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Caracterización, priorización y espacialización de los conflictos en el territorio
El municipio de Trujillo, situado en la vertiente oriental de la cordillera Occidental, se representa como un espacio de zona montañosa o de ladera, característico del cinturón cafetero de los Andes occidentales de Colombia. Históricamente ha sido territorio de la población campesina, cuya producción ha contado con la participación de pequeñas y medianas propiedades (CNMH, 2014). Esta característica geográfica y la comprensión del espacio permiten entender las dinámicas económicas y productivas de la zona, las particularidades paisajísticas, además de la vegetación presente, y, a partir de allí, generar una visión holística de los procesos de ordenamiento social y político al igual que el tipo de conflictos. Desde la década de los 40, el municipio ha experimentado fuertes transformaciones que han sido estudiadas por los investigadores de “Patrones” y campesinos: tierra, poder y violencia en el Valle del Cauca (1960-2012) (Centro de Memoria
1 En la revisión y redacción de los datos sobre las características de los conflictos socioambientales, se agradece la colaboración del profesor Humberto Rojas, del Departamento de Desarrollo Rural y Regional de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales, y de
Laura María Arango, asistente de investigación. Histórica, 2014) desde enfoques de análisis de la geografía económica; quienes a través de un estudio detallado de los cambios de la estructura de tenencia, el acceso al capital financiero y la puesta en marcha de sistemas productivos diferenciados, describen la configuración actual del territorio, basada en la producción del café, plantaciones forestales y ganadería. Bajo este escenario, y con ayuda de un recuento histórico del territorio, el taller de conflictos y estrategias de adaptación, al igual que las entrevistas y aportes de los participantes de Trujillo, fue posible contextualizar y profundizar las principales dinámicas de transformación, la evolución de sus sistemas productivos, los conflictos actuales por los recursos naturales, sus trayectorias y las estrategias adaptativas de la población campesina. Se abordarán inicialmente las principales problemáticas del territorio de Trujillo identificadas por la comunidad, estas se asociaron en cuatro categorías (tablas 7, 8, 9 y 10). La primera de ellas hace referencia a las problemáticas económicas relacionadas con la situación de desempleo de los jóvenes, la concentración de tierras y
la llegada de cultivos ilícitos, que desplazaron a los campesinos de su territorio.
* Caracterización de los conflictos socioambientales
Las tierras del municipio se caracterizan por tener una topografía ondulada, de ligeramente escarpada a escarpada en el 70% del territorio. Frente a la cobertura del suelo, predominan la producción agrícola, pastos para ganadería, bosques y vegetación de páramo; sin embargo, el uso actual que se le da al paisaje no obedece a su vocación, lo que se ha reflejado en conflictos de uso y de manejo (Alcaldía Municipal de Trujillo, 2009). Al entender las especificidades del territorio, se puede comprender con mayor profundidad la historia de las transformaciones del territorio en el municipio. En la estructura actual de la tenencia de la tierra y sus usos pesan el despojo de tierras, el conflicto armado, la sobreexplotación de recursos naturales, la potrerización y la llegada de plantaciones forestales como factores que han tenido un papel decisivo en su configuración actual.
* Despojo y abandono de tierras
Al revisar el recuento histórico del municipio de Trujillo, presentado por Rincón y Machado (2014), la línea de tiempo diseñada por los participantes del taller, y la priorización de conflictos y problemas socioambientales del municipio, se comprende que uno de los principales configuradores del territorio ha sido la presión colonizadora ejercida a lo largo del tiempo sobre la frontera agrícola y los bosques de la denominada ZRFP. Los cambios en la estructura de la tenencia de la tierra han obedecido a la interacción en los niveles local, regional y nacional de complejas dinámicas sociales, económicas y políticas que han resultado en las características de los sistemas productivos adoptados por los “actores del desarrollo” y lo pobladores rurales a lo largo del tiempo. La estructura de la tenencia de la tierra y los cambios de uso y las características de los sistemas productivos adoptados han fragmentado los hábitats naturales, amenazado notoriamente las fuentes hídricas, la flora y la fauna que allí se albergan, convirtiéndose en la expresión ecológica de las decisiones de desarrollo y en particular del conflicto armado del país a lo largo del tiempo. A mediados del siglo XIX, la tenencia de la tierra estaba en manos de pequeños y medianos propietarios, quienes trabajaban la ganadería y la producción de caña de azúcar. Fue en este escenario que se dio la llegada de grandes productores a la región y la expropiación de terrenos de los campesinos tradicionales a través de los límites en permanente expansión de las grandes fincas, la compra y la anexión de nuevos predios. Según Rincón y Machado (2014), dicha situación dio paso a la constitución de nuevas empresas capitalistas con la conformación de ingenieros azucareros en la zona plana durante la primera mitad del siglo XX y el cultivo de café en las zonas de ladera de las cordilleras. Los extensos cultivos de caña, industrialización y configuración de cadenas de transformación requirieron grandes extensiones de tierra, redefiniendo así la propiedad privada, la tenencia de la tierra y la concentración de fincas en manos de pocos. Se presentaron situaciones de venta y arriendo de terrenos a gran escala, siendo este tipo de “despojo legal”, de acuerdo con Rincón y Machado (2014), una “alternativa” viable del Gobierno para superar la crisis agraria de comienzos de siglo. Por tanto, un hito importante en la historia ambiental fue la desaparición de algunos ingenios azucareros en las zonas planas, lo cual
hizo que unos pocos concentraran enormes superficies de tierra a través de contratos a término fijo, generando un cambio abrupto en las dinámicas sociales y económicas de las comunidades locales. En la zona de ladera, el desarrollo económico tomó la forma de una producción a pequeña escala primero de maíz, frijol y papa, que con la colonización antioqueña dio paso a una economía cafetera. La producción de café creció y se extendió entre las décadas de los 30 y los 50, llegando, por un lado, a consolidarse como el principal producto agrícola en el Valle del Cauca y, por el otro lado, a ser el principal causante en la disminución de la diversidad agrícola y la marginación de los cultivos de pancoger. Este nuevo escenario incentivó la creación de un sistema de transporte que conectaba internamente los municipios de la región y un nuevo sistema financiero. Situación que a la postre significó la creación de nuevos municipios, como es el caso de Trujillo y Restrepo, y con ello un aumento en los circuitos de producción y consumo en toda la región. Como bien se sabe, los suelos del Valle del Cauca son reconocidos por ser muy fértiles y productivos, y los grandes productores motivados por esta situación no tardaron en apoderarse de las superficies extraídas al bosque, liderando un modelo de economía campesina y agroindustrial, opuesto por antonomasia. La pugna entre estas dos vías del desarrollo rural, según Rojas (2012, citado en Rincón y Machado, 2014), se resolvió por la fuerza y fueron expulsados de manera violenta los campesinos de fundos, propiciando el caldo de cultivo ideal para la polarización y la violencia, primero partidista y luego geopolítica territorial2 .
2 Es decir, la búsqueda del control de territorios ligados a los tráficos ilegales, dadas las características de corredor entre los Andes y el
Pacífico de este territorio. Desde la década de los 70 y hasta los años 90, el modelo económico giraba alrededor de actividades productivas diferentes a las prácticas tradicionales campesinas del municipio, las cuales se caracterizaban por ser colonizadoras, perjudiciales y devastadoras del patrimonio natural y cultural de la región. Como resultado de los sistemas productivos adoptados y su carácter a menudo depredador y ligado a la economía de mercado, la calidad y cantidad de los recursos naturales de la región decreció: no se producían alimentos para consumir, ya que el escenario que se presentaba era de una población dependiente de forma general de la extracción intensiva de un solo producto, la madera, y, por tanto, la seguridad alimentaria se estaba viendo fuertemente amenazada. Adicionalmente, según el Plan Municipal de Educación Ambiental (2009), se intensificaron actividades extractivas, en particular la tala del bosque y comercialización de madera, de modo que los territorios sustraídos al bosque se dedicaron a la expansión de monocultivos cafeteros y mixtos de café, plátano y banano; a la creación de grandes fincas dedicadas a la ganadería extensiva, y a la plantación de grandes superficies de pinos y eucaliptos por parte de multinacionales como Smurfit-Kappa Cartón de Colombia3 .
Lo que vemos ahora es una concentración de tierras por parte de la multinacional de Colombia, y es que por donde están se encuentra el río Culebras, entonces nos quitan las tierras y contaminan el río.
