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ESPECIAL SOBRE EL PADRE JOAQUÍN EMILIO SÁNCHEZ GARCÍA, S.J.
Falleció el ex rector de la universidad P. Joaquín Emilio Sánchez García, S.J.
Carlos Julio Cuartas Chacón*
La noticia de la muerte del Padre Joaco, -así lo llamaban sus amigos y allegados-, causó gran consternación y pesar entre los miembros de la Compañía de Jesús y de nuestra comunidad universitaria, lo mismo que en diversos medios de comunicación, en los cuales también quedó su inconfundible huella.
El pasado viernes 21 de mayo se realizó en la Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, la celebración eucarística de exequias del P. Joaquín Emilio Sánchez García, S.J., quien falleció en el Hospital Universitario San Ignacio el 11 de mayo, a los 78 años de edad, 60 de vida en la Compañía de Jesús y 47 de ejercicio sacerdotal. La ceremonia fue presidida por el padre Hermann Rodríguez, S.J., Provincial en Colombia, quien concelebró con un grupo de sacerdotes, entre ellos el Rector de la Universidad, P. Jorge Humberto Peláez, S.J., el Superior de la Comunidad Jesuita de la Javeriana, P. Vicente Durán, S.J., y el Ministro de la misma, P. Antonio José Sarmiento, S.J., quien ofició como maestro de ceremonias, así como también por el hermano sacerdote del padre Joaco, Monseñor Rodrigo Sánchez. Al final de la misa, la urna con las cenizas fue depositada en la cripta de esta Iglesia.
Nacido en Buga el 16 de agosto de 1942, en el hogar formado por Don Pedro Nel Sánchez y Doña Deyanira García, el padre Joaco se destacó especialmente por su servicio pastoral y el apostolado educativo que desarrolló en distintas obras de la Compañía. Su vida como jesuita empezó con su ingreso al Noviciado de La Ceja (Antioquia) el 25 de noviembre de 1960. Luego de concluir su formación en el juniorado de Santa Rosa de Viterbo, su ciclo filosófico en las Facultades Eclesiásticas de la Javeriana, su etapa de magisterio y sus estudios de Teología, también en nuestra Universidad, -contaba con licenciaturas en Filosofía, Ciencias de la Educación y Teología-, recibió su ordenación sacerdotal en Bogotá el 7 de diciembre de 1973. Poco después se trasladó a los Estados Unidos, a la Universidad de Stanford, donde obtuvo su Maestría en Comunicación, área del saber en la que desplegó una importante actividad académica y profesional.

Los padres Gabriel Ignacio Rodríguez, S.J., Joaquín Emilio Sánchez, S.J. y Eduardo Valencia, S.J.
En la labor que adelantó en el mundo de la televisión, que se remonta a 1966, sobresalen, por una parte, la fundación de CENPRO Televisión, “experimento singular de la mejor televisión de sentido social hecha en Colombia”, según Omar Rincón (El Tiempo, 17 de mayo de 2021); y por otra, la creación del conocido programa Educadores de Hombres Nuevos, dirigido a la formación de maestros, antecedente de lo que llegaría a ser Universidad Abierta y a Distancia. Como lo recordó el profesor Rincón, al hablar en su columna sobre “Dos grandes de la tele”, -uno, el padre Joaco, el otro, Carlos Benjumea-, “en el Consejo Nacional de Televisión, donde se nombraban a sus miembros por saber, honor y dignidad… Joaco estuvo ahí por muchos años”; además, citando palabras de Germán Rey, él contribuyó “a generar un ambiente abierto y plural de pensamiento en el continente sobre los problemas de la comunicación y la cultura, que diferenciará a esta región del mundo de otros contextos”. Debe recordarse que el padre Joaco impulsó la creación de FELAFACS, la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social.
En la Javeriana, el padre Joaco ocupó tres cargos de gran relevancia. En primer lugar, fue Decano Académico de la Facultad de Comunicación, por dos décadas, de 1977 a 1997. De esta forma, trabajó muy cerca de los padres Roberto Caro, Jorge Hoyos y Gerardo Arango, rectores entre 1977 y 1998. A partir de 1999, es nombrado Vicerrector de la Seccional de la Universidad en Cali, en donde pasará a ser Rector de Seccional en 2003, el primero luego de la reforma estatutaria que estableció un nuevo esquema directivo.
Finalmente, en 2007, es designado Rector de la Universidad, sucediendo al P. Gerardo Remolina, S.J.; se traslada a Bogotá y permanece al frente del gobierno general de la Javeriana hasta el año 2014, año en que lo sucede el padre Peláez.
Debe recordarse que el padre Joaco fue rector de colegio en dos etapas de su vida: primero, de 1997 a 1999, en el San Bartolomé La Merced, en Bogotá, -intermedio de su trabajo en la Javeriana, antes de radicarse en Cali por ocho años-; y luego, de 2014 a 2018, en el San Juan Berchmans, en Cali, luego de terminar su labor de 34 años en su alma mater.

