EL ÁNIMO DEL HOGAR
“Nosotros los que conocemos somos desconocidos para nosotros, nosotros mismos somos desconocidos para nosotros mismos: esto tiene un buen fundamento. No nos hemos buscado nunca, - ¿cómo iba a suceder que un día nos encontrásemos?” - Friedrich Nietzsche
Contactar con nuestras emociones se vuelve cada vez más complicado en una sociedad donde parar y respirar es más un acto de rebeldía que una acción corriente. La voz emocional es empujada al hueco más profundo hasta que estalla y sale sin control llegando a crear grandes estragos en nuestra salud mental. Este aislamiento emocional y su consecuente estallido sufridos en primera persona provoca grandes cambios en la manera de ver lo que te rodea y la forma en que uno mísmo se percibe. El penamiento de Nietzsche unido a la situación de confinamiento que nos obligó a permanecer en nuestras casas durante el mes de marzo de 2020, hace que me reeplantee la conexión que tengo con lugares de mi casa que creía conocer muy bien y con partes de mi misma que han estado calladas por largos períodos. ¿Es que acaso nunca había conocido esas partes de mi misma?, ¿no había tenido tiempo hasta este momento de observar en vez de mirar?, ¿podría ser que ese “redescubrimiento” fuese en realidad el primer contacto conmigo misma y que nunca antes hubiese podido encontrarme?
EL ÁNIMO DEL HOGAR
SĂŠ que notas que me pasa algo, que hay algo que no digo, y es que tengo muchos silencios que nunca he dicho
Pretender ignorarte ya no surte efecto, Âżnunca te has dado cuenta? Al final estamos tu y yo, nada mĂĄs.
CreĂa que solo podĂa querer de esa forma, y hora vienes en mi busca, deseando mi derribo, para poder reconstruirme.
Escuchando mis silencios, me encontrĂŠ.
Me encontraste.
Inés Patiño Navarro El ánimo del hogar Primera edición autopublicada © 2021 Inés Patiño Navarro por edición, fotografías y texto Diseñado por Inés Patiño Navarro Impreso en Madrid inespatinavarro.wixsite.com
Inés Patiño Navarro