DESPLIEGUE DE LA LUCHA DE CLASES A NIVEL TEÓRICO: LA LECTURA HISTÓRICA DE LA BURGUESÍA, LA PEQUEÑO BURGUESÍA Y LA CLASE PROLETARIA SOBRE CAPITALISMO, SOCIEDAD Y ESTADO. “Ni el perfeccionamiento de las máquinas, ni la aplicación de la ciencia a la producción, ni el mejoramiento de los medios de comunicación, ni las nuevas colonias, ni la emigración, ni la creación de nuevos mercados, ni el libre cambio, ni todas estas cosas juntas están en condiciones de suprimir la miseria de las clases laboriosas; al contrario, mientras exista la base falsa de hoy, cada nuevo desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo ahondará necesariamente los contrastes sociales y agudizará más cada día los antagonismos sociales.”1 Hacia fines de la década de 1980, el país entraba en la etapa de legitimación socio política del modelo capitalista impuesto sobre la base del terror y exterminio de la tiranía de Pinochet. En aquel entonces se vivía la crisis del socialismo. Una pléyade de teóricos y connotados dirigentes de la izquierda firmaban a nombre de decenas de años de lucha de clases, una verdadera capitulación incondicional en los altares de la ideología construido por los sumos sacerdotes del capitalismo mundial. Eran los apóstoles de la capitulación teórica y política, base para su posterior acomodamiento socio económico con el que el capital les ―conmovió‖ y ―convenció‖2.
1
Carlos Marx: ―Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores‖, 28 de septiembre de 1864, en versión digital: Marxists Internet Archive, 2001. 2 Al respecto véase: ―Después de Marx‖, varios autores. Particularmente relevante de la descomposición teórica y política de la izquierda de aquel entonces son los capítulos escritos por Antonio Leal y Eugenio Tironi, Ediciones Documentas, Izquierda XXI, primera edición, Santiago 1993. En la misma línea se inscribe Luís Guastavino en ―Caen las Catedrales‖, ediciones Hachette, Santiago 1990.