Joaquín Emilio Sánchez García, S.J., al inicio de su decanatura en la Facultad de Comunicación Social.
El padre rector, durante su intervención al final de la Eucaristía, destacó cómo fue su relación con el padre Joaco: los dos ingresaron a la Compañía de Jesús hace 60 años, con pocos días de diferencia, lo que significa “toda una vida compartida”, consagrados a “ese hermoso proyecto que es la Universidad Javeriana; así quisieron servir a la Iglesia y a la sociedad”. Enseguida anotó: “todos recordaremos a Joaco como el amigo cálido, consejero sabio y aterrizado, enorme sentido común, buen organizador, que supo convocar e inspirar para realizar grandes proyectos, espléndido anfitrión. Muchas generaciones de javerianas y javerianos, particularmente de comunicadores, lo conocieron, lo quisieron y hoy lamentan su muerte”.
Por otra parte, en la reseña biográfica leída durante esa ceremonia, se registró que el padre Joaco “se caracterizó por ser un religioso acogedor, festivo, amante de la música popular que ejecutaba con maestría en su típico acordeón; gran chef, experto en la buena cocina, -era proverbial el gusto que sentía atendiendo en buena mesa a sus amigos y compañeros jesuitas-; también fue notable su afición por la fiesta brava”. En efecto, fue capellán de la Plaza de Toros La Santamaría, como lo recordó la nota publicada por la revista Semana (16 de mayo de 2021), que con acierto tituló “Las faenas del Padre Joaco”.
Ese fue el padre Joaco, hombre sencillo y bondadoso, entusiasta, de gran sensibilidad y alegría contagiosa, conciliador y práctico, que hallaba alternativas para superar obstáculos, que sobre todo logró establecer lazos entrañables con todas las personas que lo conocieron.
* Asesor del Secretario General
El rector de la universidad, de 2007 a 2014
Carlos Julio Cuartas Chacón*
El padre Joaquín Emilio Sánchez, S.J. ejecutó durante su rectorado una serie de proyectos y reformas que impulsaron a la Universidad Javeriana en aspectos como el reconocimiento de su calidad académica, investigación, estructura organizacional y desarrollo del campus universitario.
Como lo anotamos en páginas anteriores, el padre Joaco desempeñó el cargo de Rector de la Universidad entre el 1º de octubre de 2007, fecha de su posesión y de su investidura como Gran Maestre de la Orden Universidad Javeriana, -ese día fue recibido como miembro de esta Comunidad de Honor en el grado de Gran Cruz-, y el 28 de febrero de 2014, día en que asumió su sucesor, el P. Jorge Humberto Peláez, S.J., quien había sido Rector de la Seccional en Cali desde 2007.
Las Memorias del Rectorado, -así se tituló el informe entregado por el padre Joaco en julio de 2014, que preparamos bajo la dirección del Secretario General de la Universidad, Jairo Cifuentes Madrid, con el apoyo en artes y diagramación de José Miguel Antía-, correspondientes a ese periodo de seis años y cinco meses, se estructuraron en cinco capítulos que el Rector saliente explicó así: “En FUNDAMENTOS, revisamos los asuntos que enmarcan la vida de una universidad como la Javeriana, que crean y explican los rasgos característicos que la diferencian de otras instituciones que se desarrollan en contextos similares”. Aquí cabe hacer mención del nuevo ciclo de planeación, iniciado en 2007, que tuvo como horizonte el año 2016, y que se concretó en 25 objetivos, 68 estrategias y 680 metas. “En el capítulo siguiente, titulado HITOS, -continúa el padre Joaco-, consignamos lo relativo a los ocho puntos transcendentales de lo ocurrido en el septenio iniciado a finales de 2007 y concluido a comienzos de 2014. A continuación, en AVANCES, se da cuenta de una serie de hechos que, si bien son importantes, no tienen la misma notoriedad que los anteriores. Luego hacemos referencia a los temas que merecieron atención en el periodo que terminó y son esenciales para la proyección de la Universidad en el inmediato futuro; los hemos agrupado bajo el título de PERSPECTIVAS. Y terminamos con un último capítulo dedicado a hechos asociados con personas en particular que merecen ser nombrados individualmente, así como a las publicaciones y los eventos que dejaron su impronta en estos años. Consideramos que sus HUELLAS, -así lo titulamos-, son lo más apropiado para cerrar este documento”.
Hitos
¿Cuáles fueron esos “ocho puntos trascendentales” que el padre Joaco destacó entre lo sucedido durante su rectorado? En primer lugar, la acreditación Institucional de alta calidad a la Universidad en Bogotá, por el término de ocho años; así como la de la Seccional de la Universidad en Cali, que por primera vez adelantó el proceso correspondiente. Así quedó consignado en la Resolución No. 2333 del Ministerio de Educación del 6 de marzo de 2012. Como lo señaló en el informe, “el contenido de esta Resolución constituyó uno de los documentos de referencia esenciales para el análisis prospectivo de la Universidad, ejercicio que se realizó tanto en el Consejo de Regentes como en el Consejo Directivo Universitario. En este sentido, el logro de la reacreditación, si bien fue el punto culminante de un riguroso proceso, sirvió también de punto de partida para una nueva etapa del desarrollo de la Javeriana”.

