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En mi anciana capital

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Viajero

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En mi anciana capital

SGP

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Y desde aquel instante quise ser la ráfaga de viento que en una tarde entre adoquines, sin vos saber, te robó un beso. Ser el rayo del atardecer que alguna vez en El Morro iluminó tus ojos cuando me enamoré.

Quise ser la casita amarilla entre la azul y la roja, que a tus pupilas, era hermosa. La chiringa en el cielo que sostuviste con tu mano, el helado de parcha que se derritió en tus labios.

“Quise” no: ¡quiero!

¡Quiero ser el sabor de las piraguas favorito para tu boca! Ese que se elige desde la infancia, trasciende el tiempo y la memoria y se queda grabado en el alma.

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