El agua negocio para las empresas privadas.
Así como la letra ‘a’ para los vedas es el sonido de vibración para la creación, el agua es una fuente importante de creación y purificación para todos los seres vivos del planeta. Este elemento es de gran importancia en la vida del ser humano porque el hombre está compuesto en un 80 por ciento de agua. Según un artículo publicado en el blog Cosmos Noticias, la superficie terrestre está compuesta en un 70% de agua, de este porcentaje, alrededor del 96,5% pertenece a los océanos y mares que por ser agua salada no la puede consumir el ser humano, gran parte del 3,5% restante se encuentra en los glaciares y en los hielos de la Antártida, debido a lo anterior el hombre solo tiene acceso al 1% de agua potable y Latinoamérica es el continente con las mayores fuentes hídricas, a diferencia de los países de África donde la crisis de agua es cada vez mayor y los costes para conseguirla se incrementan anualmente. Hace más de 20 años en Colombia el servicio del agua se prestaba en dos formas, dependiendo el tamaño del municipio, en las ciudades con mayor población, el agua era administrada por empresas públicas municipales y en el resto del país la administraban entidades descentralizadas del orden público, como el Instituto Nacional de Fomento Municipal 'Insfopal' o el Instituto Nacional de Salud. Este líquido, era distribuido, controlado y protegido por el Estado, como se planteaba en el artículo 365 de la constitución del 91: “Los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado. Es deber del Estado asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del territorio nacional”, pero en el año 1994 con la creación de la ley, 142, de servicios públicos domiciliarios, la cual promueve la participación del sector privado en la prestación de servicios, el Estado pierde la responsabilidad que tenía frente a los servicios públicos. Desde ese momento inició la participación de capitales mixtos en la prestación del suministro de agua en varios municipios del país. Los primeros municipios en los que se crearon empresas mixtas fueron: Montería, Barranquilla, Santa Marta y Florencia. Debido a estas primeras experiencias de privatización, la ley 142 fue modificada varias veces con el fin de controlar a las empresas para que no se excedan en los costos y brinden un buen servicio, también para garantizar que todos los colombianos tuvieran acceso a los servicios públicos, pero aunque esta ley haya sido mejorada y garantice que todos los sectores del país tienen derecho al suministro del agua, en Colombia, según el sindicato de trabajadores de Acuavalle -Sintracuavalle- hay alrededor de 216 municipios que no cuentan con el suministro de agua, debido a que no tienen servicio de acueducto y alcantarillado, ocasionando que los habitantes tengan que caminar