El segundo punto fue el relacionado con los Estatutos de la Universidad. Por una parte, “el 7 de febrero de 2008 la Congregación para la Educación Católica aprobó la reforma que tenía como propósito incluir a los Egresados como parte integrante de la Comunidad Educativa. En este sentido, se modificó la composición del Consejo Directivo Universitario, del Consejo Directivo de Seccional y de los Consejos de Facultad con el fin de incluir a un egresado como uno de sus miembros”. Posteriormente, el 25 de abril de 2013, fue aprobada una nueva reforma de los Estatutos, “en esta oportunidad, realizada con la finalidad de modificar el esquema de gobierno de las Facultades. De esta forma, la Universidad sustituyó el binomio conformado por el Decano Académico y el Decano del Medio Universitario, por el Decano de Facultad que es ‘la autoridad personal de gobierno a cuyo cargo se halla la dirección inmediata de las actividades académicas, del Medio Universitario y administrativas de la Facultad’ (n. 161)”. En las Memorias, el padre Joaco dio cuenta de “los pasos seguidos para su aprobación y, en especial, del fundamento de la reforma”, que representaría, un cambio profundo para la Universidad. A él le correspondió hacer los primeros nombramientos para el cargo de Decano de Facultad, Sandra Romero, en Psicología, y Julio Andrés Sampedro, en Ciencias Jurídicas.
El tercero de esos “puntos trascendentales” fue el relativo al Reglamento estatutario de las Facultades Eclesiásticas, vigente desde 1995, que debió ser actualizado en virtud de las nuevas disposiciones de la Congregación para la Educación Católica. Este documento fue aprobado en el Consejo de Regentes en febrero de 2014. De igual manera, se formuló una nueva Misión Institucional. Este fue el cuarto punto. Al respecto, podemos leer en el informe lo siguiente: “en la sesión conjunta de los Consejos Directivos Universitario y de la Seccional de Cali, realizada en Santiago de Cali, el 5 de febrero de 2013, se aprobó el texto de la nueva Misión de la Pontificia Universidad Javeriana, única para la Sede Central y para las Seccionales. Así quedó consignado en el Acuerdo No. 576 del Consejo Directivo Universitario, del 26 de abril del mismo año. De esta forma, la Universidad reformuló la Misión institucional que por primera vez había establecido en 1992. En ese entonces, y como resultado de sus ejercicios de planeación universitaria, la Seccional de Cali adoptó también propias y diversas formulaciones de la Misión. El proceso se había iniciado el 7 de mayo de 2012”.
El quinto asunto destacado tuvo que ver con la Estructura Organizacional del Gobierno General. “Al iniciar el sexto año de mi rectorado, el 1º de octubre de 2012, -advirtió el padre Joaco en las Memorias-, tuve oportunidad de compartir ‘el significado que tiene en mi rectoría el logro de haber transformado la estructura del gobierno general de la Universidad -sin modificaciones sustanciales por cerca de cuarenta años- con la renovación de la rectoría y la Vicerrectoría Académica, y la creación de dos vicerrectorías, una de Investigación y otra de Extensión y Relaciones Interinstitucionales’. La reflexión sobre este asunto y la construcción de la propuesta se inició en junio de 2008, incluyó la participación de los diferentes equipos de la Rectoría y de la Vicerrectoría Académica, de los decanos académicos y del Medio Universitario, recibió insumos en la Jornada de Reflexión Universitaria 2011, y consideró los referentes de universidades nacionales y del exterior”. Las decisiones que se tomaron al respecto quedaron consignadas en el Acuerdo No. 563, del 18 de abril del 2012. Con esta reforma la dinámica institucional recibió un nuevo impulso. Debe destacarse que en 2012 fue nombrada por primera vez una vicerrectora en la Sede Central. Este honor le correspondió a Consuelo Uribe Mallarino, que fue desde ese año vicerrectora de investigación. Dos años antes, en la Seccional de la Universidad en Cali, Ana Milena Yoshioka había asumido como vicerrectora administrativa.
El Desarrollo Físico de la Universidad fue el sexto de “los ocho puntos trascendentales” identificados por el padre Joaco. “En respuesta a la Planeación Universitaria 2007–2016, como a la proyección de crecimiento a corto, mediano y largo plazo de las diferentes unidades académicas, del Medio Universitario y administrativas, a finales del año 2008 la Dirección de Recursos Físicos adelantó un proceso licitatorio para seleccionar la firma encargada de elaborar el plan maestro y de desarrollo urbanístico y arquitectónico de la planta física de la Sede Central de la Universidad Javeriana, con visión prospectiva (año 2028), teniendo en cuenta las determinantes fijadas por el Plan de Regularización y Manejo vigente en ese entonces”. El Plan propuesto a partir de la opción de “permanecer en el campus actual y no abrir campus alternos por el momento”, fue aprobado por el Consejo Directivo Universitario en enero de 2010. Debe destacarse que en agosto de ese mismo año se entregó el edificio del Centro Ático. En las Memorias, el padre Joaco anunciaba que para el segundo semestre de 2014 se tenía prevista la entrega del edificio para la Facultad de Artes, y para el de 2015, la del edificio que entonces se denominaba Universidad-Ciudad.
