El aprendizaje individual a través del espacio de trabajo
González Milán, María Luz mgm.luz@hotmail.com http://architoppings.wordpress.com/
Mayo 2014 Universidad de Alicante Arquitectura Proyectos Arquitectónicos 5 Profesores Ester Gisbert Alemany Miguel Rodenas Mussons
Una versión en inglés de este artículo no ha sido publicado en on office magazine ISSN 1752-6264 www.onofficemagazine.com
KEYWORDS Espacio de trabajo, oficina, descanso y ocio, equipo, individualidad, flexibilidad, experiencia, concentración, contaminación, aislamiento, revisión contínua, formato libre, desorden.
HISTORIAL
ABSTRACT
En primer lugar decidí centrarme en los usuarios. Pintores, ilustradores, etc. son los que me han aportado una visión más íntima y profunda sobre el tema. Modifican y transforman el taller en función de la tarea que realizan; pero además, lo hacen desde un interés personal, una motivación por sentirse reflejados en el lugar en el que se encuentran y que les lleva a personalizar y adaptar sus estudios a su imagen. Me encuentro ante una forma de arquitectura en la que los usuarios, además, son las personas generadoras de estos espacios. Son ambientes que solo se llegan a entender a través del individuo que hay detrás.
En la actualidad, se tiende a dar mayor importancia a los espacios para colaboración grupal, algo favorable ya que evidencia que las empresas son cada vez más conscientes del cambio de la economía y de la conveniencia de trabajar en entornos dinámicos. Esta investigación parte de la idea de que la estandarización y la inflexibilidad del lugar asignado al trabajador en los centros de trabajo, siguiendo los modelos actuales de organización, oprime la capacidad de llegar a conocer y desarrollar sus propias habilidades.
Una persona con la que tuve el placer de conversar fue Qimet Sabaté, un artista surrealista de Barcelona marcado por la figura de Dalí. Su taller-museo evocaba continuamente la extravagante personalidad del pintor y sus maneras de pensar y trabajar. A raíz de indagar más sobre profesionales creativos y su forma de abordar su espacio propio, encontré comunidades en las que se compartían las historias o los procesos mediante los cuales ellos habían llegado a definir sus estudios y cómo sus vidas y tareas laborales habían condicionado esa arquitectura. Sin embargo, incluso estas personas iban a dirario a un centro de trabajo perteneciente a una empresa (de mayor o menor tamaño). Casi todos acababan en una oficina. Así que me planteé que las personas con las que relacionarme para avanzar en el trabajo debían ser aquellas que hubiesen diseñado con anterioridad estudios o talleres, especialistas en organización de oficinas. Encontré estudios y personajes que me sirvieron para enteder, principalmente, los problemas que existían actualmente en este tema y algunos esbozos del por qué los modelos actuales fallan en adaptarse al trabajador individual. Estudios como Studio TILT o el arquitecto Sam Jacob a través de su blog y sus artículos en revistas de gran importancia en este entorno. Para terminar, decir que lo que he tratado es de acercarme a este pensamiento y comprensión del espacio en oficina, intentando adaptar las formas de trabajo, los procesos y la arquitectura que autogeneran los artistas en sus estudios. El concepto final sería una oficina de artistas, de personas que trabajan su individualidad en un entorno con posibilidad de relación.
El propósito es el de entender cómo se proyecta el espacio en el que los trabajadores han de realizar su tarea individualmente y qué actividades se producirán en él que propicien ese desarrollo desde la experiencia, dando por supuesto en todo momento que la persona, utilizando su libre albedrío, adapta y personaliza el volumen a sus propias necesidades en cada ocasión. La investigación se ha desarrollado en dos líneas. Una primera, estudiando los modelos de oficinas que se utilizan en la actualidad en empresas de alto valor creativo, y una segunda en la que se han analizado los estudios-talleres de profesionales del ámbito artístico y artesanal. Las conclusiones que se extraen de esta investigación son que centrándonos en la función original y legítima del centro de trabajo, que es la de trabajar, el espacio primordial al que atender es el asignado a cada uno de los empleados; la necesidad de la desaparición de los formatos y materiales estandarizados; que la ininterrumpida corrección y crítica de uno mismo es un paso hacia el conocimiento de nuestras limitaciones y una herramienta para la superación de los errores; y finalmente, que la nueva relación entre elementos en el recinto, y que causa el desorden de los elementos en el espacio, nos conduce a mejorar nuestra capacidad de diseñar creativamente y de forma novedosa.