3 “Nuestra operación se desarrolla en los departamentos de Caldas,
Cauca, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Contamos con un patrimonio forestal compuesto por 69300 ha de pinos, eucaliptus y cipreses de las cuales 21490 son de bosque natural que protegemos y conservamos ”. Disponible en: http://www.smurfitkappa.com/ vHome/co/Forestal#sthash.Gyx1p7C4.dpuf
Si nos vamos de aquí para arriba, usted camina dos o tres horas más, solo va ver cultivos de Cartón Colombia y están muy cerquita de las quebradas. Les hemos dicho y lo único que dicen es que la ley prohíbe estar a menos de 30 metros y ellos la cumplen. Solo dicen eso y no les interesa que nos dejen sin empleo, porque cuando compran una propiedad muy grande en la región lo primero que hacen es tumbar todo el bosque, poner sus cultivos y traer a sus trabajadores. Es que ellos nunca tienen en cuenta a la gente del municipio y, claro, si tienen toda la tierra, pues nosotros nos quedamos sin empleo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Con la llegada de la revolución verde, en la economía agrícola se mecanizaron algunos procesos productivos y el salto tecnológico sustituyó la producción campesina tradicional. La crisis de la deuda de los caficultores obligó a muchas familias a vender o arrendar sus tierras al no poder asumir los costos generados por la innovadora e impuesta forma de producir café con el monocultivo de caturra (Rincón y Machado, 2014). Durante las décadas de los 70 y los 90, se abandonó la producción agrícola, principalmente del café, y se inició de forma extensiva un desarrollo pecuario, cultivos permanentes e ilícitos y plantaciones forestales de pino en tierras que habían pasado a manos de grandes terratenientes. A principios del siglo XXI, se establecieron nuevas prácticas agrícolas, como los frutales de mora y pitahaya, estimulando así la apertura de nuevas alternativas productivas en el municipio. Muchas de estas innovadoras opciones, así como las antiguas, como el caso de las plantaciones forestales, han generado una explotación intensiva y perjudicial sobre las reservas de bosques naturales que subsisten. De igual forma, como se menciona en el Plan Municipal de Educación Ambiental (2009), las autoridades no han tenido un control eficiente sobre los límites de las reservas naturales, ejemplo claro es la Reserva del Chocó Geográfico.
* Uso del suelo
Los cambios tecnológicos introducidos a través de la asistencia técnica de la Federación de Cafeteros con recursos del Estado, articulado a un sistema de crédito para la tecnificación, han buscado aumentar la productividad en las cosechas y ampliar la extensión e intensidad de uso, en muchos casos deteriorando la fertilidad y estructura de los suelos y elevando el consumo de agua para el beneficio, lo que desata procesos erosivos por la ausencia del sombrío que lo protegía de las lluvias. El uso intensivo de agroquímicos, plaguicidas y fungicidas para prevenir los ataques de la broca y la aparición de la roya fue promovido por el Comité de Cafeteros con el objetivo de incrementar las ganancias de producción y la cantidad de productos cosechados. Sin embargo, la adopción de este paquete tecnológico ha generado numerosos impactos económicos, sociales y ecológicos. El más significativo para los productores es el notable aumento de los costos de producción, que ha hecho que los pequeños campesinos se endeuden al tener que comprar semillas, fertilizantes y otros productos para cultivar, además de que los suelos de sus fincas cada día rinden menos:
La mayoría de productores en Trujillo estamos usando los agroquímicos para poder cultivar y obtener el producto. Es que nuestros suelos ya no son fértiles y vea, ya es difícil que se produzca algo si no usamos químicos. Bueno y esta situación también ha hecho que lleguen un montón de plagas de las que antes no
debíamos preocuparnos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Además de la llegada y la imposición del uso de agroquímicos, la forma en que se trabajaba el suelo y se cultivaba el café cambió de forma radical, pues la prioridad es intensificar y maximizar la producción en la superficie disponible.
Antes, cuando se sembraba separado, el café tenía una durabilidad de vida de más tiempo útil, porque resulta que el café en esa época daba desde las ramas bajitas hasta arriba. Hoy en día, como se siembra muy junto, las matas tiran a buscar calor hacia arriba porque ya están apeñuscadas y entonces las partes de abajo ya no dan café, ya no dan sino de poquito. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Si bien las transformaciones tecnológicas estimulan cambios en el uso del suelo desde mediados del siglo XX, la utilización intensiva ha generado múltiples conflictos al no respetar la vocación del suelo. Un ejemplo claro es la gran cantidad de tierras destinadas a la potrerización, las cuales deberían ser usadas para cultivos de pancoger, recuperación de suelos y coberturas forestales. El monocultivo de pino o eucalipto ha sustituido el bosque nativo de galería y las áreas correspondientes a las formaciones de bosque andino y subandino (Rincón y Machado, 2014). La sobreutilización del suelo produce graves presiones sobre los recursos naturales, propiciando procesos erosivos y de salinización en los suelos, deterioro en la calidad y cantidad de las fuentes hídricas y disminución de la biodiversidad de la región.
La disminución de especies está muy fuerte por el sector de Parques, en el Páramo del Duende. En este momento hay una especie que está amenazada, que está en vía de extinción y es el gallito de roca, hay presencia de este animal por el lado de Sonora y por el lado del río Arauca. Bueno, le cuento, esta especie está desapareciendo porque es mucha la presión que se está ejerciendo sobre su hábitat natural, que son los lechos de los ríos o de las quebradas y está haciendo que desaparezca. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Yo quiero hablar también sobre los animales, otra especie que se extinguió es el gurre. Yo estuve en una clase con el SENA sobre el medio ambiente. Cuentan que en las veredas ha salido mucho la hormiga arriera, hay mucha tierra que está invadida por esa arriera y quién combatía eso era el gurre. Pero por motivos de cacería sin control ya no hay gurre y ahora estamos invadidos de esa arriera. Yo quisiera saber uno cómo hace para demandar a la gente que caza sin piedad, llegamos a extinguir un animal que ayudaba a controlar una plaga. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Las plantaciones forestales de la multinacional Smurfit Kappa Cartón de Colombia y el acaparamiento de tierras han producido efectos devastadores para la región. Esta actividad ha sustituido la antigua producción cafetera, así como la economía campesina y, a su vez, se ha constituido en un actor principal en la transformación monoproductiva, simplificación y homogenización del paisaje por cuenta de las especies exóticas introducidas (pinos y eucaliptos).
A mí me parece que son como unas 25000 hectáreas en pinos y eucaliptos, esto está afectando no solo a nosotros, está afectando al país entero. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El pino, esas plantaciones son las que están generando conflictos de uso. Es que hay un montón de eso y cerca de la región del Parque Natural el Páramo del Duende, en el sector de Monte Loro, Venecia también hay situaciones de conflicto no solo por el pino, sino también por la expansión de la frontera agrícola. Allá la gente está tratando de meterse hacia arriba para cultivar mora y tomate porque no hay más espacio para hacerlo y esto se debe a los cultivos ilícitos, que invadieron todo ese cañón de las Garrapatas, que es por Naranjal, y acabaron con nuestros cultivos locales. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Hay espacios ya vacíos, puro rastrojo, de pronto ves una que otra matica de mora pero no más, nada volvió a crecer por allá. Bueno, eso ha sido bueno en términos ambientales porque ya empezaron a crecer maticas de forma natural y porque Cartón de Colombia no siguió talando por allá. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Al observar la figura 9, se evidencia la presencia de reservas forestales y ganadería extensiva cerca de las fuentes hídricas, de igual forma la concentración y acaparamiento de tierras por parte de la multinacional de Cartón ha generado procesos de deforestación en las cuencas hidrográficas que, a su vez, han modificado las dinámicas mismas del suelo, además de la calidad y la cantidad del recurso hídrico. Se sabe que el éxito de estos cultivos de pino y eucalipto está relacionado con la disponibilidad de agua, por consiguiente, el desmonte y la tala intensiva en las zonas altas, paisaje de bosques nativos y en las rondas hídricas, consideradas como escenarios de conservación y protección de recursos naturales y de las fuentes de agua potable, ha desencadenado conflictos de uso del territorio y un desequilibrio en los procesos naturales que buscan amortiguar los efectos negativos causados por las acciones humanas.
Esas pineras nos han contaminado mucho nuestros ríos y nuestros suelos. Para toda la zona de arriba el problema con el acceso al agua de buena calidad es terrible, no hay agua limpia porque todo está contaminado por el uso de esos agroquímicos. Además de que no hay agua limpia tampoco hay mucha disponibilidad de agua, ya no están esos arbolitos que protegían el agua de nuestras cuencas, entonces imagínese, cuando llega el verano ahí sí que sufrimos más, nos quedamos es sin agua. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Es evidente el conflicto que están viviendo muchos sectores del municipio por causa de la disminución en el acceso y la pérdida de la calidad del agua. En primera instancia, la disminución de la oferta hídrica se debe a la tala irresponsable de los bosques de galería, bosques protectores de las zonas ribereñas de los ríos y la sobreutilización de terrenos para la producción ganadera cerca de las fuentes hídricas. Por otro lado, está el aumento de la demanda del agua por la llegada de nuevos proyectos agroindustriales y la concentración poblacional en las cabeceras. Estos dos factores se traducen en un escenario en el que se acumulan fenómenos como tala y deforestación,
pérdida de espacios para la producción de alimentos, fuertes presiones sobre el recurso hídrico por la adopción de sistemas productivos que lo utilizan con gran intensidad, dinámicas graves de contaminación por vertimientos de aguas residuales y residuos sólidos dispuestos en los cuerpos de agua, poniendo en riesgo las áreas claves de provisión hídrica para el municipio y generando conflictos por escasez.
