garantice a la comunidad trans sus derechos, tan largamente postergados, y luego de la sanción de los proyectos en tratamiento, deberemos trabajar en políticas reparatorias para desbaratar los mecanismos institucionales de discriminación que operan contra las personas trans y que han legitimado mecanismos socio-culturales de fobia por estigmatización, criminalización y patologización. Deberemos sostener y profundizar también políticas de derechos humanos, propiciando y gestionando, junto con otros organismos del Estado, políticas públicas que pongan en igualdad de derechos a esta población con el resto de los ciudadanos y ciudadanas.