Para los padres, esta etapa representa una experiencia maravillosa e irrepetible, llena de sorpresas y desafíos. El objetivo es, entonces, acompañarlos en este trayecto para que lo vivan con confianza y aprendan a anticipar y resolver situaciones que, aunque pueden parecer irrelevantes, son la base del desarrollo de su hijo. Para el recién nacido el buen cuidado, la alimentación y una adecuada estimulación durante los primeros meses resultan cruciales para su crecimiento y desarrollo.