La distribución del agua en la zona rural es inequitativa. Los propietarios de los predios más grandes han establecido tanques de almacenamiento de agua, limitando la disponibilidad de este recurso para los pequeños propietarios.
[…]
El recurso agua se ve seriamente amenazado por las actividades que realizan los habitantes en la búsqueda de recursos naturales que satisfagan sus necesidades; de igual forma, por las fuentes hídricas son transportados los desechos vertidos por los hogares, las agroindustrias como las del café, los estanques piscícolas, los pozos sépticos y las actividades agropecuarias; la contaminación natural producida por la erosión que deposita sus sedimentos en las aguas. (Alcaldía Municipal de Trujillo, 2009, p. 19)
Es así que la zona occidente del municipio, donde se localizan los bosques andinos y subandinos, se encuentra fuertemente amenazada por las actividades colonizadoras que han deforestado estas reservas naturales y, con ello, afectan y disminuyen la producción hídrica, la biodiversidad del municipio y la fertilidad de sus suelos. En la zona oriental de Trujillo se observan terrenos desprovistos de cobertura vegetal y una alta presencia de ganado sin sistemas silvopastoriles que aporten a la conservación del lugar al ser fuentes de hábitat y alimento para pequeños mamíferos y aves; tan devastadora es la situación que se observa un paisaje pobre y sin posibilidades a corto plazo de recuperación. Finalmente, la zona centro del municipio cuenta con un paisaje más conservado en términos de biodiversidad y cobertura vegetal; sin embargo, la llegada de los monocultivos agroindustriales y la ganadería extensiva han iniciado problemas de erosión, contaminación y deforestación (Alcaldía Municipal de Trujillo, 2009). Después de que la comunidad de Trujillo identificara los principales problemas y conflictos socioambientales presentes en el territorio, se dio paso a la exploración y el diálogo constructivo, en donde los participantes realizaron la cartografía de los problemas que perciben más importantes y calificaron sus consecuencias como aspectos críticos que se presentan en las figuras 8 y 9. En la figura 8 se presentan las problemáticas calificadas de 0 a 5, donde 0 representa el grado más alto de desequilibrio y 5 simboliza el menor grado de desequilibrio o tendencia al equilibrio. Para abordar los conflictos principales presentes en el municipio de Trujillo, en primera instancia se describirán los ámbitos de problematización territorial detallados por la comunidad (figuras 8 y 9). Uno de los mayores problemas que se presentan en Trujillo es que no existen estrategias dirigidas a aumentar la rentabilidad de las actividades del campo y campesinas, situación que ha incrementado el nivel de desempleo en el municipio. Adicionalmente, perciben que el Gobierno no tiene en cuenta a sus campesinos y, por tanto, no se destinan recursos útiles y favorables para el trabajo.
Yo sí creo que debemos incentivar el trabajo en campo para que nuestros jóvenes no migren a otro lugar; además, debemos unirnos para que haya un
Figura 8. Ámbitos de problematización territorial
Fuente: participantes del taller en Trujillo y el equipo de investigación y sistematización de la Pontificia Universidad Javeriana.
Limítrofes Concentraciónde la tierra Presencia deactoresarmados
5,0
4,2
4,0
Aumento de temperatura
3,0
Sequía
3,0
Disminución de especies
3,0
Influencia demedios de comunicación
3,0
Uso delsuelo
2,5
2,0
Uso y dependenciade agroquímicos Cultivos ilícitos y marginación de la economía tradicional
0,0
0 0,5 1
1,5 2
2,5 3
3,5 4
4,5 2,0 5
campesina de la población Envejecimiento Abandono delcampo por faltade recursos del Gobierno 0,1 Desempleo y faltade oportunidades en el campo 0,5 Cambioclimático
1,0
1,0 Drogadicción
1,0 Salud y enfermedades
2,0
Plagas
2,0 1,5 Estado de acueductos
2,0
Abandonoestatal Infraestructuravial
Estado de equilibro
Figura 9. Mapeo social de los ámbitos de problematización territorial del municipio de Trujillo
Fuente: participantes del taller Trujillo y el equipo de investigación y sistematización de la Pontificia Universidad Javeriana.
cambio socioeconómico en cada una de nuestras comunidades. El Gobierno colombiano tiene que empezar a apoyarnos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Mi vereda está desamparada por el municipio porque el Cerro Azul es una vereda que está en un sitio limítrofe, entonces dicen que pertenece a Bolívar, pero es de Trujillo, tiene la personaría jurídica desde 1963 conformada acá en Trujillo. La situación es que estamos desamparados de punta a punta, nadie nos ayuda. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Se presenta pérdida y abandono de la producción rural local que se torna marginal y poco rentable. No existen incentivos ni recursos disponibles para que los pequeños propietarios puedan producir. Los cultivos tradicionales se han marginado de la política pública de desarrollo rural dando paso a los monocultivos industriales y, ante esta situación, una alternativa viable es la producción ilícita, otra es la pluriactividad y por último, si es del caso, emigrar.
Debemos volver a nuestros ancestros, volver a manejar la tierra con nuestros cultivos tradicionales, este es nuestro municipio, es Trujillo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
En las fincas que cosechamos café, lo que ganamos al vender los productos nos sirve un poquito para pagar recibos como la luz. Pero eso es muy poquita plata para vivir. Y la remesa y todas las cosas que da la finca nos serviría para vivir un mes. Lo bueno acá es que no tenemos que pagar matrícula en la escuela, pero para la salud sí no podemos sacarle plata. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Para rebuscarse y resolver los temas de ingreso tenemos otras actividades diferentes a las agropecuarias, por ejemplo, en mi caso, tenemos un pequeño predio y la finca no nos da para sostenernos porque no tenemos con qué abonar la tierra. Entonces, mi esposo tiene que buscar por fuera, trabajando en las fincas de otros, en un jornal ganándose una miseria. Mi esposo a veces recoge el café de la tierra. Y para yo poder sostenerme y ayudarle a mi esposo a pagar los servicios, la ropa y la medicina me pongo a hacer arepas de chócolo, hago arequipe, natilla, tortas, hago lo que la gente me pida y lo vendo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Pues hace poco fueron las elecciones en Puente Blanco de la JAC, yo soy de la región, pero hace poco vivo en Puente Blanco; soy de una partecita más arriba, de Maracay, pero digamos, lo que yo llevo en este pequeño lapso de vida comunitaria, digamos así, he tenido como mucha voluntad para que las cosas cambien, se transformen para bien, hemos tenido el acompañamiento de la Universidad Javeriana, de la Misión País. Un día fueron otros muchachos de Bogotá, no recuerdo el nombre de ellos, y a todos les expuse algo, les dije que nos ayudaran en la cuestión de organizarnos para hacer un proyecto productivo eficiente, aunque no nos den materiales, pero que por lo menos nos ayudarán con la cuestión de la comercialización […], pero para darle trabajo a las mismas personas de la comunidad ellos deben bajar sus productos y poder venderlos, además, crear estrategias que nos ayuden a vender los productos; porque de pronto uno tiene la
intención y las ganas, pero puede ser que no tengamos el conocimiento de cómo organizarnos de forma exitosa y adecuada. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Existen en Trujillo algunas experiencias e iniciativas de campesinos organizados que buscan vender sus productos, como es el caso de la producción de flores ornamentales. De igual forma, hoy en día existen otro tipo de servicios ecosistémicos, como el turismo en la región, o trabajos comunitarios, como la reparación de las vías.
Hay gente que está con Asocoflores, que es una asociación de mujeres y lo que hacemos es cultivar nosotras las hierbas, y ahora estamos es con el cultivo de anturios, 9000 anturios y, bueno, varias cosas. Bueno, somos nueve personas de aquí de Trujillo, pero ha sido difícil vender las flores porque hay otras personas que también tienen ese cultivo y es difícil sacar las flores por el transporte. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Las comunidades se han logrado organizar de una u otra forma, dejando a un lado el individualismo y buscando estrategias de cooperación para resolver problemas económicos y sociales. Un ejemplo claro es la organización de nueve mujeres, evidencia importante de cómo se pueden superar las dificultades a pesar de los obstáculos a la distribución y comercialización de sus productos. Pese a que muchos trabajan como jornaleros, son dueños de pequeños negocios de comida o buscan comercializar los productos locales. Los ingresos económicos no alcanzan para que los jóvenes puedan continuar con sus estudios en las universidades.
