REPARTIR EL TRABAJO COMPARTIR LA VIDA El pasado día 8 de Marzo se celebró el día de la mujer trabajadora y con este motivo el, Grupo de Cultura Básica (de 4 a 6), hemos establecido una serie de opiniones sobre el papel de la mujer tanto en el mundo labarol como fuera de el. En esta sección participamos Amelia Marco, Angelines, Carmen Barreno, S. Benedí y Mª Jesús; a la que también hemos unido los textos de Esperanza Bernal y Tere Val, pertenecientes al grupo de F.P.1(Formativa Común).
E
l papel de la mujer a nivel profesional ha evolucionado mucho, sobre todo en los últimas décadas. Hoy en día es muy normal ver puestos importantes de trabajo desempeñados por mujeres. Sin embargo las mujeres “superejecutivas” no son habituales en el mundo laboral femenino, son una excepción. Casi todas las mujeres tienen que compaginar el trabajo fuera de casa con la familia. La mujer ha conseguido desempeñar un puesto de trabajo en igualdad de condiciones al hombre o casi. Pero esa igualdad se refiere, en la mayoría de las veces, en el puesto de trabajo, pues en lo referente al trabajo en la casa, la familia, los hijos y demás obligaciones, el hombre no participa todo lo que debiera. Son mayoría las mujeres que después de llegar del trabajo tienen que ocuparse de la casa y la familia. Amelia Marco.
E
l día de la mujer trabajadora se celebra como homenaje a las mujeres que murieron el siglo pasado en Bostón en un incendio provocado, en una fábrica textil por querer ser libres y desear la igualdad con el hombre. Todavía hoy en las puertas del siglo XXI siguen en muchos países de Africa y Asia, siendo humilladas, maltratadas y despreciadas por el simple hecho de ser mujeres. En los países desarrollados,todavía falta mucho para tener la igualdad en el trabajo, ya que es un 20% la que consigue trabajar y
en condiciones iguales, son bastante menos remuneradas La mujer trabajadora, comparte con su pareja el salarioque gana fuera de casa. Por eso creo, que lo mismo, ha de compartir el trabajo de la casa, los niños, la seguridad, el bienestar, la alegría, la libertad, la diversión, la riqueza, la responsabilidad, la cultura, el amor, la felicidad, el descansio, la higiene,la comodidad, la alimentación, la seguridad y en especial la experiencia. Las mujeres que trabajan en el hogar, despreciativamente se las trata de MARUJONAS, cuando el trabajo que hacen es el más sacrificado, ya que pasan el día pendientes de los demás, en agradarles; haciendo la comida que más les gusta, teniendo todo recogido y limpio, para que cuando lleguen a casa se encuentren bien y a gusto. ¿Y que reciben ellas a cambio?. A veces, ¡qué buena eres!, ¡hoy te has lucido con la comida!, y con eso, se sienten pagadas y felices. Pero también añoran, la libertad, la independencia y el ser una misma..., eso que la mayoría de nuestra generación no nos dejaron ser. Pobres mariposas que antes de volar os cortaron las alas. ¿Por qué os reveláis, si no habéis de alcanzar el vuelo, que queréis? Os cortaron ya; la vida, los sueños y vagando vais. Si nuestra alma es alegre revelaos ya y salir de esa cárcel que ahogándoos está. Corred en pos de vuestra estrella, alcanzadla ya. No la soltéis nunca
dejadla brillar. Esa luz Divina es nuestro caminar. Angelines.
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a mujer trabajadora reivindica, no solo este día 8 de Marzo sino también todos los días del año, el derecho a un puesto de trabajo digno; a la igualdad de derechos entre la mujer y el hombre; a la participación del hombre en la casa a la hora de repartir las tareas en el hogar, compartir las obligaciones con los hijos y las tareas domésticas. Lo ideal sería que el trabajo y las obligaciones en el hogar, fuesen repartidas entre la pareja, compartir y repartir satisfaciones y obligaciones. La mujer que está todo el día en casa no es lo mismo que la que trabaja fuera todo el día. A ésta tienen que ayudarla todos los miembros de la familia, para repartirse tanto el trabajo como el descanso. Sólo así se puede compartir la vida. Carmen Barrena.
O
tra forma de reivindicar este día es compartiendo el amor hacia los seres queridos, los presentes y los ausentes. Así puedo decir que al nacer, ya sentí el calor y amor de mi madre, aunque fuerá una época muy distinta a la de hoy en día. Aún lo recuerdo con especial cariño y, a veces, sigo notando su ausencia, sobre todo en los momentos difíciles que irremediablemente la vida nos trae. Ya en mi adolescencia sentí un nuevo amor, el de mi pareja: