Año 387 de la edad de la Unión, los cinco países de Eón se encuentran en una era de paz y armonía. Sin embargo, la guerra comienza a fraguarse cuando un antiguo ser resurge de su profundo sueño. Un mal ya olvidado, cuyo origen se remonta a los comienzos de las edades del mundo y que, para vencerlo, hizo falta un ejército compuesto por todas las razas y naciones de Eón, ello, y el sacrificio de los nephilim creadores del mundo. Ahora, solo restan los elementales para detenerlo, poseedores de la esencia de los nephilim originales. Esta guerra, envuelve a Alros y Shilia, dos jóvenes que se ven atrapados y que son fichas indispensables en el tablero del bien y del mal. Durante su viaje deberán contar con el apoyo de los elementales y de los Sinais, una raza que existía antes que la raza del hombre y que se creía solo un mito. Alros y Shilia no lo tendrán nada fácil pues el enemigo es capaz de volver el corazón del más justo contra sus seres queridos, y tendrán que discernir en quiénes confiar y