Digamos, la educación acá es gratis, pero hasta bachillerato. Usted sale de bachiller y ahí se queda, porque no podemos pagar para una universidad, aunque está el SENA, que también es gratis y cubre el transporte y la alimentación de los muchachos, pero eso solo beneficia a unos pocos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Hay otra problemática en torno al tema de la educación y es que el Gobierno está priorizando la situación de que tiene que haber un número determinado de niños en cada parte del país, si ese lugar no cumple con la cuota se llevan a los profesores y la posibilidad de estudio a otro lado. Es que se debe resolver esa situación y que el Gobierno colombiano debe empezar a apoyarnos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
En Trujillo muchos jóvenes afectados por el conflicto son excelentes estudiantes que desean realizar estudios universitarios, pero no cuentan con medios para hacerlo.
Usted viera los buenos estudiantes que son los jóvenes, yo los he visto. Acá hay varios que han ganado premios, hay uno que está en Bogotá estudiando porque se ganó una beca a nivel de todo Colombia. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Casi todos los estudiantes de acá del SENA son los que ocupan los primeros lugares. Entonces, yo me pregunto por qué el Estado no viene y ayuda a los jóvenes de Trujillo y nos da prioridad. La mayoría de nuestros estudiantes son desplazados y, entonces, ¿por qué el Estado no ayuda? […]. Si usted viera el sacrificio mío,
porque yo soy desplazada y soy mujer cabeza de hogar y hago lo que sea para que mis hijos puedan estudiar porque ellos quieren, no tienen vicios y quieren salir adelante […]. Y es que resulta que acá muchos quieren estudiar, pero las mamás son viudas porque les mataron a sus esposos por la violencia y, en serio, yo no entiendo la razón por la que el Gobierno no apoya nada. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El SENA, como entidad de formación para el trabajo del Estado colombiano, ofrece oportunidades de capacitación que muchas veces no se ajustan a la realidad económica y social de las comunidades locales y, por tanto, muchos de los jóvenes y adultos no pueden beneficiarse de sus programas de estudios técnicos.
Resulta que cuando los estudiantes se van para Tuluá, los que van con el programa del SENA, porque hay prácticas que solo se pueden hacer allá, entonces acá en Trujillo no las pueden traer, pues uno como papá qué bueno que se vaya allá y que estudie el muchacho y, además, el SENA no va a cobrar. Pero resulta que empiezan a pedir un montón de cosas: que la papelería, que ir de un lado a otro, que tienen que llevar plata y todas esas cosas. Todo es plata y entonces, ¿cómo hacemos nosotros para que ellos puedan ir a estudiar? Además, entran a estudiar como 25 y solo se gradúan 10, y es porque económicamente no es posible seguir estudiando. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El SENA tiene muchos programas, ¿verdad?, pero lastimosamente nosotros, lo del campo, como los programas llegan es al pueblo, nos toca desplazarnos mucho. Entonces dicen “en el pueblo el día lunes o martes”, pero, digamos, si uno tiene el pasaje para un día no tiene para la otra clase porque si tiene que bajar cada ocho días o dos veces a la semana, pues no tenemos la plata. Entonces es ese el problema, si fuera que el SENA pudiera llevar capacitaciones o cursos a la vereda sería muy bueno, pero no y así es muy difícil. Y es que no solo es el pasaje, sino también el refrigerio. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
De igual forma,
las personas que tienen obligación en la familia no pueden irse a estudiar porque perder un día a la semana equivale a perder 20000 pesos que usted puede estar ganando en el campo. Puede ser una miseria, pero es una miseria que a usted le va hacer falta, ¿sí me entiende? Entonces usted, lo que dice acá la compañera de La Betulia, ¿por qué no llevan el SENA o cualquier institución a la vereda y que sea por la noche? (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El SENA en ocasiones ha llevado los talleres técnicos y las prácticas hasta las veredas, pero por falta de estudiantes inscritos los procesos se frenan:
Yo sé que sí lo llevan, yo lo sé, pero 25, con 25 personas mínimo y usted no consigue esas personas en una vereda para estudiar, no las consigue. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Hace poco una instructora del SENA me invitó a convocar 25 personas porque iban a dictar un técnico en manejo ambiental y usted viera el camello de buscar 25 personas aquí en Trujillo para que vinieran
cualquier día, solo una vez a la semana. En cuanto al horario ese lo teníamos que cuadrar cuando nos reuniéramos todos con la instructora. En este punto ya se lograron conseguir esas 25 personas, vamos a ver si ese curso técnico se arranca pronto. Lo bueno es que la instructora esta semana vino a llevarse toda esa documentación y nos dijo que se va a abrir la tecnología en manejo ambiental, se van a trabajar tres días aquí en Trujillo y dos días en Tuluá. Para esos dos días en Tuluá la administración va colocar el transporte. Entonces, los que tienen hijos y que están saliendo a estudiar no busquemos la excusa de que no hay como estudiar. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Muchas de las familias no tienen los recursos económicos para apoyar a sus jóvenes a continuar con los estudios universitarios; no obstante, entidades como el SENA han empezado a ampliar los escenarios de trabajo, acercándose a municipios abandonados y ofreciendo algunas posibilidades de estudio que, aunque no benefician a todos, alguna parte de la población puede verse favorecida. De igual forma, la apertura de estudios universitarios en tecnologías con enfoque ambiental dirigidas por el SENA y Unisarc ha sido fundamental en la formación profesional del municipio. Por otro lado, se presenta un conflicto generado por la concentración de tierras y aunque que se le dio una calificación de 4,2, esta situación debe manejarse de forma oportuna y eficiente. La población se siente desarraigada de sus tierras, el acceso al campo se hace complicado y, más aún, el Estado colombiano está ausente en esta situación.
Nos toca es no abandonar el campo por ningún obstáculo o dificultad que tengamos en nuestros hogares, familias o en el pueblo. Tenemos que unirnos como comunidad para poder tener un buen desarrollo en las actividades del campo y dar un mejor espacio y lugar a nuestros hijos, futuras generaciones. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La concentración de tierras por Smurfit Kappa Cartón de Colombia para la producción de áreas forestales está generando no solo conflictos económicos, sino también ambientales, en particular por el uso intensivo del agua, la contaminación por agroquímicos y los efectos sobre la recarga de acuíferos en la parte alta de las cuencas.
Por el sector de Cerro Azul, ahí está todo Cartón Colombia y alcanza a llegar aquí por Dos Quebradas, por todo el sector arriba de Pueblo Nuevo esto está lleno de pino. Ya por la parte plana, por atrás de San Isidro, no hay pino. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Esta situación no solo afecta a nuestras comunidades, porque tengamos en cuenta que estos ríos, que nacen aquí y que los están contaminando, salen hacia el plano y llega agua sucia a los otros lugares, además están secando los ríos también, ya casi no hay agua por esos pinos y eucaliptos que siembran. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El proceso de deforestación es una de las grandes problemáticas a las que se han enfrentado los bosques y espacios naturales del municipio de Trujillo a causa de la llegada de los monocultivos industriales.
Acá en el mapa no aparece Maracaibo, entonces lo coloqué al lado de La Sonora porque queda ahí. El problema que tenemos es que hacen falta árboles en todas las cañadas y los ríos, eso lo han talado. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El uso inadecuado de los suelos y la falta de organización para la conservación y protección de los espacios naturales ha generado disputas por el agua y problemas ambientales de contaminación, degradación, fragmentación de hábitats y procesos de extinción, que ya no solo necesitan de medidas preventivas, sino de acciones que mitiguen los efectos causados por los conflictos de uso. En primera instancia está la disminución evidente de las especies de fauna, a tal punto que muchas de estas han desaparecido de la zona, alterando así las dinámicas ecológicas de los ecosistemas presentes.
¡Uy!, el tema de disminución de especies está fuertemente relacionado con el tema del Parque Natural el Duende, lugar en donde encontramos las especies con mayor importancia ambiental y que, a su vez, se encuentran muy amenazadas. También hay algunos corredores por la parte de Cerro Azul, de Cristales y algunas quebradas. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Ya desapareció una especie, no sé si ustedes recuerdan, una especie que se llamaba el cenzontle, se quedó sin donde vivir; entonces, pues, ¿qué era la vida de ese pobre?, pues nada: le tocó desaparecer. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Otro que está desaparecido es uno que vive por allá arriba, en las tierras frías y es el gorrión o piche. Antes se veía por todas partes, hoy ya es una novedad ver un pajarito de estos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Hay una especie que está desapareciendo y es la más grave, todo por causa de los agroquímicos. Es una especie que necesitamos y si llega a desaparecer, otras especies también desaparecerán. Estamos hablando de las abejas, las abejas están muriendo por toda la parte cafetera. Es que la abeja la necesitamos para todo, ella llega y chupa el néctar y así ayuda a dispersar especies florales. Esta situación sí que está bien grave. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La abundancia y diversidad de especies ha disminuido notoriamente; sin embargo,
la tala ha disminuido también, pero aún se sigue dando. Si comparamos el nivel de caza con años anteriores, esta actividad sí que ha disminuido, pero estamos en un punto donde si queremos rescatar nuestros animales, debemos emprender otras acciones más eficientes. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Como alternativa se han creado corredores biológicos que conectan zonas aisladas de alta importancia ambiental. Así mismo, se han adelantado trabajos de educación ambiental para que jóvenes y adultos conozcan un poco más sobre la biodiversidad de la zona y la prioridad de iniciar procesos de protección sobre los recursos naturales.
