# 04 Coordinación: Doris Arenas / Edición: Carlos Sánchez Diseño: Argelia Juárez / Corrección: Rosy Orozco
Hermosillo, Sonora, México
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29 DE OCTUBRE 2014
Jorge Humberto Chávez:
La poesía es una forma de registro del hombre, nada tiene que ver con la belleza
Carlos Sánchez
E
l recuento de los daños. Narrar la muerte. O lo que antes fue el escenario para un domingo de esparcimiento y hoy se ha convertido en la escena del crimen. A través de la poesía se cuenta la vida. Jorge Humberto Chávez asiste a la Feria del Libro Hermosillo 2014. Viene a contar en poemas lo que la mirada recogió en sus años de vivir en Ciudad Juárez. Esa mirada está impresa a ritmo de versos en su libro Te diría que fuéramos al río Bravo a llorar pero debes saber que ya no hay río ni llanto, Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2013. Aquí una conversación de pasillo y que tiene como fondo el rumor de los pasos de esas personas que buscan los libros. --Jorge Humberto, ¿por qué escribir sobre estos temas? --Es una tarea que me impuse cuando viví en Ciudad Juárez, que fue toda mi vida hasta el año 2011. Lo que yo quería era escribir un libro distinto a los que había publicado antes, sin embargo un día me encontré un apunte en mi computadora vieja que decía algo así como: escribir sobre la caída de la ciudad. Lo cierto es que en este libro que se llama Te diría que fuéramos al río Bravo a llorar pero debes saber que ya no hay río ni llanto, y que está publicado por el Fondo de Cultura Económica, la preocupación central que tuve como escritor fue el verso. Me parecía importante que rompiera con mi libro anterior que se llama Ángel y se publicó en Mantis Editores, y donde tuve un verso muy constreñido, deliberadamente cortado y segmentado, yo creo que la palabra correcta es des-construido, porque intenté en él abiertamente una rítmica y después busqué la forma de desintegrar los ritmos en el poema y manejar un verso que tuviera tantos cortes que no pudiera reconocerse el ritmo original, y que otro ritmo más cifrado estuviera allí. Entonces cuando empecé a escribir este último libro empecé en el año 2012, después de una visita que hice a Estados Unidos encontré la forma del versículo para escribir y también en algún momento establezco una especie como de vuelta a viejos formatos de verso, y surgió un libro en términos escriturales muy poderoso. Los temas son también para mí importantes, pero los temas son solamente la parte significativa del verso, las cuestiones estéticas en cuanto a la construcción
del poema o del libro, tienen que ver más bien con un manejo del lenguaje en otro tipo de valores. Los temas eran algo que no podía yo dejar de lado porque fui testigo de cómo durante el sexenio de Felipe Calderón, Ciudad Juárez se convirtió en una región en la que la vida social llegó prácticamente a un punto muerto, después de haber sido una ciudad tan llena de vida, tan gozosa, tan nocturna, de pronto estábamos todos atrapados en una realidad que era muy ingrata e inmanejable. Mi mejor recuerdo de esa época es que por ejemplo un sábado a las diez de la noche no hubiera nadie en la calle, eso no parecía real, porque desde que yo me acuerdo, los sábados a las diez de la noche la ciudad se moviliza para ir a los bares, para ir a cenar, para ver a los cuates, para reunirse en los domicilios. Que tú estuvieras en un semáforo a las diez de la noche un sábado del 2010, era algo verdaderamente insólito, pero ver llegar un coche que se estacionara frente a ti o a un lado, empezaba una paranoia muy singular, no dejabas de observar a tu vecino, estabas atento a la luz y al acelerador. Vi muchas cosas allí, viví otras y entonces comenzó un proceso para con el verso que yo había empezado y construido, contar una serie de historias que son más bien como crónicas de la decadencia civil y que más o menos están en la primera y segunda parte del libro. --Me llama la atención el manejo en los versos en la sección titulada Crónicas; me resulta una poesía épica que rompe los esquemas. ¿En qué momento surge esa valentía, ese arrojo, para irte más allá del verso que de pronto construye esa poesía, porque en algún momento en la vida hemos interpretado que poesía es sinónimo de lo bello o una flor? --Hace mucho que las poéticas contemporáneas ni siquiera toman esto como un antecedente de lo que pudiera considerarse lenguaje poético. La poesía es una forma de registro del hombre, nada tiene que ver con la belleza, ni nada por el estilo. En el caso de este libro, o sus primeras dos partes, no hay ninguna valentía en ello, lo que hay es un interés profesional por cantar y contar las desgracias de una ciudad. Se parece mucho a la escritura de los corridos, y si tú quieres hablar de una épica y una lírica, estamos frente a una épica de lo fronterizo y de una experiencia muy desagrada-
ble que tiene que ver con cómo la nación misma se construye y genera sus propios horrores. La guerra del narcotráfico es una contribución de Felipe Calderón, es una invención total suya y dejó un saldo de muertos que realmente en el futuro se va a dimensionar de otro modo, vivimos una revolución o vivimos una matanza o vivimos un exterminio. En Ciudad Juárez en el lapso de gobierno de Calderón, estamos hablando de veinte mil muertos, en seis años, digamos de personas ligadas directamente a los crímenes derivados de la guerra contra el narco, es mucho. La decadencia de los diversos modelos de trabajo de la ciudad, la oferta del empleo, la compra de viviendas, la renta de los bienes raíces, el valor de los autos, el valor de las personas, todo se fue abajo, y creo que el gran desastre de Ciudad Juárez no ha sido dimensionado para nada en lo que realmente ocurrió, la deserción urbana no se ha medido, o no se sabe cuántos muertos faltan por contar, y en este momento no se sabe cuántas casas están abandonadas, por ejemplo. Quizá por el hecho de que yo haya sido por algún tiempo periodista cultural en Ciudad Juárez, quizá por el hecho de que me tocó porque fui en algún momento funcionario público en el área de cultura y tuve acceso a información importante, y quizá por el hecho de que mi poesía toda está llena de curiosidad, pude investigar los lados oscuros de las relaciones humanas, la falta del amor, la incomprensión ante la muerte, la decadencia de las cosas, el aplastamiento de las ciudades, quizá más bien es eso, pero no hay ninguna valentía en ello. --¿Qué sensaciones experimentas después de poner punto final en este libro? --Lo escribí con todas las ganas del mundo, lo terminé en unos cuatro meses y por fortuna halló su acomodo en las Letras Mexicanas Contemporáneas, después de eso me quedó una sensación de un extraño vacío, y tardé un buen rato en escribir otra vez, simplemente estaba, quizá, cansado, pero cuando me proponía escribir o hacer un esbozo de algún texto, el verso me asaltaba de nuevo y me instalaba en ese punto de las cosas donde quieres revisar y repetir esos modelos, pero bueno, tengo ya un rato que lo dejé de escribir y estoy ahora con otros proyectos.