SECCIÓN
D PASAPORTE ESPECTÁCULOS
AÑO XCV TOMO CCCLXVII NÚMERO 33926
Fundadores • Jesús Álvarez del Castillo V. • Jorge Álvarez del Castillo Z. • Editor-Director • Carlos Álvarez del Castillo G.
Supervisor: Aimeé Muñiz / aimee@informador.com.mx
GUADALAJARA, JAL., DOMINGO 22 DE ENERO DE 2012
Para disfrutar la vida
Este rincón de México no sólo es mar y arena, sino fiesta y buen humor que todo el año se adueñan de la costa Su teoría de Sol, arena y mar, convence, pero el testimonio que da Mazatlán, Sinaloa, de gozo, ánimo y buen humor sobre cualquier amarga situación, arrastra con todo discurso. Y es que además de sus bellas playas y riqueza cultural, este rincón playero es mundialmente conocido por el Carnaval que año con año se dispone a enloquecer a la ciudad del 17 al 21 de febrero, siendo ésta una de sus principales festividades. Cinco días antes de que comience la cuaresma con el miércoles de ceniza, como en muchas regiones donde se acostumbra celebrar un breve carnaval para dar un último estirón en excesos antes del tiempo de guardar cristiano, Mazatlán lo hace pero extendiendo el tiempo, las actividades y las finalidades. De hecho, cada año asisten a este Carnaval sinaloense más de 60 mil personas, pues se inicia con un fastuoso desfile a lo largo del Malecón a la altura del Paseo Olas Altas, al Sur de la ciudad y al pie del mar, donde la avenida costera en esos tramos es cerrada a la circulación vehicular para hacer un paréntesis a la vida cotidiana y dejar lugar a la fiesta del año. Todas las noches, comprendidas entre el viernes y el martes de carnaval, esas calles se con-
vierten en un gigantesco centro de reunión y baile junto al Océano Pacífico, donde además de disfrutar el agasajo visual que siempre regalan el cielo y el mar, la bebida, la buena compañía y por supuesto la banda y la tambora, hacen olvidar toda preocupación. Y precisamente ése es el objetivo, no hay lugar para el tedio. De hecho, para asegurarse de que no exista rastro de ello, hay un día específico para “Quemar el mal humor” con ayuda de un monigote gigante con las características de un personaje público o institución a la que le atribuyen los mayores malestares en la población durante el año anterior. Cargado de pólvora, el títere se enciende en lumbre y explota en colores, y con él, las penas de su gente. Ex presidentes, la inflación, la carestía, personajes ruines y hasta el equipo de béisbol local cuando ha tenido malas rachas, se han encendido en mil colores en esa aclamada noche.
Tampoco falta La noche naval, un festival visual de pirotecnia que viene justo después de la quema del monigote. Pero los dos desfiles son de los más importantes eventos del festejo, pues ahí se hace gala de carros alegóricos y disfraces que dan color y forma al tema de cada año, el de este 2012 será La fiesta de los imperios. También se corona al rey y la reina del Carnaval, así como a los monarcas de la alegría, de las flores y de la infancia. De ahí en más, todo el ambiente corre por cuenta de los asistentes, propios y extraños que acuden cada año a darse un respiro de buen humor al ritmo de la música favorita y oriunda de Sinaloa, las buenas bandas. Pero no todo es juerga, también hay un programa artístico: la velada de las artes no falta, así como tampoco las pre-
ESPECIAL
Mazatlán se viste de Carnaval • Vista de una de las calles del centro histórico de Mazatlán y sus atractivas “pulmonías”. sentaciones de artistas nacionales en diferentes fechas, que le dan al carnaval un valor adicional. Este año las estrellas serán Filippa Giordano, el director de orquesta Nicholas Palmer, el pianista Rich Ridenour, Cristian Castro y Yuridia.
Vida nocturna y descanso Quienes no tengan la oportunidad de conocer Mazatlán en los días donde la fiesta se vuelve la principal actividad de la ciudad, tienen una gran cantidad de opciones para acelerar el espíritu festivo, o bien para descansar. No se puede perder la oportru-
nidad de nadar en sus aguas, para esto, sus principales playas que permiten la mezcla perfecta de calor, belleza y diversión son Olas Altas, Playa Norte, Sábalo, Cerritos, El Delfín e Isla de la piedra. Y para disfrutar de una majestuosa puesta de Sol, nada mejor que desde el Malecón, que con sus 21 kilómetros a lo largo del litoral del Pacífico se ubica entre los más largos del mundo. En su trayecto se puede encontrar de todo, desde artesanías locales, monumentos, glorietas, edificios antiguos y hasta algunos jóvenes que se aventuran a surfear en las despiadadas olas que llegan a romper ahí. Para complacer al paladar basta con buscar un establecimiento de mariscos, el pescado zarandeado y el pulpo los preparan con erudición. Y por las noches, los puestos de tacos ofrecen papas a la mantequilla con carne asada y otros ingredientes, famosas en la ciudad. Para desplazarse en las calles con el calorcito característico de la costa, pedir el servicio de una “Pulmonía” (un taxi pequeño y sin puertas) es atractivo y refrescante.