Crear esos corredores es lo poco que se ha hecho, al igual que un trabajo de concientización en las
comunidades. Se han hecho algunas reuniones y talleres similares a estos, se ha tratado de decirle a gente sobre la cantidad de especies importantes, eso lo han hecho universidades como la Autónoma, el Instituto Alexander Von Humboldt. Todos esos trabajos han sido para que seamos conscientes de la cantidad de especies que hay por estos lados o también han sido talleres de formación […]. Pero faltan trabajos de sanción o de temas de señalización para que la gente no cace en algunos sectores. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Como se mencionó anteriormente, debido a los conflictos de uso del suelo, se han perdido especies invaluables para la región. De forma paralela, la fertilidad de los suelos ha disminuido, por lo que muchos de los cultivos locales ya no obtienen los rendimientos de antaño y son menos productivos. Adicionalmente, la llegada de las plantaciones forestales, como es el caso del pino, no solo ha trasformado la vocación del suelo, sino que también ha generado presión sobre las cuencas hidrográficas. Además, la presencia de cultivos ilícitos ha desplazado la producción local y ha amenazado las oportunidades de ingresos económicos para los pequeños campesinos. El cambio tecnológico y la adopción de paquetes productivos, unido a los cambios de coberturas generados por los sistemas de monocultivos adoptados, ha generado diferentes procesos de degradación de los recursos naturales, el paisaje y la biodiversidad. La fertilidad y productividad ha disminuido notoriamente llegando al punto en que no es posible cultivar sin fertilizantes.
Le dimos una calificación de 2 puntos a esta situación porque la mayoría de productores acá en Trujillo están haciendo uso de los agroquímicos para poder cultivar y obtener algún producto. Eso también ha desarrollado un montón de plagas. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Los pobladores de Trujillo son conscientes del daño que ha generado el uso de agroquímicos en su territorio; adicionalmente, tienen presente que existen otras opciones de producción más limpias con el medio ambiente y con su salud. La agroecología es una alternativa que muchos de los campesinos quisieran desarrollar, pero para ello necesitan el apoyo técnico, teórico y metodológico de organizaciones que lideren talleres de esta índole y los capaciten de forma eficiente en el tema.
Esta situación se está dando a nivel municipal, es muy poco lo que se conoce de agroecología o agricultura orgánica. Creo que hay unas poquitas escuelas de agroecología montadas por ahí por la vereda Monte Loro y La Hoja, está también en Puente Blanco una propuesta ecológica. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Pero son expresiones mínimas comparadas con toda la cantidad de agrotóxicos que se usan. Lo que están haciendo algunas universidades, algunas ONG y algunas organizaciones, inclusive institutos de investigación, es promover el tema agroecológico y nosotros alguna vez, por allá en el año 2010, empezamos un proyecto con el Instituto Alexander Von Humboldt en el que montamos unas escuelas de agroecología, pero esto ha sido muy mínimo. Hay otras organizaciones que lo hacen, pero con una incidencia muy baja comparada con la problemática que existe en el municipio. Entonces, yo creo que cualquier pregunta, cualquier cosa, tratamos de hacer ver que todo está relacionado,
las problemáticas todas se relacionan y hay que generar soluciones que tengan en cuentan todos los problemas en nuestro Trujillo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El Comité de Cafeteros ha promocionado el uso de paquetes tecnológicos, así como el uso de agroquímicos, pesticidas y fungicidas en la región con el fin de aumentar el volumen de producción en una cosecha y, adicionalmente, modificó la forma de cosechar de los campesinos y la organización de los suelos, situación que de acuerdo con los participantes disminuyó la productividad de los cultivos, pese al uso de agroquímicos.
Pero ahorita la situación de la siembra de café está grave, con el clima tan fuerte no hay buena sombra para que las matas puedan crecer y por eso el Comité de Cafeteros dice que hay que sembrar árboles, para que den sombra al cultivo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Resulta que mi papá tenía carro desde que yo era niño, tenía carro y viajaba mucho desde acá a Venecia, y conocía mucho de la Federación y es que nosotros no podemos decir y hacerle caso a todo lo que el Comité de Cafeteros diga. Por ejemplo, ellos son los que venden los agroquímicos para el café, es un negocio porque es una economía y ganancia para ellos. Pero resulta que ellos han hecho mucho daño por querer producir más café, cuando uno se venía de Venecia hasta Andinápolis eso era lleno de guameras y los árboles de café eran a una distancia más o menos separada. Entonces, resulta que el Comité dijo, no, para que haya más producción de café hay que sembrar más pegado y hay que tumbar las guameras para que le entre calor; resulta que sí, el café produce más mientras está nuevo, pero después se cierra y no produce más. Bueno, les cuento que al tumbar las guameras, que eran las que ayudaban a producir café, la tierra se puso colorada y todo el café que se producía dejó de crecer. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Estos plaguicidas han tenido consecuencias negativas, siendo una de estas la llegada de nuevas plagas y la inmunidad ante los químicos desarrollada por otras tantas.
Los problemas ambientales básicamente se relacionan con todo. Tenemos el desarrollo de plagas con un puntaje de 2. Esas plagas de las que hablamos han traído nuevas enfermedades. Lo que la gente ha hecho es usar el agua, sin importar que esta esté contaminada y esa la usan para los cultivos o hasta para consumir. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Lo que se ha hecho hoy en día es busca limpiar con guadaña, pero hay otros que lo hacen con fungicidas, lo que genera una pérdida terrible de todos los microrganismos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Adicionalmente, el uso de químicos ha sido un factor contaminante de las fuentes hídricas, debido a que muchos cultivos están cerca de las rondas hídricas y, por efectos de erosión y las lluvias, estos fertilizantes llegan a los cuerpos de agua, los cuales son usados para el consumo humano y para el riego de los otros cultivos de producción alimentaria.
En Brillante estamos sin agua y en La Luisa hay agua, pero en muy malas condiciones. Los humanos no deberían tomar de ahí. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Se ha generado un conflicto grave porque en algunos sectores no hay servicio de agua potable. Situación producida por la pérdida de caudal de los ríos y por los altos niveles de contaminación derivados del uso extremo de químicos en los cultivos y por las malas prácticas de uso lideradas por la industria de monocultivos, como es el caso del pino.
Esas pineras sí que han contaminado mucho, los sectores cerca sí que están sufriendo mucho. Yo veo que para este lado y por los lados de Puente Rojo, el agua está cristalina y limpiecita, pero ya arriba hay unas problemáticas terribles con respecto al agua y al acceso al agua potable. E imagínese, cuando llega el verano bravo esa gente sí que sufre mucho. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El estado de los acueductos también está en detrimento y por ello la comunidad le dio un puntaje de 2, ya que es un problema latente y prioritario al presentarse zonas que no cuentan con este servicio y otras que deben consumir agua de pésima calidad.
Digamos que hay una unión de acueductos, se han asociado los pequeños acueductos, pero igual el servicio sigue siendo muy regular. Ahorita hicieron una reforma administrativa con nuevos líderes, quienes buscan estrategias para solucionar los problemas con los acueductos. Esa nueva administración lleva como veinte o quince días, no más. Bueno, los recursos son muy pocos para poder trabajar. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Para los que no tengan información sobre el tema de los acueductos, les cuento que debemos pagar una tasa por el uso de agua y estas están en la hidroeléctrica Riofrío y lo triste es la mayoría de las aguas, digamos que un 70%, son aguas que nacen en Trujillo, bajan y por allá bien abajo las usufructúan. Si bien Trujillo, desde el punto de vista económico, tiene unas retribuciones que nunca llegan y son cerca de 70 millones. Nosotros no sabíamos eso hasta que empezamos a hablar lo del sistema municipal de áreas protegidas. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Claro, hay sectores como el de Venecia, donde tiene agua de muy buena calidad, pero es porque ahí todavía hay buen caudal de los ríos y por allí no han llegado esos cultivos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Cabe resaltar que hay zonas en el municipio donde la gestión de los acueductos es ejemplar, este es el caso de Venecia, cuyo acueducto es considerado uno de los mejores del Valle del Cauca. Es un modelo que constantemente es visitado por otras organizaciones y por la administración, el cual cuenta con unas condiciones especiales de uso, además ha logrado acercar a la comunidad y empoderarla de la importancia del buen manejo del agua y del servicio de acueducto. No obstante, el problema de fondo, la calidad del agua, es una situación que está afectando a todo el municipio. En el taller, los integrantes le dieron una puntuación de 2,5 a esta problemática.
