LA ESTÉTICA Y LO NO BELLO
El fenómeno estético presente en lo no bello fue abordado, en un principio, por los filósofos del s. XVIII, Immanuel Kant, Edmund Burke y Friedrich Schelling, quienes abrieron el debate sobre los límites de la apreciación de lo bello, poniendo sobre el tapete el tema valórico y su influencia en la apreciación estética. Casi un siglo después, Karl Rosenkranz, se adelanta al hablar plenamente de lo feo y de su directa implicancia en el arte de la época. Todos estos autores mencionados son el precedente filosófico al tema de lo siniestro, ampliando los parámetros preestablecidos, al incluir aquello que no sólo nos evoca emociones positivas y al descartar lo bello como verdad absoluta de la belleza. Immanuel Kant1, en su ensayo “Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime”2 (1764) plantea, por primera vez , el problema de la estética, proponiendo un cambio en el juicio estético, que a la fecha sólo contemplaba la admiración por lo bello.
Kant, luego profundiza y sistematiza esta idea en su posterior obra, “La Crítica de Juicio”, publicada en 1790, en ella establece un sistema que determinaría la estética moderna.
1 Immanuel Kant (1724 – 1804), filósofo alemán de fines del siglo XVIII, es conocido como el padre de la estética moderna y de la corriente filosófica conocida como “criticismo” 2 Kant, Immanuel. “Observaciones sobre el Sentimiento de lo Bello y de lo Sublime”. Biblioteca Virtual Universal, 2003. Versión PDF.
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