El séptimo punto fue el relativo al Código de Buen Gobierno, documento aprobado por Acuerdo No. 525 del Consejo Directivo Universitario, del 16 de diciembre de 2009, “iniciativa pionera en el sector universitario del país. Tuvo el propósito de contribuir no solo a la transparencia en las actividades administrativas y de la gestión relacionada con las actividades académicas y del medio universitario, sino también como instrumento para que los grupos de interés puedan conocer los valores, principios y normas que inspiran nuestra labor universitaria y el alcance de las relaciones con ellos. Rige para todos los directivos, profesores y empleados administrativos vinculados laboralmente y de esta manera es el reflejo de la identidad activa de la Javeriana”.
Lo relativo a Tecnología y Sistemas de Información - Centro Ático fue el último punto destacado por el padre Joaco: “Poco antes de iniciarse este rectorado, en septiembre de 2007, el Consejo Directivo Universitario aprobó la creación de la Dirección de Tecnologías de Información (DTI), adscrita a la Vicerrectoría Administrativa. Lo hizo teniendo en cuenta, por una parte, el valor de la ‘información’ como ‘activo estratégico’ de las organizaciones y, por otra parte, la gran importancia que tienen la tecnología y los sistemas de información y comunicación para el desarrollo de las funciones sustantivas de la Universidad, su amplia utilización como herramienta de apoyo en las actividades universitarias y la necesidad de contar con una gestión especializada al respecto”. Cabe destacar que, en el mes anterior a la creación de la DTI, el Consejo Directivo Universitario había aprobado el Plan de Desarrollo de Tecnología de la Universidad, que contemplaba tres componentes: Desarrollo Artístico, Científico y Tecnológico; Aplicación a la Docencia; y a la Gestión Universitaria. Por supuesto, que no podía haber mejor cierre para este capítulo de las Memorias del Rectorado del padre Joaco, que la presentación del balance positivo acerca de los primeros seis años de operación del Centro ÁTICO, concebido como proyecto integrador de diferentes campos del conocimiento. Esto era especialmente satisfactorio para el jesuita que, durante dos décadas, había sido Decano de la Facultad de Comunicación, creada como tal en 1970.
Su nombre en cada acción
En un capítulo aparte, titulado AVANCES, el Rector saliente se refirió a los logros relacionados con otros campos de la Universidad, entre ellos, los asuntos de estudiantes y profesores, la investigación y la interdisciplinariedad, la internacionalización, la responsabilidad social y las relaciones con el entorno, lo mismo que con el Hospital Universitario San Ignacio y lo que se planteaba como “un Sistema Javeriano de Salud”.
De especial relevancia para él, fue consignar en el capítulo que denominó PERSPECTIVAS, sus planteamientos acerca de la Visión, -el estudio sobre su primera formulación se hallaba en curso al terminar el rectorado-, y el tamaño de la Universidad, su lugar en el mundo académico nacional e internacional. De igual forma, se refirió a la oferta académica, el aseguramiento de la calidad y el desarrollo del cuerpo profesoral y del personal administrativo. En este aparte de las Memorias del Rectorado, mereció especial atención para el padre Joaco lo relativo a la Estructura de Facultades, un tema planteado años atrás, muy discutido, y que a su juicio estaba “pendiente de llevarse a término para tomar una decisión en esta materia”. También dejó consignado en esta sección sus comentarios acerca de los asuntos económicos y financieros.

En el último capítulo del informe, titulado HUELLAS, se consignó la información sobre reconocimientos, libros, revistas y publicaciones, así como sobre dos hechos muy significativos que tuvieron lugar durante el rectorado del padre Joaco, los cuales merecieron una especial reseña en las Memorias. El primero fue la conmemoración de los 80 años de la Javeriana, en 2010, que tuvo como fecha relevante el 6 de julio, cuando en ceremonia realizada en el Palacio de Nariño, el padre Joaco recibió en nombre de la Universidad, de manos del presidente de la república, Álvaro Uribe Vélez, la condecoración “Orden Francisco de Paula Santander”. El otro acontecimiento fue la visita a Colombia del Padre General, Adolfo Nicolás, S.J., en 2013, y, particularmente, su encuentro con la Universidad en Bogotá, el 12 de agosto de ese año.
Entre los reconocimientos concedidos en este rectorado se puede destacar la Medalla Félix Restrepo, S.J. a Isauro Gómez Cruz, empleado administrativo vinculado desde 1984 a la Universidad y ampliamente conocido en la comunidad educativa javeriana. De igual forma, los Doctorados Honoris Causa otorgados a Rodolfo Llinás Riascos, en Neurociencias, y al padre Fabio Ramírez Muñoz, en Filosofía.
