Conjunto Balneario y Recreativo Playas de La Perla
La topografía de la arquitectura que recrea el paisaje y el recorrido costero.

“La técnica no es, en cuanto tal, el dominio de la naturaleza, sino el dominio de la relación de la naturaleza con lo humano.”
Walter Benjamin (Filósofo y Ensayista Alemán)
INTERVENCIONES EN MAR DEL
FICHA TÉCNICA
Conjunto Balneario y Recreativo Playas de La Perla, Mar del Plata
Ubicación:
franja de terrenos delimitada por el mar y la avenida Costanera Patricio Peralta Ramos, entre el Monumento a Alfonsina Storni al sur y la calle Brandsen al norte, Mar del Plata.

Organizadores:
ASAMP, con auspicio FASA y patrocinio MGP
Ganadores 1º Premio (edificado)
Arq. Clorindo Manuel José Testa
Arq. Juan Jaime Genoud
Arq. Osvaldo Álvarez Rojas
Colaboradores: Eduardo Bompadre / A. Piastrellini / Alberto Mizhrai / L. Zac / Bernardo Herrero Delgado / G. Sitler / C. Bais / G. Giménez / C. Pando / Ricardo Ortiz / Claudia Rispo / Oscar Padrevecchi / Esteban Perri
Estructuras: Ings. Curuchet y Del Villar
Año: 1985-86
Inauguración: 1990
Superficie Cubierta: 5814 m2
En 1985, meses antes de la constitución del CAPBA, la ASAMP (Asociación de Arquitectos de Mar del Plata) asumió la organización del Concurso Nacional de Anteproyectos para la construcción del Conjunto Balneario y Recreativo Playas de La Perla en Mar del Plata, contando con el patrocinio de la FASA (Federación Argentina de Sociedades de Arquitectos) y la promoción de la Municipalidad de Gral. Pueyrredon.
El objetivo del concurso era dotar de equipamiento a un sector característico de las playas marplatenses que por su centralidad e importancia, arrastraba un déficit casi crónico de servicios propios de la actividad turística; a la vez que se buscó caracterizar e integrar el sector al continuo de la costa dentro del ámbito urbano.
La obra fruto del concurso también se complementaría con las desarrolladas en ese momento por la Dirección Provincial de Hidráulica, que había rediseñado y licitado las seis escoleras comprendidas en la franja del concurso, para detener la erosión de las playas e incrementar el aporte natural de arena al sector ampliando las superficies para el uso turístico.
Como condicionante las bases destacaban: 1- partir de la ajustada factibilidad económica; 2- lograr calidad de obra con prolongada vida útil y bajo costo de mantenimiento; 3- evitar obstáculos visuales desde el paseo hacia el mar; 4- conformar una vía peatonal o rampa vinculante de los diferentes sectores separando e individualizando a la vez los diferentes servicios; 5- propender el uso del conjunto fuera de la temporada favoreciendo distintas actividades.
A estos condicionantes se sumaron requerimientos funcionales que incluían: la articulación de los 5 sectores de playas enmarcados por espigones y vinculados mediante una circulación general que les diera unidad y servicios independientes a cada sector; y la autonomía de servicios para concesionar los balnearios en forma independiente. Cada sector debía contar con: servicios básicos de playa, actividades deportivas y de apoyo (depósitos, vestuarios, sanitarios privados), más locales de comidas, comerciales y recreativos, servicios generales, sanitarios y teléfonos públicos. En el nivel general del complejo, servicios unificados de seguridad, atención médica, vigilancia, bomberos. Como elemento atípico se exigía en el extremo sur un restaurante
de utilización permanente cuyo diseño constituyera un elemento significativo en el complejo.
En mayo de 1985 el jurado evaluó especialmente: la escala y trascendencia urbana de las propuestas; el logro de una imagen global integrada a la ciudad y con atracción propia; la unidad de lenguaje arquitectónico; el respeto de la topografía y la preservación del medio paisajístico brindado por la barranca; el balance de inversión y rentabilidad; la materialidad propuesta, su economía de recursos y fácil conservación.
El proyecto ganador propuso un sistema de transición entre la ciudad y la costa, un paseo público frente al mar que preservara la topografía y respetara las viejas escalinatas, no mimetizándose con el paisaje natural sino creando su propio paisaje, con techos aterrazados como suplemento a la vereda del Boulevard y ensanche panorámico de éste. Esto puede observarse donde el nivel del paseo es más bajo que la vereda, con la materialización de aberturas a través de las cuales puede verse el mar como postal encuadrada. Esta integración con riqueza de situaciones, variantes y sorpresas fue ponderada junto con los aspectos materiales y económicos de la propuesta.
El diseño fue planteado en tres niveles de secuencia longitudinal relacionados entre sí. El nivel playa aloja los vestuarios públicos, administración, comedor y sanitarios de personal, controles, depósitos de equipamiento y maestranza. El nivel rambla o intermedio agrupa la gastronomía, juegos para niños, comercios; y el nivel superior o paseo, se presenta como el recorrido urbano que absorbe los niveles de la barranca y se ondula en movimiento continuo.
El énfasis plástico que brindan los muros rojos (hormigón revestido de ladrillos media vista pintados de rojo), refuerza la idea de los autores de lograr un edificio barrancabasamento. Los materiales elegidos evocan aquellos del conjunto Casino-Hotel Provincial pero en un contraste de lenguajes.
Para la concreción de la obra el municipio adoptó el sistema de Licitación Pública de Concesiones y Explotación, donde el adjudicatario asumió el rol de comitente en relación a la concreción de la obra y a la actividad profesional surgida del

concurso, pudiendo ejecutarse unidades aisladas, múltiples o el conjunto en su totalidad. De este modo se construyeron los balnearios 1 al 4 existentes actualmente, quedando sin ejecutarse el 5 y los extremos del conjunto con características atípicas y distintivas.
El Concurso “La Perla” tuvo gran éxito y repercusión, tanto por la cantidad de equipos participantes como por la calidad de las propuestas. También por su difusión entre la comunidad, la exposición de trabajos, las charlas debate abiertas con amplia concurrencia de público y profesionales, dando pie a convocatorias de debate sobre temas trascendentes para la ciudad.
Por esto se constituye en antecedente de referencia en el Distrito, validando el sistema de concursos como forma de confrontar ideas a nivel nacional y para la efectiva jerarquización de la disciplina y de las obras de arquitectura resultantes para la ciudad.
Para la ASAMP como entidad organizadora y representante gremial de los arquitectos marplatenses, significó un importante y exitoso precedente para futuras realizaciones, habida cuenta de que en pocos meses más se formalizaría bajo la Ley 10405 el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, y de este modo la ASAMP como agrupación preexistente de los arquitectos locales, sería la base fundante del futuro Distrito IX del CAPBA con aportes esenciales de trabajo y experiencia.
Esta experiencia estuvo “a caballo” entre la ASAMP y el CAPBA IX, puesto que la organización del concurso fue anterior a la existencia del CAPBA, pero la finalización de las obras fue posterior a la formación del mismo, nucleando el nuevo Colegio a los profesionales locales que tuvieron amplia participación y roles fundamentales en la materialización de las obras producto del concurso.




Extraído de:
Info CAPBA IX Nª 15 Especial Aniversario Vol I
Publicación Institucional Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito IX
ISSN 2946-9595 Junio2016 Mar del Plata
Leer toda la publicación Click en el Link: https://issuu.com/revistatodacapba9/docs/info_capba_ix-15_especial_aniversario
