En las montañas Los beneficios de pasar cierto tiempo en altitud para la salud y el bienestar
Ned Morgan
Dedicado a mis padres, Jack y Linda Morgan.
Título original In The Mountains Edición Kate Adams, Leanne Bryan, Louise McKeever, Jo Smith Diseño Jack Storey Ilustraciones Grace Helmer Documentación y gestión iconográfica Giulia Hetherington, Jennifer Veall Traducción María Teresa Rodríguez Fischer Coordinación de la edición en lengua española Cristina Rodríguez Fischer Primera edición en lengua española 2019 © 2019 Naturart, S.A. Editado por BLUME Carrer de les Alberes, 52, 2.°, Vallvidrera 08017 Barcelona Tel. 93 205 40 00 e-mail: info@blume.net © 2019 Octopus Publishing Group Ltd, Londres © 2019 del texto Ned Morgan ISBN: 978-84-17757-80-9 Impreso en China Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, sea por medios mecánicos o electrónicos, sin la debida autorización por escrito del editor.
WWW. BLUME.NET Este libro se ha impreso sobre papel manufacturado con materia prima procedente de bosques de gestión responsable. En la producción de nuestros libros procuramos, con el máximo empeño, cumplir con los requisitos medioambientales que promueven la conservación y el uso responsable de los bosques, en especial de los bosques primarios. Asimismo, en nuestra preocupación por el planeta, intentamos emplear al máximo materiales reciclados, y solicitamos a nuestros proveedores que usen materiales de manufactura cuya fabricación esté libre de cloro elemental (ECF) o de metales pesados, entre otros.
Contenido INTRODUCCIÓN
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1. LAS MONTAÑAS Y LA HUMANIDAD
10
2. LA SALUD FÍSICA A GRAN ALTITUD
22
3. L OS BENEFICIOS PSICOLÓGICOS DE LAS MONTAÑAS
42
4. EL ESTILO DE VIDA DE LA MONTAÑA
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5. R EFORZAR LOS BENEFICIOS DE LAS MONTAÑAS
110
6. A CERCAR LAS MONTAÑAS A CASA
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7. E L FUTURO DE LA INVESTIGACIÓN Y LA CONSERVACIÓN DE LAS MONTAÑAS
154
REFERENCIAS
184 188 191 192 192
ÍNDICE
LECTURAS ADICIONALES
CRÉDITOS DE LAS ILUSTRACIONES AGRADECIMIENTOS
16 L AS M O N TA Ñ A S Y L A HUMA NI DA D
Peregrinaciones a grandes altitudes Muchas de las grandes peregrinaciones del mundo, que con frecuencia suponen un gran esfuerzo físico, se realizan a santuarios situados en regiones montañosas aisladas.
Monasterios de Sansa, República de Corea Diseminados a lo largo de la República de Corea —el 65 % de cuya superficie es montañosa— se encuentran siete monasterios en las montañas, muy bien conservados, y conocidos como los Sansa. En 2018, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) designó Patrimonio de la Humanidad a estos templos budistas, que datan del siglo vii. Situados en un entorno boscoso en las laderas de las montañas, la mayoría de ellos son fácilmente accesibles a pie. El senderismo está bien arraigado en Corea. Una de las estructuras de mayor tamaño, el templo Beopjusa, se encuentra entre los riscos del Parque Nacional Songnisan, a menudo envueltos en la niebla.
Pica del Canigó, Francia En el departamento francés de los Pirineos Orientales se alza la Pica del Canigó, un pico de 2 785 m de altura en los Pirineos. Cada junio, antes de la festividad de san Juan, cientos de catalanes ascienden esta montaña sagrada, que resulta visible desde el mar Mediterráneo y en la antigüedad servía como ayuda para la navegación. Aunque en la base del Canigó se encuentran dos monasterios católicos medievales, la peregrinación anual, conocida como trobada, no es tanto una celebración religiosa como una fiesta nacionalista para los catalanes,
LA S MONTAÑAS Y LA H UMANIDAD 17
una nación sin estado. Los peregrinos llegan, con los colores rojo y oro de Cataluña, y a menudo cargan haces de leña para alimentar la hoguera ritual que se enciende en su cima, la flama del Canigó.
Montaña Sulaiman-Too, Kirguistán Antiguo lugar de peregrinación, los múltiples picos de Sulaiman-Too ofrecen magníficas vistas de la ciudad de Osh, en la ruta de la seda, la antigua ruta comercial entre China y el Mediterráneo. Con su laberinto de cuevas y santuarios, Sulaiman-Too es de gran interés arqueológico por sus petroglifos preislámicos, así como por sus dos mezquitas del siglo xvi. Los santuarios supuestamente favorecen la fertilidad, curan dolores y enfermedades y confieren la longevidad. Es probable que SulaimanToo sea la montaña más sagrada de Asia central.
El Distrito de los Lagos, Inglaterra Cumbria no solo alberga el mayor lago del país (Windermere), sino también su montaña más alta, Scafell Pike, con 978 m de altura. El Distrito de los Lagos fue el hogar y lugar donde residió el poeta William Wordsworth (1770-1850), cuyo poema lírico Daffodils (Narcisos) resume lo que ese lugar significaba para él. Muchos otros poetas, escritores y artistas también han inmortalizado la belleza natural de la región —entre ellos sir Walter Scott, Samuel Taylor Coleridge, John Ruskin y Beatrix Potter—, y sus extensos macizos y profundos valles son destinos de peregrinación seculares. En este caso, los templos no son religiosos; en los últimos años, los excursionistas han establecido rutas que conducen a «catedrales naturales» o agujas de antigua roca volcánica.
OTROS ESTUDIOS QUE RELACIONAN LA SALUD CON LAS MONTAÑAS •• Un estudio de la Universidad de Zúrich encontró que las probabilidades de que un sujeto muera por enfermedades coronarias disminuían si vivía a una gran altitud (por encima de los 1 500 m). •• Otro estudio, del Diabetes and Obesity Research Institute de Los Ángeles, afirma que aquellos individuos que vivían a mayores altitudes presentaban «una mejor tolerancia a la glucosa en comparación con aquellos que viven a nivel del mar. También se encuentra cierta evidencia de la menor prevalencia de obesidad y diabetes a grandes altitudes».11 •• Un artículo de la Universidad de Innsbruck revisaba una amplia bibliografía reciente sobre las consecuencias en la salud de vivir a gran altitud, y concluía que «residir a una mayor altitud se asocia con un menor nivel de mortalidad a causa de enfermedades cardiovasculares, infarto y algunos tipos de cáncer».12
El estudio de la Universidad de Innsbruck situaba el número de personas que viven por encima de los 1 500 m en todo el mundo en alrededor de los 400 millones. (No existen estadísticas globales para la población que vive a la menor altitud examinada en el estudio español). Está claro que la mayor altitud puede tener un impacto en la salud humana, pero su grado aún debe demostrarse. Con tantos millones viviendo a gran altitud, aún queda mucho por aprender. Volveré sobre este tema en el capítulo sobre el futuro de la investigación y la conservación de las montañas (véase pág. 154).
Los efectos beneficiosos de un entorno natural Los japoneses han reconocido desde hace mucho tiempo los beneficios de vivir en la naturaleza, y la práctica del shinrin-yoku, o «baño de bosque», es habitual en Japón. El país ofrece muchos centros para bañarse en el bosque, donde las personas se sumergen en un entorno boscoso para mejorar su bienestar. No resulta sorprendente que Japón se encuentre a la cabeza de la investigación sobre las maneras en las que una estancia en un entorno natural puede afectar a nuestra salud. En un estudio llevado a cabo a nivel nacional con 756 participantes,13 los investigadores encontraron que aquellos participantes que pasaban tiempo en un entorno boscoso en comparación con una zona urbana mostraban los siguientes efectos: •• Menor frecuencia cardíaca. •• Menor tensión arterial. •• Concentraciones reducidas de cortisol, la hormona del estrés. •• Mayor actividad del sistema nervioso parasimpático (sistema de «descanso y digestión», véase inferior). •• Reducción de la actividad del sistema nervioso simpático (sistema de «lucha o huida», véase inferior). •• Reducción en la actividad cerebral. •• Los resultados muestran que el cuerpo experimenta una relajación fisiológica cuando está rodeado por la naturaleza y, lo que es más importante, estos efectos perduraron durante algunas semanas después del estudio.
