Cultura
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MIÉRCOLES 14-3-2007 Málaga hoy
Sección Oficial de Documentales. ‘Septiembres’ se proyectó ayer en el Albéniz y hoy volverá a hacerlo a las 17.15 en el Rectorado
Carles Bosch. Director de cine documental Tras el éxito de ‘Balseros’, un documental que estuvo nominado pa- leña durante un año. Afirma que el amor es el mismo fuera o dentro ra los Oscar, este catalán de 54 años vuelve con ‘Septiembres’, don- de la prisión. Y es lo que quiere explicar. Duda del buen momento del de cuenta las historias de amor de ocho presos de una cárcel madri- sector en España: todavía no tiene distribuidor para esta cinta
“El documental todavía tiene que explicar cosas obvias” NACHO SÁNCHEZ ■ MÁLAGA. Acaba de llegar de un viaje y ha visto por primera vez el cartel de Septiembres pegado en el cine Albéniz, donde ayer se proyectó su película. La obra viene avalada por un premio en Miami. –¿Cómo se convence a alguien de que entre a ver su documental? –Yo creo que diciéndole que es una historia de amor. Cualquier película de ficción siempre tiene la suya, da igual del tema que sea, pero en el cine documental apenas se toca. No sé si van a saber mucho más del mundo de la cárcel, pero desde el punto de vista del amor, sí. Trato de mostrar lo común que tienen los presos con nosotros. –¿Y cómo es el amor en la cárcel? –Ya puede ser un narcotraficante o un atracador de bancos, que dicen lo mismo a sus novias y sus celos salen en el mismo momento que a cualquiera. En las palabras, el amor es lo mismo que fuera de la cárcel. Lo único que pasa es que el preso tiene falta de libertad de movimientos. Y lo que planteamos es “joder, qué duro es estar separado de tu pareja”. Todavía tenemos que explicar cosas obvias en el cine documental.
–Tras el éxito de Balseros, ¿cómo eligió la siguiente historia que quería contar? –Después de dos años de haber acabado Balseros, me había estrellado con varias ideas y me enfadaba mucho. También tenía presión de todos los tipos. Incluso tu familia quiere volver a la gala de los Oscar. Pero me alegro de que me hayan cerrado puertas en esos momentos, porque en ningún caso era la idea. Y un día, cuando ya dudaba si seguir o no en esto, me dijo un amigo que le grabase junto a otros presos en un festival de música en una prisión. Y mientras filmaba los ensayos, me di cuenta de que esa era la idea. Sobre todo cuando vi un lituano cantar 19 días y 500 noches de Sabina. –Tiene ocho personajes. ¿Cómo aguanta alguien que no es actor tener unas cámaras detrás suya durante un año entero? –En este cine tiene que haber siempre entendimiento entre director y protagonistas. Y eso quiere decir cualquier grado de relación, hasta la amistad. Pero, sobre todo, debe haber transparencia. Les gustó mi planteamiento y se sintieron menos olvidados. Creo que con la película les hemos devuelto un pedazo de vida.
VICTORIANO MORENO
Carles Bosch, ayer, en la puerta del cine Albéniz.
OBJETIVOS
“El cine documental consigue cosas a las que la ficción no llega. Pero para eso tienes que hacer una muy buena película” –Ha seguido a sus personajes durante un año. ¿Siempre es necesario un amplio plazo de rodaje? –Supongo que se puede hacer de otra manera. Yo provengo del periodismo y he tenido que hacer reportajes en un tiempo determinado. Algún día me di cuenta de que lo que me faltaba era el tiempo para profundizar más. Todo depende del tipo de proyecto. Balseros fue-
ron cinco años. Y en este caso es uno. –¿Tendrá Septiembres el recorrido de Balseros? –Ésta es una historia que pasa en Madrid, en el estómago de unos personajes muy concretos. Claro que me encantaría que gustara en todo el mundo. Y ya llevo una sorpresa: en Estados Unidos gustó. –¿Consigue el documental cosas que la ficción no? –Sí. Pero para eso tiene que ser una buena película. Si inviertes un año de esfuerzo y de dinero, público en algunos casos, es una pena para ti y para los protagonistas no hacer algo bueno. Nuestra obligación es hacer muy buenas películas. No dejamos de ser seres privilegiados en la sociedad y no nos podemos contentar haciendo cosas flojas. Sobre todo si tienes un buen presupuesto. –Como es su caso.
–El presupuesto a veces se va en otras cosas. En esta película, cada canción que los presos cantan supone dinero en derechos de autor. Uno de los presos destroza No woman no cry. Son 14 segundos y nos cuesta 8.000 euros. Lo mismo que mi sueldo de varios meses. Podría haber quitado esa parte, pero prefiero quedarme sin sueldo varios meses y sí poder tener esos 14 segundos. –¿Es cierto que el documental vive un gran momento? –Yo niego que exista un boom, por lo menos en España. Yo tardé siete meses en encontrar un productor. Hasta ahí me tuve que financiar todo hipotecando mi casa y con un crédito. Y eso que yo era el nominado a los Oscar y se suponía que me iban a llover ofertas. Además, todavía no tengo distribuidor.
¿Existe el cine andaluz? Tres directores debaten sobre la realidad de esa marca N. S. ■ MÁLAGA. Tres directores andaluces. Dos malagueños y un granadino. Y enfrente un pequeño resquicio de público. Título de la mesa redonda: Directores andaluces. ¿Quién hace la primera pregunta? Silencio. “Si es que con este fascinante e incompren-
sible título nadie sabe qué vamos a hacer”. “Probablemente sólo nos parezcamos en haber nacido aquí”, dice Pablo Cantos. “Si es que en realidad no hay un cine andaluz como tal. Pero lo peor es que lo que hay no se distribuye”, añade José Sánchez Montes. “Y falta ayuda de la televisión
pública”, añade Sánchez Montes. “Al menos hubo un antes y un después de Solas, que permitió que hubiese más ayudas al cine hecho aquí, aunque no se pueda ver en casi ningún sitio”, concluye Alejandro Alvarado. Conclusión: no existe cine andaluz, pero sí que hay algún resquicio. Habrá que seguir buscando.
Sánchez Montes, Cantos y Alvarado, ayer, en el Festival de Málaga.
GARCÍA VIVAS