Desarrollar una perspectiva de género dentro del sindicato consiste en parte en organizar en torno a distintas necesidades,
por ejemplo, la igualdad de oportunidades y el cuidado de los hijos, y en parte en el hecho de reconocer a
los trabajadores/as en distintas situaciones laborales. Las mujeres entran muchas veces en el mundo laboral mediante
trabajo a tiempo parcial, casual, subcontratado o a domicilio. Una perspectiva de género deberá por tanto incitarnos
a desarrollar la representación sindical en distintos tipos de situaciones laborales.