Oe p0s i1o leg o ! P. M. 128-1962
(Con censu ro ecl e siá stico )
.flDav.o
1962
1Húmc:ro 5
A N D R A ·l T X «Cuan do el caminante llega al <<Coll d' Andr itx oh divisa, entre el r elieve miis dest acado, el Puix Cornadó el grup o parroqui al y la gr ácil ur be, como un a Te~ bas mi niada, echada a sus pies, An draitx es un amplio valle verde y cárdeno , de bhmco caserío, con toda su vera e nvuel ta de pico s altos y sier r ns altas , aunque n o de mJ sindo. v su cielo limpio y mu y de violeta:, se pr olonga por una hendidura has ta el m ar». «La igles ia de Santa Mar ía de A n i raitx es como un viejo · vigí:l, instalado en un r e llano de un alcor. Recibe todas las auras del mediodía y la r esguarda otra colina, del septentr ión . Así, la ida. a la iglesia e·s un ascender, y todn la vi· 1la en verdad, apos tada sobr e la vertien te. co·mo un a 1iebre dorm ida , :Jbliga a sus buenos hi jos a que suban o a qu e baj en , y en ese ejerci cio, digno ejercleio, do quie nes tienen , como el Atica su Acrópo IS. hat, an el sentido intimo cte su <<Tra nsfi ~uracl ó n » en una fie. ta que no se acaba a través d e todos los mun dos, cual aves de sempit0rna m igr ación .» (De la revista «Semana Santa») JOSE El'\SEÑAT