Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar de Japón vivía una pareja de ancianos. La pareja se lamentaba de no haber podido tener hijos, pero vio con asombro como después de largos años, su sueño se cumplía...
Un día que la anciana fue a lavar ropa, se encontró flotando en el río un rosado melocotón gigante que era arrastrado por la corriente, lo recogió y se lo llevó consigo a casa.