En este momento en el municipio de Roque hay un problema gravísimo con el agua, específicamente sobre el corregimiento de Fenicia, que es un corregimiento grande, son vecinos de nosotros y creo que hay un conflicto por el uso del agua allá que ya está trascendiendo fronteras, es decir, el problema es a nivel
comunitario, social y político, pero pues eso es allá. Los conflictos que nosotros tenemos por el agua son diferentes, están relacionados con la inconformidad de la comunidad sobre las acciones que están haciendo los de Cartón Colombia. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Una vez escuche que en La Luisa no había agua y que los dueños de los predios estaban deforestando. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La calidad de agua no es el único problema relacionado con este recurso natural de vital importancia, la sequía de las fuentes hídricas por tala y deforestación continua es un tema que genera preocupación en la población.
Sobre el tema de sequía damos una puntuación de 3, pues usted sabe que son fenómenos que llegan a nivel nacional, a nivel regional, es una cosa de la que nosotros no somos culpables, no se puede controlar, pero que está afectando a todos. Pues muchas veces esas sequías se deben a procesos de deforestación y el mal uso de los recursos naturales. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Por ejemplo, la vereda de nosotros, que es Culebras, en esta época de sequías le toco a la administración llevar carrotanques con agua para abastecer la parte alta de Santa Elena y, según nos cuentan a nosotros, había una época en la que eso no sucedía. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Les cuento que aquí, en Trujillo siempre ha habido zonas que han sufrido de sequías y la mayoría de estas la han podido sobrellevar porque también hay unas zonas frías, donde hay una buena abundancia hídrica. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Cuando llega, la sequía afecta a los municipios, pero digamos que en estas regiones de la parte alta, la situación es menos terrible, se siente menos porque son zonas montañosas, mucha cantidad de árboles y fuera de eso hay agua disponible, entonces la gente se defiende un poco más; es decir que los afecta menos, pero también los afecta. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Han llegado organizaciones externas e instituciones para trabajar el tema de educación ambiental a través de campañas que buscan proteger y respetar la naturaleza y sus recursos.
Se ha hecho mucha campaña en ese tema, apague el bombillo, cuando se está bañando ahorre el agua, ¿sí me entiende? Es que ha habido mucha campaña por parte del Ideam, la administración, la misma televisión a nivel nacional, entonces por eso es que pensamos que sí, sí se han hecho muchas campañas educativas que hablan sobre los problemas ambientales y las afectaciones que pueden generar. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La sequía que se está viviendo a nivel nacional se enmarca dentro de un problema más general que es el cambio climático.
Esta situación está gravísima, el cambio del clima es una situación que merece planeación prioritaria y por eso le dimos una calificación de 1. A principios, cuando empezamos los talleres, hablábamos de una cosa que era la alimentación, resulta que hoy esos cultivos de pancoger, esos cultivos que se necesitan para
la alimentación diaria ya es muy verraco de cultivar hoy en día, ya casi solo genera pérdidas, y entonces a la gente le da miedo, le da desconfianza cultivar eso. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La cosa es grave porque ya no es como antes, en épocas pasadas se sabía cuándo era época de invierno y cuál era la de verano, había posibilidades de agua en septiembre, octubre, ahorita ya no. Con ese tema de la variedad climática, ya no se sabe cuándo es verano o cuándo es invierno, pues es que en cualquier momento llueve, de pronto estamos en verano y caen unos aguaceros torrenciales que acaban con todos los cultivos de una, cae granizo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Este es un tema que no es de fácil manejo y que no es fácil de controlar, además porque es externo, es un tema que llega inclementemente y está allí sin aviso previo. Aquí solo sirven medidas preventivas, si vos vas a sembrar, pues tenés algo disponible, porque seguramente puede venir un verano muy fuerte y se le va a morir el cultivo o si vos va a cultivar, trate de cultivar en invernadero. Esta situación también ha aumentado el uso de agroquímicos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La distribución de los cultivos no solo ha cambiado por las variaciones en el uso del suelo, sino también como consecuencia del aumento de temperatura en la región. Lugares donde antes no se cultivaba café se han modificado ecológicamente y ahora están adaptados a la producción de este alimento. Esta situación ha desplazado los cultivos y ha limitado los espacios de producción.
Nosotros no sabemos cómo solucionar esta situación, la comunidad no lo puede controlar y es que está afectando a todos. El aumento de temperatura tiene que ver mucho con la sequía y el cambio de clima. Sabemos que los lugares que solían ser fríos ahora están calientes. Ahora más arriba están sembrando café, donde antes estaban las tierras frías y solo daba mora. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Lo que se ha hecho frente a esta situación es dar charlas de educación ambiental, el Comité Técnico Interinstitucional de Educación Ambiental (Cidea) ha tratado de hacer talleres de educación ambiental, de decirles que separen la basura, que manejen bien las aguas, de no malgastar la energía y otras cosas, como no talar árboles o deforestar, tratar de cuidar las fuentes hídricas y bueno, eso. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Lo que podemos hacer es adaptarnos y tomar medidas para que no sucedan desastres. Pero esto es una cosa dificilísima porque requiere la participación de toda la población mundial, bueno, si se quiere llegar a una solución eficiente. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
No basta con la idea de buscar nuevas prácticas de producción frente al cambio climático, es necesario que muchas de estas sean orgánicas y responsables con el medio ambiente; además de crear estrategias de adaptación con el uso de tecnologías alternativas. Se resalta, entonces, la necesidad de que desde una perspectiva local se construyan estrategias que respondan a problemas y situaciones globales.
Los problemas ambientales que se viven hoy en día en el municipio de Trujillo no solo han afectado la calidad de los recursos naturales, el hábitat de especies y la abundancia de la población de animales y plantas, también han generado situaciones problemáticas en la salud de los campesinos y deterioro en la producción y calidad de sus alimentos. En cuanto a las enfermedades, se han diagnosticado enfermedades que no eran comunes en la región, a lo que se suma la mala calidad de los servicios médicos, no existe atención inmediata y la disponibilidad de medicamentos no abastece a la población en general. Son numerosos los problemas relacionados con la provisión de salud, muchos como consecuencia de la corrupción.
Esa situación sí que está peor, el servicio de salud en el casco urbano es supremamente malo y en las veredas ni se diga; pensamos que todo se debe a la corrupción de la EPS, porque es que en las veredas la EPS no paga los dineros correspondientes al hospital. Y dentro del hospital también hay corrupción, hay problemas internos como la ausencia de un gerente […]. No se presenta una atención suficiente al usuario y es que los centros de salud son muy deficientes. No más con decirle que las personas prefieren ir a la farmacia porque en los puestos de salud no hacen nada, no lo atienden a uno. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Otro de los problemas de fondo, que de una u otra forma ya se ha abordado a través del documento, es el abandono estatal. No hay presencia del Estado en el municipio, no se cuenta con el apoyo para la producción de cultivos locales, no se presentan muchas posibilidades de capacitación técnica o profesional, el servicio de salud es deficiente, al igual que el estado de las carreteras y las vías.
Es que no tenemos apoyo, no hay apoyo hacia los jóvenes, y los que quieren trabajar, pues no les brindan posibilidades. Nosotros los trujillenses tenemos muchos problemas, además que estábamos llevados por el conflicto armado, siendo unos de los pueblos más violentos. La verdad es que quisiéramos tener un nivel de vida mucho mejor, pero lamentablemente no se puede […]. Nos deberían ayudar a subsistir, pero lastimosamente hay una mala distribución de los recursos que a veces llegan. A veces llegan recursos para las víctimas, pero por la corrupción le dan es casa al que ya tiene y a la familia que se le está cayendo la casa encima, pues no le ponen atención. Entonces, lo que vemos es esa politiquería, donde todas esas ayudas y esas cosas que llegan, dizque para nosotros, van es para los que tienen poder. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
En el caso de nosotros, del Tabor, la carretera del Sabor aparece pavimentada en Planeación Nacional, pero lo invito a que la vea. La corrupción es uno de los problemas más graves dentro de la estructura estatal y es lo que nos está causando un daño mayor. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Como estrategia de adaptación, se ha buscado apoyo en el sector político sin encontrar soluciones pertinentes o eficientes. Sin embargo, cabe resaltar el apoyo de instituciones como la Pontificia Universidad Javeriana y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA): “Ellos nos han ayudado más que el Gobierno” (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre).
Como se mencionó, el precario acceso a infraestructura de comunicaciones y bienes públicos es un problema que afecta los medios de vida rural y la posibilidad de distribuir y comercializar la producción agrícola. El Estado no se ha apropiado ni ha invertido dinero suficiente para solucionar este problema, por ello la comunidad le dio un puntaje de 2, ya que nuevas medidas e intervenciones deben empezar a liderarse.
