EL ESTADO DE ALERTA NO TERMINA. SIGUEN LAS EXIGENCIAS A SUPPLY CHAIN
Cuando se hablaba de la vuelta a la normalidad en términos sociales, tras dejar atrás los peores momentos del coronavirus; cuando las cadenas de suministros apuntaban a un 2022 de cierta normalización y estabilización o cuando muchos veían en este año la oportunidad de iniciar una nueva etapa; las cosas se vuelven nuevamente complejas.
China, en marzo, nuevamente decretó el confinamiento de la población en importantes ciudades, muchas de ellas portuarias, paralizando sus actividades comerciales y productivas con los efectos que eso deja en términos económicos para el país asiático y el resto del mundo.
Por otra parte, las cifras macroeconómicas a nivel mundial no son auspiciosas. El incremento en la inflación, la disminución en el consumo, el costo de la vida y los niveles de inversiones resuena como las principales preocupaciones de expertos.