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SOSTENIBILIDAD
EL RECICLAJE QUÍMICO
Y SU PAPEL EN LA ECONOMÍA CIRCULAR
La economía circular es más que solo reciclar: se trata de transformar todo el sistema de creación de valor para crear una economía y una sociedad sostenibles y bajas en carbono.
Antes del estallido de la crisis del coronavirus, el tema candente de la opinión pública era la protección del clima. La pandemia puede haber distraído la atención de este foco recientemente, pero el reto de desarrollar la economía hacia el futuro sigue vigente.
De acuerdo con el Dr. Anno Borkowski, miembro del consejo directivo de Lanxess, la industria química puede contribuir de forma significativa si consigue dar un paso importante: la transición a una economía circular.
“A lo largo de los años, las empresas químicas se han vuelto cada vez más sostenibles al optimizar continuamente sus complejos sistemas de producción. Por ejemplo, en el corazón de Lanxess está su estructura de red de producción integrada, un sistema ya casi cerrado en sus parques que conecta las plantas y las instalaciones de producción. Lo que se produce como producto de desecho de un proceso en una planta sirve como valioso material básico en una planta vecina”, afirma. Sin embargo, resalta que el objetivo debe ser un cambio de un enfoque lineal que comprende “tomar-hacer-usar-desechar” a un enfoque circular.
Muchas de las grandes corporaciones petroquímicas están incorporando en su portafolio ya soluciones obtenidas a partir del reciclaje mecánico. En estas soluciones, se incorpora un porcentaje de material posconsumo a un grado existente, con lo cual pueden satisfacerse ciertos requerimientos de sostenibilidad, especialmente los establecidos por grandes corporaciones o por legislaciones en ciertas regiones del mundo. Sin embargo, para conseguir propiedades realmente idénticas entre plástico virgen y plástico reciclado hay que ir un paso más allá: al nivel molecular. La palabra mágica aquí es reciclaje químico.
¿QUÉ ES EL RECICLAJE QUÍMICO?
El reciclaje químico permite recuperar los residuos de plástico que actualmente no se reciclan como los plásticos mezclados o sucios. Dependiendo de la región, estos residuos se suelen eliminar en vertederos o se reciclan energéticamente mediante incineración. El reciclaje químico descompone los residuos de plástico, por ejemplo, en productos químicos básicos que pueden utilizarse como nueva materia prima para la fabricación de nuevos productos.
Los plásticos, en particular, que se fabrican en su mayoría de combustibles fósiles, ofrecen un importante punto de partida para el reciclaje químico. Por lo tanto, es importante abordar la escasez de recursos y evitar las emisiones devolviendo residuos a la cadena de valor.
“Con el reciclaje químico, la industria química puede hacer una contribución decisiva a la economía circular. Y hay más:
con innovaciones en el diseño de productos, en otras palabras, en la composición de los productos, podemos garantizar desde la producción inicial que se pueden reciclar más fácilmente después”, afirma Borkowski.
El tránsito hacia la economía circular exige, además, evitar la contaminación del medio ambiente a través de sustancias que no pueden descomponerse. Es importante encontrar alternativas biodegradables para moléculas, aditivos o compuestos químicos que no pueden circular en ciclos cerrados.
Lanxess está trabajando actualmente con algunos socios para investigar métodos innovadores de reciclaje químico. Entre las iniciativas propuestas se destaca el proyecto Polystyrene Loop, un proceso innovador que permite reciclar completamente paneles aislantes a base de poliestireno. Además del estireno del polímero, también se recupera el bromo contenido en el retardante de llama. La calidad del polímero reciclado es equivalente a la del material original, y el bromo recuperado también se puede utilizar de nuevo para producir retardadores de llama sostenibles.
RETOS A NIVEL POLÍTICO
Sin embargo, más allá de la contribución técnica de la industria química se requiere un enorme esfuerzo por parte de todas las partes involucradas, particularmente de los entes de control político. “Será crucial convencer a los clientes y a la sociedad de nuestro enfoque, y también dependemos del apoyo de los políticos. Estamos trabajando en soluciones que hagan económico el reciclaje de productos químicos. Pero es importante que los políticos no establezcan obstáculos regulatorios. La regulación de sustancias en estos procesos de transformación debe tener lugar dentro del marco legal sólido de REACH”.
Otro de los puntos clave es la creación de incentivos eficaces, que permitan migrar de materias primas obtenidas de fuentes primarias a materias primas obtenidas de fuentes recicladas. Y en particular es importante fomentar el reciclaje químico con la misma intensidad con la que se ha venido promoviendo el reciclaje mecánico. “Para que el reciclaje tenga éxito, también debe ser económicamente viable. Y ese todavía no es el caso”. TP