PARA SABER Sobre el nombre El nombre de Mazatlán proviene de la lengua náhuatl, de los vocablos mazatl que significa venado, y tlán, equivalente a tierra o lugar, de manera que es la “tierra de los venados”.
De viajes y aventuras POR PEDRO FERNÁNDEZ SOMELLERA (deviajesyaventuras@informador.com.mx)
En vista de las reclamaciones que me hicieron del artículo del domingo pasado sobre Nepal (unos dijeron que estaba muy lejos; otros, que lo que propuse de perforar la tierra hasta salir con los antípodas cual mineros chilenos, había sido irrealizable después de los primeros 50 centímetros; y otros más, que era una lata darle la vuelta al mundo), no tuve más que aceptar las sugerencias. ¿Por qué no nos platicas -me dijeronde algo de aquí cerquitas? De algún lugar a donde fuistes y no nos platicastes. De algo de aquí de Jalisco -me repitieron reprochándome que me las daba de muy, muy, hablando de rarezas de otras tierras. -¿Les parece bien si les platico de Bolaños; un pueblo muy antiguo al norte de Jalisco, que está en la manita que se forma en los intríngulis de los mapas entre Nayarit y Zacatecas? -sugerí. -Es un pueblo con mucha historia, donde sobreviven varios edificios coloniales, y además tiene la barriga llena de plata y de muchos minerales -les pregunté. Con un -“Órale pues”- a manera de
respuesta, me lancé a Bolaños; un bonito pueblo metido entre montañas labradas y erosionadas por los ríos; con fríos y calores exagerados; vientos e inclemencias naturales; cerros y laderas de ricas vetas minerales que desde siempre han sido hurgadaspornaturales,gambusinosymineros de todas clases; algunas veces con éxito, y otras veces tan solo llenas de sueños, ilusiones y leyendas. “¡Así es este negocio y punto!”, dicen con vehemencia los mineros. Cosa que los albures confirman diciendo que la minería es… “¡Tan sólo un agujero y un p-tonto con dinero!”. De hecho un amigo mío que acepta sin rodeos todo lo anterior, me dice: -“Mira…tu agarras unas 100 toneladas de piedra que sacas de adentro del cerro, las muelesylasconviertesenunatoneladade materialtrituradoyconcentrado;laenvías a la fundición y te devuelven 300 gramos de plata”- ¡Ese es todo el chiste! -¡Fácil! ¿No?- ¿Le entras al bisne? Brindé con el por su valor y arrojo, recordandoaquelotrodicho…“Elmineroes
minero para siempre y hasta morir con las botas puestas”. Con estos sentimientos, emprendí el viaje para conocer el famoso Bolaños de tantas tradiciones, epopeyas, y leyendas, recordando constantemente… ¿Moler 100 toneladas de piedra para lograr 300 gramos de plata? ¿What? Unagrandeymodernaplantadetratamiento que recientemente había sido rescatada de la casi chatarra en que fue adquirida, trabajaba a todo vapor en la molienda, decantación y tratamiento de las piedras. Oficinas modestas, pero bien armadas con la tecnología actual. Grandes e impecables camiones, grúas, y tractores modernísimos circulaban entre los ires y venires del personal perfectamente equipado. Se sentía, pues, que Bolaños había vuelto a la vida gracias al arrojo, el valor, tecnología de la empresa que había adquirido este fundo minero. Las minas se habían rescatado, y hasta el mismo pueblo lo había sido, con todo y sus antiguas y bellas construcciones llenas de recuerdos que parecía como si estuvieran volviendo a la vida.
ESPECIAL / PEDRO FERNÁNDEZ
Un pueblo jalisciense con la panza de plata
• El chacuaco de Bolaños con su emblemático nopal encima. El ver aquella moderna planta sobre la antigua ciudad de añosas y bellas construcciones; el circular de coras y huicholes con sus clásicas vestimentas, entre los mineros vestidos de casco y botas en la pequeña“PlazadeArmas”totalmenteremodelada al estilo de tiempos de la colonia; la heterogeneidad de aquel pujante contexto enclavado en el semi-desértico cañón delRíoBolaños,erasencillamentesurrealista (como casi todo México). El viejo y elegante chacuaco de la en-
trada,coronadoporunnopal,quetieneno menosde40(oquizáscincuenta)añoscreciendo ahí, es sin duda el emotivo emblema de Bolaños; indicando que la vida sigue ahí a pesar de las vicisitudes por las que ha pasado en el correr de su historia. Las enormes máquinas ronronean allá arriba, atareadas cual hormigas amarillas, acarreando piedras con la ilusión de encontrar los destellos de algún brillo plateado. Así es el Bolaños de aquí cerquitas.