Amazonas y guerreras Martín-Cano Abreu, F.B. 2004
Antes de que a la mujer se la encerrase en casa y se le obligase a traer muchos hijos, por lo que se consideró adecuado que no perdiera el tiempo trabajando fuera del hogar y menos en ocupaciones consideradas posteriormente "poco femeninas" como la de luchar para defender su territorio o sus derechos, en España ya se sabía al menos desde época de Colón, que habían existido en época arcaica y en muchas regiones "chicas guerreras" denominadas Amazonas. Esa fue la razón de que se le diese este nombre al río en el que Orellana luchó en el siglo XVI contra unas guerreras que vivían en sus orillas. Estas Amazonas dirigidas por su reina Calafía reaccionaron con violencia contra el intento de conquista y defendieron su territorio con arcos y flechas. Desde entonces es conocido como el gran río de las Amazonas. Se cree que las Amazonas arcaicas formaban organizaciones exclusivamente de valientes mujeres dirigidas por reinas organizadas militarmente que actuaban tanto en la defensa de su territorio como en el ataque de objetivos de su interés. Por ello eran educadas desde la infancia en el manejo armas, en el ejercicio de deportes y en competiciones para desarrollarse física y mentalmente. Precisamente el nombre de Amazonas proviene del griego amazos "sin pecho" porque cuando eran niñas se les amputaba, quemándoselo el pecho derecho, para facilitar el tiro con arco.
Estas Amazonas no compartían la vida cotidiana con varones a los que sólo usaban sexualmente. En unos casos mantenían breves relaciones en la primavera para quedarse embarazadas tras robarlos de tribus vecinas y después los mataban, y en otros casos iban a visitarlos a sus lugares de residencia. Lo ejemplifica la leyenda de la reina de las Amazonas Talestrida / Talestris y su ejército de 300 mujeres que atravesaron bien armadas muchos territorios en busca del gran Alejandro Magno y