El cierre de las Memorias del Rectorado lleva la firma inconfundible del padre Joaco: tres trazos simples y precisos, dos puntos y una pequeña línea vertical a la derecha. Así fueron también las palabras al final del texto: “Hoy como ayer, la Javeriana piensa en la humanidad, en especial en las gentes de Colombia y los problemas nacionales. Tiene presente que el mundo es bien distinto, que, por ejemplo, ahora contamos con ‘nativos digitales’, y que son grandes los desafíos que enfrentamos como institución de Educación Superior. Pero la Universidad sabe también, -lo subraya el padre Joaco, sacerdote fiel-, que hay algo que permanece con renovada vigencia, los principios y valores del Evangelio que siempre han iluminado el desarrollo de esta importante obra apostólica y se reflejan en una historia que se destaca en nuestro país”.
* Asesor del Secretario General
Joaquín Sánchez, S.J., el primer rector de la Seccional en Cali
Karem Priscila Díaz Díaz*
Durante ocho años el padre Joaquín Emilio Sánchez, S.J. estuvo al frente de la Pontificia Universidad Javeriana, Seccional Cali, primero como vicerrector y luego como rector. Su gestión dejó una huella imperdurable.
La historia de la Universidad Javeriana en Cali es relativamente reciente. El 6 de octubre de 2020 celebró 50 años de haber iniciado labores en la capital del Valle del Cauca. De estas cinco décadas, casi una completa el padre Joaquín Emilio Sánchez, S.J. dirigió el rumbo de la Seccional, dándole las herramientas y abriendo el camino para ocupar el lugar destacado que tiene hoy en día.
Teniendo presente que los primeros directivos de la Javeriana en Cali tuvieron el cargo de director de la Seccional y decano académico, y que en 1983, debido al notable crecimiento de la Universidad, el cargo de director fue elevado a la categoría de vicerrector, entre enero de ese año y julio de 2003 hubo cuatro vicerrectores: Álvaro Jiménez, S.J. (1983 – 1988); Raúl Posada Vélez, S.J. (1988 – 1993); Javier González Rodríguez, S.J. (1993 – 1999) y Joaquín Emilio Sánchez García, S.J. (1999 – 2003).
Como resultado de un ajuste en los Estatutos de la Universidad, en el 2003, se produjo una transformación en la denominación del cargo: se pasó de vicerrector a rector. De esta forma, el padre Joaco fue el último vicerrector de la Seccional, como máximo cargo, y el primer rector de la Javeriana en Cali. Cargo que ocupó entre julio de 2003 y septiembre de 2007. Esta modificación “le dio a la Seccional una estructura organizacional semejante a la de la Sede Central: rector de la Seccional, vicerrectores, decanos académicos y del Medio Universitario. E implicó un importante avance en cuanto a la autonomía académica”, escribió el padre Jorge Humberto Peláez, S.J. en el documento La Universidad Javeriana en Cali. Una apuesta por el desarrollo regional, al cumplirse 40 años de la Universidad en el suroccidente colombiano.
Durante la gestión del padre Joaco la Universidad aumentó significativamente la oferta de programas de pregrado. Entre el año 2000 y 2007 se abrieron las carreras de Derecho, Economía, Ciencia Política, Comunicación, Administración de Empresas (nocturno), Contaduría Pública (diurno) y Matemáticas Aplicadas. Las especializaciones en Administración de Negocios (por vía electrónica), Derecho Comercial y Mediación de Conflictos; y la Maestría en Administración de Empresas. Fue una etapa de “crecimiento académico equilibrado en pregrados y posgrados (…) motivado por el deseo de ejercer una presencia cada vez más determinante en el entorno social”, anotó el padre Peláez.

Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J., Antonio de Roux Rengifo, Julián Alberto Garcés Holguín y Joaquín Emilio Sánchez, S.J.
La investigación también se fortaleció y organizó en la Seccional con el padre Joaco, pues en el año 2000 se aprobó la Política de Investigación. Con ella se establecieron las pautas para la constitución y funcionamiento de los grupos de investigación y para su reconocimiento por parte de la Universidad. En cuanto a la calidad educativa, durante su gestión fueron acreditados los programas de Administración de Empresas (2001), Ingeniería de Sistemas (2004) e Ingeniería Electrónica (2005); y re acreditados Ingeniería Industrial (2005) y Administración de Empresas (2007).
“La comunidad de la Javeriana Cali le estará siempre agradecida y lo recordará como un hombre cercano que trabajó incansablemente por el progreso de la Seccional (…) También, lideró la consolidación del proceso de planeación institucional y promovió espacios de reflexión y acompañamiento que permitieron el fortalecimiento de la identidad en la comunidad universitaria”, escribió el padre Luis Felipe Gómez Restrepo, S.J. en la noticia de la Seccional que anunció su pascua.
* Periodista de la Dirección de Comunicaciones
Padre Joaco, visionario de la comunicación
José Miguel Pereira*
El siguiente es el texto que elaboró la Facultad de Comunicación y Lenguaje in memoriam de Joaquín Emilio Sánchez García, S.J., decano de la Facultad durante 20 años. Egresados, profesores, administrativos y colegas comparten el sentimiento por su partida.
