Una nueva coyuntura, una oportunidad. Nuestra Palabra | 09 JUNIO 2011
La coyuntura política actual es fuente para la creatividad. La apertura a nuevas ideas y el debate político son muy propios del momento que se nos ha abierto a partir de los acuerdos de Cartagena. Más que para gritar consignas, este tiempo es propio para generar pensamiento, abrirnos a propuestas que clarifiquen los caminos, y para actitudes de escucha y de construcción. Las preguntas saltan a la vista, aunque no necesariamente tengamos las respuestas. Por ejemplo, ¿Qué será del FNRP? ¿En qué se convertirá? ¿Seguirá siendo un movimiento social con incidencia en la política hondureña, o será un partido político organizado como frente amplio político electoral? ¿Qué piensan sus dirigentes? ¿Qué dicen las bases? ¿Cuál es el sentimiento de la gente indignada, pero que no está inscrita en el FNRP? ¿Cuál es el proyecto que subyace al FNRP? Para algunos analistas hay tres rasgos fundamentales en ese proyecto: primero tiene que ver con los contenidos: tierra, salud, educación, empleo, infraestructura y políticas fiscales. Un segundo elemento de ese proyecto tiene que ver con el instrumento político que le permita al Frente participar en la vida política, que no tiene que ver necesariamente con un partido político. Y un tercer elemento tiene que ver con el sujeto político conductor y articulador de todo ese proyecto transformador. Los tres elementos son importantes, pero sin duda lo estratégico es lo del sujeto político conductor. Cuánto más participativo y representativo sea ese sujeto más posibilidad tendrá de mantener el entusiasmo y la esperanza en la ciudadanía, y más marcará la diferencia con las propuestas políticas del bipartidismo. El asunto está en cómo lograr la construcción de un sujeto político y social que se defina por la inclusión. Y para eso falta muchísimo camino por recorrer. Estamos ante una coyuntura de oportunidades justamente porque el tiempo apremia y la conflictividad e inestabilidad social actuales han estrechado los márgenes para una salida digna y duradera para nuestro país. Las oportunidades se pueden perder si nos enfrascamos en asuntos político partidarios, y si volcamos toda la creatividad hacia la conflictiva y confrontativa coyuntura político electoral. Y si perdemos la oportunidad para construir un proceso de construcción nacional en este período, los márgenes nos podrán atenazar en un proceso irreversible de ingobernabilidad.