

Érase una vez un rebaño muy grande de ovejas que vivía con un pastor que las quería y cuidaba mucho. Todas las mañanas, las ovejas salían del redil para pastar en el prado. Muchas de estas ovejas tenían crías.
Entre todos los corderitos del rebaño destacaba Vito.

Vito era muy alegre. A menudo le decían que su cascabel parecía estar vivo, ya que sonaba en cada uno de sus saltitos. Además de irradiar alegría, le gustaba pasear con sus amigos todas las mañanas y la leche que le daba su mamá.


Aunque vivían en una zona bastante soleada, se acercaba la temporada de lluvias y tormentas. Un día, nada más amanecer, comenzó a llover y el rebaño y el pastor se mojaron durante su salida diaria para comer.

Vito, un corderito valiente, aprende a enfrentar el miedo a la oscuridad con la ayuda de una amistad luminosa, mágica y especial, descubriendo nuevos aspectos de sí mismo y sensaciones inéditas.