Los efectos beneficiosos de una estancia en la naturaleza son ahora objeto de investigación en todo el mundo, y está claro que las montañas nos pueden ofrecer los mismos efectos, simplemente porque se trata de lugares naturales, no afectados por la urbanización.
LO S B ENEF I CI O S PS I COLÓGICOS DE LAS MONTAÑAS 67
Ejercicio en la montaña y bienestar mental Además de los beneficios físicos de realizar ejercicio en las montañas (véase pág. 34), parece que nuestra salud mental también puede resultar beneficiada. Hacer ejercicio en un entorno natural mejora la autoestima, impulsa la confianza, refuerza la creatividad, ayuda a concentrarse y centrarse y mejora el estado de ánimo al reducir la tensión, la ira y la depresión. El estrés de la vida urbana _el ruido constante y demasiadas cosas que exigen nuestra atención en todo momento_ conduce a la «fatiga mental» cuando nos sentimos distraídos y tenemos dificultades para concentrarnos. El resultado de un estudio reciente llevado a cabo en Edimburgo ha demostrado que caminar a través de un espacio verde puede tener un efecto tranquilizador sobre nuestro cerebro.26 Adaptaron unos escáneres ligeros a las cabezas de 12 personas mientras caminaban por la ciudad. Los resultados demostraron que mientras las áreas bulliciosas y concurridas inducían frustración e irritación en los participantes, las zonas verdes y los parques hacían que el cerebro se tranquilizara y se volviera más meditativo, lo que reducía la fatiga cerebral. Aunque los entornos naturales llaman nuestra atención, no son tan exigentes como para no permitirnos la ref lexión. Permiten que nuestros cerebros se relajen durante unos momentos, facilitando que nuestras mentes deambulen junto con nuestros cuerpos.
EL ES T ILO DE VIDA DE LA MONTAÑA 87
Esquí de montaña y autoconocimiento Con residencia en Revelstoke, Columbia Británica, el esquiador de montaña Greg Hill ha realizado numerosos primeros descensos, aunque es más conocido por escalar y esquiar 609 km verticales en 2010. Esta hazaña le supuso ascender (para luego descender) 71 montañas de América del Norte y del Sur en un año _y en la mitad de ellas lo hizo en solitario_. Al año siguiente, la revista Men’s Fitness lo nombró uno de los «25 hombres más en forma del mundo». Ha llegado a la cima y esquiado más de 220 montañas de todo el planeta, incluidas las de Escandinavia, los Alpes, Nepal y Pakistán. Para Hill, las montañas representan una insondable fuente de energía y felicidad. Cuando hablé con él, me contó una historia de depresión entre los hombres de su familia, pero afirmó que él había evitado esa enfermedad. «En mi familia hay algunos “pasajeros oscuros”, pero no creo que yo los tenga, y quizá se deba a que he pasado mucho tiempo trabajando en las montañas. Estas me han permitido trabajar la eliminación de todas las cosas que hacen que te centres en lo que no es importante. Creo que estar allí fuera te ayuda a averiguar cómo ser feliz. Comencé con el esquí de montaña porque me parecía algo que tenía sentido. Estuviera al nivel que estuviera, solía preguntarme: “¿Qué es lo siguiente?”. Acababa de descender 1 500 m (me pregunto si puedo hacer 1 800. ¿Y 3 000?). Recuerdo mi segundo año de esquí de montaña; mis colegas siempre estaban cansados al final del día. Pero yo me decía: “Tengo tanta energía acumulada... ¿qué más puedo hacer?”».