Conocí a Joaquín Sánchez al inicio de los años ochenta. Para nosotros era el “Padre Joaco”, como cariñosamente le decíamos a nuestro decano los estudiantes, profesores y empleados administrativos de la Facultad de Comunicación Social de la época. Fue en el antiguo auditorio del edificio Pablo VI; él estaba tocando el acordeón junto a algunos estudiantes y al padre Luis Carlos Herrera. A estas celebraciones, de bienvenida a los neojaverianos, se unieron, en años siguientes, los decanos del Medio Universitario Gilberto Cely, Jorge Uribe, Eduardo Valencia, Gabriel Jaime Pérez y Jürgen Horlbeck. Era una experiencia que se repetía cada semestre para muchas generaciones de comunicadores sociales y periodistas formados con su liderazgo entre 1977 y 1997. Además de decano, fue vicerrector de la Javeriana Cali, entre 1999 y 2003; luego su Rector entre 2003 y 2007, y Rector de la Sede Central en Bogotá, entre 2007 y 2014.
Joaco era un visionario de la comunicación social y el periodismo tanto para Colombia como para América Latina. Estudió una Maestría en comunicación y educación en la Universidad de Stanford, fue cofundador del Centro de Producción de Televisión (CENPRO), creador y director del programa de capacitación de profesores Educadores de hombres nuevos, director del programa de televisión Universidad abierta. Como decano de Comunicación en la Javeriana lideró la creación de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación (FELAFACS) y de la Asociación Colombiana de Facultades y Programas de Comunicación (Afacom), siendo presidente de la primera y secretario de la segunda. También fue creador, con el padre Luis Carlos Herrera, de la revista Signo y Pensamiento al inicio de la década de 1980.
Desde estos escenarios contribuyó al desarrollo y fortalecimiento del campo de estudios en América Latina, con la participación de grandes pensadores, como Maryluz Restrepo, Jaime Rubio Angulo, Gilberto Bello, Francisco Sierra, Gabriel Jaime Pérez, S.J., Germán Rey, Germán Muñoz González, Omar Rincón, Ana María Lalinde, Juan Guillermo Buenaventura, Jesús Martín-Barbero, Alejandro Alfonso, Muniz Sodré, Luis Peirano, Rosa María Alfaro, Walter Neira, Teresa Quiroz, Javier Protzel, Raúl Fuentes, Rossana Reguillo, Luiz Núñez, Valerio Fuenzalida, Carmen Caffarel, Miquel de Moragas, Carmen Rico, Marita Mata y Alejandro Piscitelli, entre muchos otros.
Así mismo, en la década de1990 lideró el tránsito de la Facultad del Comunicación Social a la actual Facultad de Comunicación y Lenguaje, que hoy cuenta con tres departamentos, tres pregrados, ocho posgrados y cuatro grupos de investigación acreditados con altos niveles de calidad en el país y en el contexto internacional. Inolvidable uno de sus más grandes gestos: donar e integrar a la Biblioteca General de la Universidad Javeriana su biblioteca personal sobre comunicación, que consultábamos los profesores por los materiales inéditos que poseía. “Un maestro debe tener un componente muy especial que le permita llegarle a la gente. El que no le llega a la gente no puede ser buen maestro. Para ser un maestro se necesita ser muy buen comunicador y tener ese carisma”, comentó para una entrevista de Hoy en la Javeriana en octubre de 2010.
Un amigo en todo el sentido de la palabra
Lo que significó Joaco para los miembros de la Facultad -egresados, profesores, administrativos- y los colegas de Iberoamérica se puede sentir en algunos testimonios que a continuación compartimos:
“El padre Joaco, como le decíamos con cariño, siempre acompañó a sus comunicadores, no solo en la Universidad, sino también después en la vida cotidiana; para todos nosotros tuvo permanentemente una voz de aliento y apoyo en nuestros aciertos o desaciertos y dificultades. En lo personal, me invitó a hacer la tesis conjunta con mi hermano, porque sabía que Juan Carlos, al trabajar en Caracol Radio, nunca la iba a terminar. En ese proyecto conjunto terminamos graduándonos por ventanilla para que yo pudiera viajar a Europa. Se alegraba de los logros de sus discípulos y no dejaba de preguntar por ellos. Y con muchos se reunía, ya fuera al son de su acordeón, con un buen vino tinto, o en corridas de toros, o en Cali, o alrededor de un sancocho. Su cariño y practicidad, su visión liberal de la Iglesia y su espiritualidad y sentimiento por el país lo hicieron un ser ejemplar y un consejero excepcional. Siempre estaré agradecido con él. La última vez que lo vi, hace un año largo, antes de la pandemia, nos acompañó despidiendo a mi madre en Cali. La bendición de ese día ahora es para él. ¡Gracias, padre Joaco!”, Manuel José Rincón Domínguez, periodista y escritor.

