Acerca del Día Mundial Contra la Falsificación y la Piratería por
Ernesto Piedras, Laura Rodriguez Sasian y Ariadne Rivera www.nomismae.net El día 7 de junio ha sido designado por la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) como el Día Mundial contra la Falsificación y la Piratería, con el objetivo de generar conciencia de su impacto negativo, de combatir el fenómeno y de sensibilizar a los agentes económicos acerca de los efectos perniciosos de los mercados ilegal e informal. Si lo logra o no, este esfuerzo amerita la reflexión acerca del fenómeno. En principio este día invita a pensar en el papel que juega la propiedad intelectual en la operación de las economías contemporáneas. Como en otros siglos y décadas jugaron un papel central insumos como los minerales, el petróleo, otros recursos naturales, hoy día el insumo económico de la creatividad detona una cadena económica que en países como México alcanza el 7.4% del Producto Interno Bruto, mas de dos millones de empleos directos e indirectos con una productividad dos veces superior a la promedio nacional y, además, una importante generación de divisas, entre muchos otros efectos económicos y de desarrollo. Más allá de la noción romántica de lo que de niños anhelábamos como ser piratas, el vocablo en lo que actualmente está centrando es en la violación a un derecho fundamental, el de la propiedad intelectual, tanto de patentes como de derechos de autor. Así es como esta fecha, más que un festejo es un llamado de atención. La falsificación y violación al derecho de autor forman parte de aquello que conocemos como Economía Sombra. La economía sombra en México, concepto que hace referencia al cúmulo de bienes y servicios informales e