Camino dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar. Eduardo Galeano.
Sin pretender igualar el concepto de mito; nombre de este boletín, con el concepto de utopía propuesto por Galeano la frase nos sirve para rescatar un conjunto de cuestiones que son centrales a la hora de articular un proyecto capaza de movilizar a amplios sectores que se oponen al actual gobierno de derecha y al proyecto de sociedad en general que se proponen.
Editorial A Construir Mayoría Democrática para unos nuevos estatutos orgánicos en la UV Cuando la mona se viste de seda Ladrillos para un nuevo marxismo para una nueva praxis política Rincón poético
Es que el mito, al igual que la utopía de Galeano, posee esa capacidad de unificación o de articulación de voluntades colectivas en torno a reivindicaciones, objetivos y situaciones comunes, pero lo más importante, posee esa capacidad de movilización en torno a un proyecto común, a ciertas ideas comunes; en síntesis, posee una capacidad de generar y cohesionar voluntades que se convierte en una práctica de transformación de lo real. En este sentido la concepción de un horizonte a seguir es fundamental para generar un nuevo bloque histórico capaz de transformar la situación actual incluyendo a distintos sectores muchas veces no tomados en cuenta, ya sea ecologistas, minorías sexuales, grupos étnicos, trabajadores de distintos sectores, etc. Se necesita de un nuevo proyecto de sociedad para constituirnos como un nuevo sujeto histórico. Por último la frase nos lleva a asumir que el mesías, las tierras y las sociedades prometidas, que el final feliz de la trágica historia humana no constituye una meta fija, es decir, que las metas que nos propongamos es posible que se alcancen, pero al momento de la llegada surgirá otra por la cual actuar, luchar y unirse. Lo que pretende este boletín esta dicho de ante mano: que de una vez por todas se pueda comenzar a caminar.