El padre Joaco, y el padre Gabriel Jaime Pérez junto a egresadas de Comunicación Social en el encuentro de la carrera que se realizó en noviembre de 2008.
“Joaco inspiró. Su mirada, de amplios horizontes, fue un regalo para quienes compartimos con él los escenarios de la comunicación y la educación. Nos enseñó a tejer redes académicas -que lo fueron también de hermandad latinoamericana- cuando la circulación de información entre los países de este lado del mundo era un verdadero desafío. Como educador de hombres nuevos, nos deja un legado que sabremos honrar en su memoria” Marisol Cano, decana de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Javeriana.
“Querido padre Joaco, muy bonitos recuerdos tengo de usted. Desde 1986 me llevó a trabajar como secretaria. Fue un tiempo bien vivido hasta 1997. Jugábamos cartas para ver quién quedaba de tonto cotudo. Su exigencia fue mi aprendizaje. Este año, después de Semana Santa, nos encontramos. Me saludó como siempre me decía: “Aurita querida”. Padre Joaco, mi gratitud por siempre. Dios lo tiene en su gloria”, Aura Rojas, administrativa, Universidad Javeriana.
“Joaco nos hizo amar a todos vosotros, a todos los que trabajan en Comunicación en América Latina. Por él conocimos vuestros artículos, libros y obras. Él fue el puente para conocernos y para construir una larga historia de la comunicación en Iberoamérica. Han pasado los años y, fijaos, seguimos acá en estos grupos, dándonos ánimos. Gracias, Joaco, por tender esos puentes”, Carmen Caffarel, profesora de la Universidad Rey Carlos, Madrid.
“Joaco nos abrigó hasta el último de sus días con su inmensa capacidad para integrar lo mejor de los afectos humanos y con su profunda opción por la excelencia académica. Él insistió siempre en que en una buena comunicación se halla el fundamento de una mejor calidad de vida. Al fundar la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación (Felafacs), lo hizo con la certeza de que el mejor modo de atender los diversos procesos y problemas de la comunicación era fortaleciendo la formación de profesionales, tendiendo puentes de cooperación y de trabajo conjunto entre nuestras universidades iberoamericanas. Y en ese esfuerzo unió a 23 países y a más de 350 de las más destacadas facultades de comunicación de nuestra región. Otros siguen ahora sus anhelos y su esperanza de un tiempo mejor para todos”, Walter Neira, uno de sus muchos amigos
* Profesor del Departamento de Comunicación, Facultad de Comunicación y Lenguaje
Así registraron los medios de comunicación la muerte del padre Joaco
Karem Priscila Díaz Díaz*
Cerca de 20 medios de comunicación a nivel nacional de radio, prensa, televisión y portales web registraron ese martes 11 de mayo el fallecimiento del padre Joaquín Emilio Sánchez García, S.J., ex rector de la Pontificia Universidad Javeriana.
“Hoy la comunicación en Colombia, los comunicadores en Colombia, los periodistas y los comunicadores javerianos estamos de luto”, fueron las palabras con las que Jorge Alfredo Vargas, director del programa de radio Voz Pópuli y comunicador javeriano, inició la crónica homenaje al padre Joaco para informar sobre su muerte y el legado que le dejó a varias generaciones de comunicadores que se formaron en la Javeriana. El programa, que se transmitió por la emisora Blu Radio el 11 de mayo, recogió las voces de varios de los alumnos del Padre, hoy reconocidos periodistas. Aquí puede escuchar la nota radial “Homenaje al padre Joaquín Sánchez”:
Medios como El Tiempo, El Tiempo.com, Semana, Noticias RCN, RCN Radio, El País de Cali, Las 2 Orillas, Red más, W Radio, El Espectador, Canal 1 y La República registraron casi de inmediato su partida. Cada uno de ellos destacó su trabajo en la Javeriana y aportes a la comunicación del país, especialmente con el programa Educadores de hombres nuevos y Universidad abierta y a distancia. En la nota, “Padre Joaquín Sánchez, exrector de la Universidad Javeriana, falleció este martes”, que publicó El País.com.co se recordó su labor en el Colegio Berchmans.
Al día siguiente, 12 de mayo, el punto común de las notas periodísticas fue resaltar su alegría, cordialidad, su amor por el acordeón y por los toros. Los medios publicaron perfiles como “Joaquín Sánchez: el cura del micrófono, el acordeón y los toros”, de la revista Semana. O remembranzas como “Buen viaje, padre Joaco”, escrito por Luisa Natasha Corrales Gaona, en Las2orillas.co, o la esquirla de la columna de opinión “Arma contra arma, crueldad contra crueldad” de Sergio Otálora Montenegro, en El Espectador, en la que afirma: “su amplitud de espíritu nos permitió darle vuelo a nuestras ideas y sueños”. Por su parte, El Tiempo.com publicó la galería fotográfica “Así recuerdan al padre Joaquín Sánchez” con imágenes de encuentros de exalumnos vividos con el padre Joaco.