En la infraestructura vial, pues ahí sí llega el pan de cada día de los trujillenses, podemos ver que prácticamente en todas las veredas, inclusive en el mismo casco urbano, padecemos la inclemencia de las malas vías, ¿sí me entiende? No más entrando a Trujillo, por el lado de Venecia, ahí nos encontramos con una bella avenida que nos la tienen adornada con huecos, entonces también ese el caso de Siria, de Arauca de La Débora, de Maracaibo y de Puente Blanco. La verdad es que, aunque haya buena maquinaria de pronto no se utiliza de la forma que debiera ser. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
El puntaje que le dimos es para representar que las cosas sí están mal, hay pequeños puntos que tienen una buena viabilidad, y es que no hay ayuda estatal ni apoyo de la Alcaldía, la Gobernación o el Estado. La verdad es que poco o nada es lo que hay, por eso nos toca es presionar y presionar. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Por ejemplo, ahí hablaron de lo de las carreteras, tengo para decirles que hacen falta volquetas, pero están organizando las carreteras […]. Como apenas empezaron los alcaldes, todo es un trabajo porque han cogido unas veredas y yo creo que acá hay unos donde les metieron unos aparatos y les arreglaron la carretera donde nunca había entrado unos aparatos como esos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Es cierto que de pronto hay una maquinaria y los alcaldes están empezando, pero es que también le están dando una mala utilización a esa maquinaria porque le digo que está todo el municipio con una mala infraestructura vial. Entonces, si nos dedicamos solamente en una carretera, nos vamos a demorar mucho, va a quedar muy bueno y chévere y sí, pero ¿y las demás partes? ¿Sí me entiende? Entonces, hay que, opino yo, atacar los puntos críticos en cada zona y ya cuando esos puntos críticos estén mejorando en movilidad, así empezar a arreglar a fondo todas las carreteras. Falta que haya voluntad y organización. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Vea yo voy a responder la pregunta: sobre la cuestión de las vías es muy cierto lo que dicen los compañeros. Un ejemplo muy particular: en Riofrío el alcalde, cada ocho días, hace una minga con toda la comunidad, digamos salen cien personas en una vereda, en medio día ya tienen la carretera arreglada. Entonces, ¿sí me entiende? Falta una estrategia para utilizar mejor los recursos y esto falta acá, además de un proceso de integración de los territorios. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Se resalta de igual forma que hay veredas agradecidas con la nueva Alcaldía, esto se debe a que se les ha brindado ayuda en estos temas de infraestructura, apoyo con el que antes no contaban. Si bien muchas veredas aún siguen siendo olvidadas por la nueva administración, muchas otras ya empezaron a ser lugares prioritarios de trabajo.
Falta más organización y que una de las cuestiones es que las volquetas se dañan a cada rato. Mi papá es concejal y él propuso que compráramos una nueva volqueta y en teoría el dinero para eso debería estar. Pero llega y dice el alcalde que el dinero ya no está, que ya se lo gastó. Exigimos ver en qué se invierte el dinero. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Personalmente estoy agradecido con esta administración porque ellos fueron a mi vereda y juntos hemos hecho mingas. Bueno, esas mingas solo son los domingos porque, según información que ellos dieron o me dieron a mí, las máquinas las tienen ubicadas en ciertos sectores donde tienen que terminar unas labores. Solo los domingos disponen de esas máquinas para poder trabajar acá en las veredas […]. Para mí esas mingas que han hecho han sido todo un éxito, porque es que yo llevo viviendo en la vereda Culebras ocho años y jamás había visto una intervención así de interesante; además la comunidad está motivada, con decirles que ya llevamos dos mingas y el trabajo ha sido muy bueno […]. Hasta este momento nosotros en ese sentido hemos sido priorizados. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
La organización comunitaria es una estrategia prioritaria que se debe fortalecer, capacitar y promover, para unir fuerzas y mejorar el acceso de las vías, el incremento de la comercialización de productos locales y mayor participación, acercamiento y diálogo con las instituciones públicas.
Es que falta organización de las vías terciarias. La cuestión es que ¿cómo nosotros los campesinos vamos a sacar nuestros productos continuamente si tenemos las vías en muy malas condiciones? Nos hace falta que el Estado y el mismo municipio se metan en el cuentico de las vías terciarias […]. Nos hablan de eso, pero solo vemos la vía que va de aquí al alto y la del alto para acá; y para los otros lugares nosotros no tenemos acceso, un buen acceso para sacar nuestros productos, muchas veces lo logramos pero con mucho esfuerzo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Referente a lo del Cartón Colombia, tengo algo que decir. Esa gente les ha dado plata a los alcaldes para que no les pongan problema. Nos quejamos porque los carros que usan para sacar madera dañan nuestras vías, ellos solían pasar por mi casa, y yo como soy presidenta de la Junta de Acción Comunal estuve hablando eso y dejaron de pasar por ese lado porque nos estaban dañando toda la calle. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
En cuanto a los problemas limítrofes, la calificación dada fue de 4 puntos, ya que la situación no es grave por el momento. Existen varias zonas del municipio que observan esa situación problema, como es el caso de Cerro Azul, Cristales, San Isidro y Nápoles.
Hay unos municipios que se benefician de Trujillo y creen que hacen parte de la idiosincrasia trujillense aunque no sea así. Se ha tratado de conciliar por vía de la política, lo cual no ha dado resultado. Es que esa cuestión es siempre muy delicada. Pero la verdad, creemos nosotros así estemos errados, es que aquí hay personas de esas comunidades, viven aquí y se han conformado como comunidad. Este un problema que ya no tiene solución, pero no es tan grave y no pasa a
mayores. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Finalmente está la presencia de grupos armados, a este conflicto se le dio un puntaje de 5, pues hoy el municipio de Trujillo se encuentra libre de estos actores.
La verdad es que nosotros no pusimos ninguna pistola acá dentro del mapa porque la mayoría de las personas que acá estamos venimos de zonas que sufrieron la violencia por el conflicto armado, pero nos hemos dado cuenta de que durante los últimos años, los últimos dos años, hemos podido vivir en paz y hemos sentido tranquilidad. Esa es la razón por la que pusimos una puntuación de 5. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Por el momento no se presentan conflictos armados, solo por el momento. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Por último, se describen los problemas culturales identificados en el taller participativo. Uno de los grandes temas tratados es la migración de la población juvenil, situación generalizada en todo el país que está fuertemente relacionada con el abandono estatal y la falta de oportunidades para que los jóvenes trabajen o sigan formándose profesionalmente.
¿Hacia dónde se están yendo los jóvenes? Bueno, la gente, los jóvenes salen a otros puntos. Por ejemplo, se van para Tuluá. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre) Lo que pasa es que los muchachos, la juventud, salen de las partes altas a buscar lugares donde puedan estudiar y si no tienen la posibilidad de estudiar, migran es hacia las ciudades a buscar trabajo y así no tienen que hacer labores del campo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Los jóvenes se van a ciudades como Cali, Tuluá y Bogotá en busca de trabajos de construcción o de conducción, a pesar de que las oportunidades laborales son muy bajas. Muy pocos de ellos eligen quedarse en el campo y vivir en él, y como consecuencia, los mayores son quienes trabajan en las fincas y se dedican a la producción agrícola.
Ellos buscan un trabajo informal. Ahorita la juventud se está pegando a las ciudades para buscar trabajos. En Cali, por ejemplo, da tristeza ver la cantidad de jóvenes que, haciendo malabares en los semáforos, vendiendo confetis en los buses o cuadernos, se rebuscan lo de su diario. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Muchos de los padres de familia y adultos mayores aseguran que es una situación devastadora al ver como sus hijos y nietos prefieren salir a la ciudad con pocas probabilidades de éxito en vez de trabajar en el campo y construir un futuro.
Yo no nací en el campo, pero igual hace 22 años vivo en el campo, vivo del campo y he aprendido mucho de él, amo mi campo y yo en este momento, a la edad que tengo, digo que irme para la ciudad qué pereza, las ciudades están invadidas de la juventud, y el que no consigue empleo, el que no consigue nada, se mete a la drogadicción, a atracar. De eso vive la juventud, desafortunadamente. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Es muy diferente a como se vive en la ciudad. Yo tuve la oportunidad de vivir los últimos años en la ciudad de Cali, y el estrés, la contaminación, lo que se vive en esas ciudades es completamente diferente. Yo hace tres años que decidí volverme y afortunadamente llegué a una parte donde fui acogido con mucho cariño por todas las personas, por las comunidades y se ha visto que las personas del campo son como de más valores que las personas que viven en la ciudad. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Dada esta marcada tendencia a la migración de la población joven, los mayores manifiestan un agudo problema de envejecimiento de la población campesina:
Es una situación delicada, porque los jóvenes se están yendo a las ciudades y el campesino se está quedando solo y no hay con quién trabajar. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
En estas épocas de cosecha cafetera, la familia y los hijos eran los que ayudaban a sembrar y recoger. Pero actualmente no se consigue mano de obra y muchas veces hay muy buena cosecha, pero se pierde porque no hay quien ayude a recogerla. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Se está incentivando, con diferentes entidades, a todos los jóvenes para que vuelvan a sentir la importancia del campo, para que vuelvan y comprueben que el campo sí es un espacio productivo y que nosotros los campesinos somos empresarios. Así solo sea de una parcelita pequeña, esta puede ser muy útil y podemos sobrevivir con ella. (Testimonio de participante. Taller municipio de Trujillo). 2 y 3 de septiembre de 2016)
La comunidad percibe la necesidad de fomentar los valores culturales campesinos de forma que los jóvenes se motiven a participar de las actividades del campo, a lo cual deben sumarse iniciativas que mejoren íntegramente la calidad de vida, disminuyendo las brechas entre lo urbano y lo rural.
