Irlandeses
en la Ciudad de Buenos Aires.
La Argentina fue el único país de habla no inglesa al que llegaron inmigrantes irlandeses en números significativos; Buenos Aires fue su punto de llegada, y tanto ellos como sus descendientes dejaron allí su impronta.
Desde su llegada a nuestro país, los primeros inmigrantes irlandeses forjaron asociaciones que mantuvieron reunidos a sus compatriotas y al mismo tiempo brindaron servicio a la comunidad argentina. A través del accionar comunitario, mediante sus organizaciones, clubes, escuelas y su embajada, se ha permitido preservar un legado cultural marcado por la tenacidad de mantener vivos la memoria, los valores y las tradiciones de un pueblo que supo integrar saberes, religión, ritos y costumbres milenarias.