Varios periodistas que fueron alumnos del padre Joaco también expresaron a través de sus redes sociales la tristeza por su partida. “Luto en el corazón. Se va un profesor, un buen rector, un amigo y, sobre todo, un ser humano con todo lo que este término significa (…)”, escribió Cecilia Orozco, directora de Noticias Uno, en su cuenta @CeciliaOrozcoT. “Gracias Padre por abrirme las puertas de la Javeriana cuando necesité el apoyo”, comentó Paula Jaramillo en su cuenta @PaulaJllo. Gustavo Gómez Córdoba, director del noticiero 6AM Hoy por Hoy de Caracol Radio, en su cuenta @gusgomez1701, se despidió del padre con estas palabras: “Otra tristeza, como si no fueran pocas. Adiós, querido padre Joaco. Solo admiración y cariño por usted. Y reconocimiento por sus años como educador. Un jesuita y un ser humano irremplazable (…)”
* Periodista de la Dirección de Comunicaciones





Las enseñanzas del padre Joaco
Como homenaje y tributo al padre Joaquín Emilio Sánchez García, S.J., Hoy en la Javeriana preguntó a quienes fueron sus alumnos y amigos más cercanos cuál fue la principal enseñanza en su formación personal y profesional que le dejó el padre Joaco.
“Fueron muchas, pero creo que una de las más importantes tanto para la carrera profesional como para la vida personal, ser correctos e íntegros en cada actuación, siempre pensando en en servir a los demás; que cada cosa que hiciéramos en nuestra carrera no fuera solo en beneficio propio, sino que aportara algo a los demás”, Diana Montoya, comunicadora javeriana.
“El Padre Joaco me enseñó el respeto por la opinión del otro y la importancia de servir sin mirar a quien, el valor de la empatía”. Jaime Soto Restrepo, comunicador javeriano.
“Tuve la fortuna de conocerlo y de convertirme en su discípulo desde el primer día que nos saludamos, tal vez el menos convencional de todos y, probablemente, eso fue lo que más nos acercó, porque él siempre fue un ser humano de avanzada, de retos y mucha determinación. Nunca me dejó caer en mis momentos más dubitativos sobre el futuro. Gracias a él aprendí que podía llegar a donde quisiera sin pasar por encima de nadie y sin perder mi esencia y mis principios. Gracias Joaco por respaldar siempre mis mayores intenciones y encausarlas por donde se convirtieron en satisfacciones. Gracias por ser mi maestro más auténtico e incondicional”, Andrés Marocco, comunicador javeriano, periodista ESPN.

“Enseñanzas muchas. Pero siempre se preocupó por el poder de la palabra. En el humor, en el mensaje, en llegarle a la gente y en lo que nos dejó ser, siempre tuvo su preocupación en el poder de la palabra; en cómo llegaba, cómo lograr llegar y cómo no pasar las fronteras que no se debían pasar. Para mí, esa es su enseñanza. Nos dejó ser, nos dejó hacer, nos dejó lograr sueños y cumplirlos, pero siempre con el cuidado del poder de la palabra”, Jorge Alfredo Vargas, comunicador javeriano, presentador de Noticias Caracol.
“Fue un ángel de luz que me acompañó por muchos años y me enseñó la importancia de formar con amor, con fe y en compañía de Dios. Un educador con todas las letras. Formador de muchos comunicadores (… ) no dudaba en llevarnos al estudio de Inravisión. Cálido, con muy buen humor, que nos enseñó el camino del bien. Tenía el consejo oportuno y, por qué no, su regaño. Un músico, además de su fascinación por la cocina. Su gran pasión fueron los toros (…) Joaco fue mi maestro, mi consejero, mi amigo”, Arritoquieta Pimentel, comunicadora y directora de Comunicaciones de la Javeriana.
“Personalmente me es difícil responder la pregunta, mi relación con Joaco fue de largo aliento, lo conocí cuando tenía 19 años, fue inicialmente mi jefe, pero en muy poco tiempo se convirtió en amigo, consejero, confesor, socio, compañero, cómplice y padre putativo; fueron tantas y diversas las situaciones, que me es imposible afirmar que hubo una enseñanza. Caminé un trecho tan largo a su lado que sus enseñanzas están diseminadas en todo el trayecto; tan largo fue, que se unieron mi novia y ahora esposa Carolina y mis hijos, Natalia y José Gabriel. Joaco fue y es tan importante en mi vida, que mucho de lo que soy, pienso y hago tiene relación con él”, Juan Manuel Peña, comunicador javeriano. Fue secretario privado del padre Joaco el tiempo que estuvo como rector de la Javeriana.
“El padre Joaco era un hombre muy sensato, que siempre tenía la palabra perfecta en el momento oportuno. Era un gran sacerdote, y aunque nunca imponía su doctrina religiosa, en cada palabra, en cada consejo se notaba esa formación espiritual, esa formación de jesuita. Ese gran carisma, su humor tan fino, su calidez y su sabiduría es lo que voy a extrañar del padre Joaco”, Inés María Zabaraín, comunicadora javeriana, presentadora de Noticias RCN.