Fíjense que el tema cultural nos conecta con los valores, con nuestros comportamientos, con nuestras formas de valorar lo que somos, nos acercamos a lo que es ser campesino, a nuestra tradición. Por otro lado, estamos en una situación muy compleja porque nuestros jóvenes no quieren estar en el campo y su ausencia sí que nos ha afectado, pero queremos hacer algo para mantener ese legado del campo. Los jóvenes no son agentes receptores, quisiéramos que ellos no salieran a vivir fuera de su territorio. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Yo creo que el muchacho si emigra a la ciudad hoy en día por falta de oportunidades en el campo. Mi hijo salió de bachiller y me dijo “¿yo qué me quedo haciendo acá?, son dos plazas y media de tierra y para poder subsistir tengo que pegarme a un palo de café, además el Gobierno no nos aporta nada, entonces, papá, ¿para qué me quedo acá? Tengo que irme a la ciudad a buscar otra orientación de vida”. Eso dice mi muchacho, y yo creo que es porque no les estamos dando oportunidades a nuestros jóvenes en el campo. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Y es que los mayores aseguran que, como padres, no han sabido educar e incentivar positivamente a sus hijos en el tema de la agricultura y el trabajo en el campo:
Estamos en un momento donde hay un fuerte cambio en los estilos de vida. Es más, vemos hasta un cambio en la mentalidad: los jóvenes hoy están más conectados con el mundo global, la exigencia de una segunda lengua ¿cierto?, el inglés que se vuelve algo que comienza a jalonar. No es que estemos en contra de esos cambios, sabemos que son importantes; el asunto es que los jóvenes deben saber equilibrar su tradición cultural con lo que sucede en el mundo. Nos podemos modernizar, pero mantener la esencia de ser campesino. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Es tiempo de iniciar un proceso cultural de cohesión y valoración de la identidad territorial, una educación contextualizada y pertinente para la situación de Trujillo acorde con la realidad y expectativas que los jóvenes están viviendo. Teniendo en cuenta las particularidades de las comunidades, es posible generar acciones oportunas que aporten al proceso y formación de la población juvenil.
Es que con la educación podemos mejorar la situación de nuestros niños. Yo les cuento que vivo en la vereda La Mesa, y a mí me da tristeza ver la juventud y las niñas que a los catorce años ya están embarazaditas. Pues allí hay una promotora de salud, que está, va y trata de hacer grupos y explicarles a las mamás y a las niñas que no deben de hacer esto por ningún motivo, pero desafortunadamente la misma situación económica difícil que hay en el campo hace que las niñas salgan y queden embarazadas para salir de la casa y poder cambiar así su condición económica. En busca de nuevas alternativas se van una niña de catorce con un muchachito de dieciséis años y claro, viviendo en el campo no logran mejorar su condición económica y cogen y se van a la ciudad, y los hijitos son los que se llevan la peor carga. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Los adultos perciben que los elementos más problemáticos son el embarazo adolescente, el consumo de sustancias psicoactivas y la influencia negativa de los medios de comunicación.
Al fenómeno de drogadicción le dimos una calificación de 1, ya que es un tema muy delicado que no solo se está viviendo en el municipio de Trujillo, sino que en todas las comunidades esta situación se está dando […]. Se han hecho campañas y estrategias para capacitar a los jóvenes y adultos sobre este tema, con ayuda de la policía, diferentes entidades, las escuelas y el acompañamiento de las familias, también para que sepan qué es lo que están haciendo sus hijos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
En cuanto a los medios de comunicación, tenemos una puntuación de 3, es una situación delicada, pero no es grave. Lo que nos puede estar afectando es la influencia del cine, de la televisión. Esos últimos los estamos controlado con diferentes actividades, evitando que los jóvenes vean tanta televisión. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Yo emigré a la ciudad, estuve trabajando trece años en Cali y resulta que para mí vivir en la ciudad fue difícil, a pesar de que allá me casé y nacieron mis hijos. Me acuerdo que yo vivía influenciando a mis hijos de
que amaran el campo. Lo triste era que cada vez que íbamos a un parque, resulta que nos teníamos que devolver para la casa porque se veían grupos fumando marihuana, drogándose, entonces uno ya no podía compartir con los hijos en ese parque. Se iba uno para el río y pasaba la misma situación, entonces resulta que todo eso nos preocupaba; nosotros incentivamos a los hijos a que rechazaran siempre todo tipo de droga, que si les llegaban a ofrecer no aceptaran. Ya ahora volvimos al campo, y si hacemos una comparación, acá se goza y se vive con más libertad, si queremos coger una naranja la cogemos y ya, si quieren comer bananos solo los tienen que coger en el campo y ya. La libertad de acá es muy bonita, además tenemos tiempo de compartir en familia, podemos estar más pendientes de los hijos. (Testimonio de participante en el taller en el municipio de Trujillo, 2 y 3 de septiembre)
Es interesante ver cómo a través de este ejercicio de identificación y priorización de conflictos y problemas socioambientales, se logró caracterizar y jerarquizar problemas como el desempleo, la falta de oportunidades en el campo, el abandono estatal, la dependencia y el uso de agroquímicos, los cuales, si no son tratados de forma asertiva, generarán conflictos dentro del municipio y causarán interrelaciones sociales y ambientales disfuncionales en el interior de la comunidad. Por medio del recuento histórico y descriptivo de los conflictos y problemas socioambientales se puede llegar a concluir que el eje central y articulador de estos es el agua. En efecto, este recurso ha sufrido de forma directa e indirecta las presiones que se han generado sobre la tierra, el espacio, la flora y la fauna, agudizadas con la tala, la deforestación y la adopción de monocultivos, como es el caso del pino y el eucalipto, lo que de manera combinada y acumulada en el tiempo ha deteriorado fuertemente la calidad y cantidad del agua disponible para la población y sus actividades productivas y reproductivas. A esto se suma la inexistencia de un plan adecuado e infraestructura de gestión integral de residuos sólidos, además del control y tratamiento de vertimientos, en particular de las aguas servidas. A partir de 1960 se concentró en la región la propiedad de la tierra y se generalizaron lo sistemas productivos centrados en monocultivos y paquetes tecnológicos de la revolución verde, se sentaron las condiciones para la emergencia de este tipo de proyectos que erosiona los medios de vida de las comunidades. Los monocultivos industriales de pino y eucalipto y su asentamiento en las laderas, cerca de las rondas hídricas, han generado un drástico cambio en el uso del suelo, una demanda mayor de agua y un uso intensivo de agroquímicos. Además, se ha deteriorado de forma progresiva la estabilidad del suelo y su fertilidad, y se han perdido espacios potencialmente aptos para la producción local de alimentos y el uso de sistemas productivos que a la vez son hábitats de la biodiversidad. La zona occidente del municipio, donde se localizan los bosques andinos y subandinos, se encuentra fuertemente amenazada por las actividades colonizadoras que han deforestado estas reservas naturales y, con ello, se afectan, disminuyen, la biodiversidad del municipio, la fertilidad de sus suelos y las funciones de producción de regulación hídrica. En la zona oriental se observan terrenos desprovistos de cobertura vegetal y una alta presencia de ganado sin sistemas silvopastoriles que aporten a la protección del suelo o que permitan por lo menos ser fuente y hábitat de pequeños mamíferos y aves. El paisaje
alterado y simplificado actual presenta pocas posibilidades a corto plazo de recuperación. Finalmente, la zona centro del municipio cuenta con un paisaje más conservado en términos de biodiversidad y cobertura vegetal. Sin embargo, la llegada de los monocultivos agroindustriales y la ganadería extensiva han generado problemas de erosión, contaminación y deforestación (Alcaldía Municipal de Trujillo, 2009). Finalmente, cabe resaltar que a través de los talleres, la comunidad es consciente de los conflictos y problemas que la acechan. La dinámica de reconocimiento y valoración de dichos problemas, sus causas y consecuencias han permitido, por medio de un diálogo de saberes, idear estrategias y soluciones pertinentes y apropiadas para la situación dentro del contexto específico que están viviendo.