Nosotros nos proponemos estudiar a Chávez a partir de su pensamiento más acabado, más evolucionado. Este pensamiento, en su forma más sentida, lo encontramos en la última presentación pública de Chávez, en la presentación del Plan de la Patria. Este discurso, cuando ya sabía la gravedad de su dolencia, es, sin dudas, un testamento. Debe ser estudiado desde el sentimiento de un Prócer que barrunta su partida, desde un guerrero que lanza su última arenga al pueblo que tanto amó, como un Padre que advierte a sus hijos, como un grito que pretende llegar a lo profundo de los tiempos.