El tiempo y la memoria van construyendo un camino por el cual vamos hilando nuestra historia; en este tránsito se van extraviando grandes fragmentos que dan sentido a nuestra identidad. Por ello es necesario empezar a reconstruir nuestro presente con una mirada profunda al pasado, no solo para descubrir sino también para sorprendernos del otro lado de nuestro escenario cultural y social.