En la presente obra se presentarán las incongruencias y absurdos derivados del pensamiento común referido a la petición de Juan 17:2 que considera ese “ser uno” de la iglesia como se ha comentado al inicio, se presentará una interpretación alternativa a esa oración y, mejor aún: se mostrará cómo es que la solicitud contenida en la plegaria de Jesús al Padre sí fue contestada, que ese “ser uno” ha estado presente desde la fundación de la iglesia y que, tal como lo señaló Jesús, esa característica permite identificar a la verdadera iglesia de Dios en todos los tiempos y en la actualidad a través de su presencia, sustancia y esencia.