50 SOBRAS DE TAYLOR Capitulo 1 El teléfono suena en la cuarta entrada de un partido de los Marineros de Seattle. Pienso en no contestar pero las viejas costumbres nunca mueren. _ ¿Sí? _ Taylor, habla Fred Welch. ¿Tienes un minuto? _ Claro, señor, lo que necesite. _ Puede ser que tenga algo para ti. Me siento más derecho. Me vendría bien un nuevo trabajo. El seguro dental de Sophie ha drenado mi saldo bancario dejándolo a casi cero. Por lo general, mi jefe cubría todas estas cosas, pero el tío se cayó muerto al lado mío, de causas naturales por supuesto, así que estoy sin trabajo hasta que algo entre en juego. Prefiero tener un trabajo interesante, pero ahora mismo, estoy dispuesto a considerar cualquier cosa. Así que cuando mi viejo Jefe de Operaciones me dijo que había un puesto en una empresa de seguridad privada, me interesó bastante. _ ¿Cuál es el trabajo? _ Un nuevo cliente. Un hombre que se abrió camino solo y acaba de hacer sus primeros mil millones. Ha recibido algunas amenazas no específicas contra él recientemente, algo que ver con los despidos en una fábrica que compró. Nada grave, pero ahora que está en la liga de los súper ricos, necesitará 24/7. ¿Te interesa? _ Por supuesto. ¿Dónde está la trampa? Welch se ríe. _ Tú no cambias, Taylor. _ No, señor. Como el Monte Rushmore. Es el lugar donde se encuentran las cuatro esculturas de granito de los presidentes de EEUU, George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln. _ Y tú sigues igual de locuaz. Bueno, no sé si hay trampa o no. Todavía estoy haciendo los chequeos de fondo del cliente, pero aparte de algunos altercados de borracho juvenil, estoy con las manos vacías, ¡ah! y se retiró de Harvard, sin ton ni son. Es joven, tiene 23 años de edad. ¿Algún problema? ¡Mierda! Un trabajo de niñera. _ No es lo que piensas, Taylor, dice Welch, adivinando mis pensamientos. Cuando conozcas al tipo, tomas tu propia decisión. Me parece justo. Yo puedo hacer eso. _ Bien, dame hora y ubicación. _ A las 2.00pm en su oficina mañana. Y tendrás que firmar un acuerdo de confidencialidad antes de hablar con él. Me encojo de hombros. El tipo de gente para la que trabajo escupe acuerdos de confidencialidad a su paso. _ Espera a oír lo que está dispuesto a pagar, incluyendo seguro dental y de salud para tí y tu familia.