Elperfil
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EL COLECTIVO QUE SURGIÓ DE LO MÁS ALTO DEL EDIFICIO
POR NACHO SÁNCHEZ.
Desde lo más alto del edificio en el que vivían en la céntrica calle Nosquera, cuatro compañeros de piso compartían ideas, inquietudes y gustos. Poco antes del cambio de siglo, allá por 1999 (qué lejos parece hoy) ese cuarteto de estudiantes decidieron unir esfuerzos –y mucha diversión– para realizar un cortometraje. Se llamó 'Ático' y narró la historia de un asesino que se dedica a grabar sus crímenes hasta que es descubierto por sus compañeros de piso. Lo protagonizaron ellos mismos: Alejandro Gaviño, Juanlu Molina, Mar Rodríguez y Andrés Rodríguez. La cosa funcionó, les gustó la experiencia y el nombre del cortometraje pasó a ser algo más: se convirtió en el de un colectivo de realizadores que desde entonces no ha dejado de llevar a cabo todo tipo de creaciones para convertirse en un referente de la escena audiovisual malagueña. Ático no ha dejado de crecer desde entonces con nuevos proyectos. Con la entrada del siglo XXI llegaron cortometrajes como 'La semilla del labrador', 'El nudo de Escher' o 'El que espera', apenas unos cuantos ejemplos de todos sus
proyectos. «Y para llevarlos a cabo era necesario contar con amigos, personas que también estuviesen interesadas en ese mundillo», cuentan desde Ático. Y, así, fue como entraron a formar parte del colectivo Álvaro Lagos, Francisco G. Sarazá, Fernando Molero, Luis Francisco Pérez y Miguel C. Rodríguez. Pero no se trata de que todos participen en los proyectos de los demás; sino que Ático es la firma bajo la que engloban sus trabajos, independientemente de que los hayan hecho en solitario o todos en equipo. Ático no se considera una productora, sino un colectivo de realizadores. Oficialmente, hoy conforman Ático seis personas: Alejandro Gaviño, Francisco G. Sarazá, Álvaro Lagos, Juanlu Molina, Luis Francisco Pérez y Miguel C. Rodríguez. Y en estos más de diez años entre todos han realizado cortometrajes, videoclips, documentales, conciertos, spots e incluso videoinstalaciones y sesiones de VJing. «Durante un par de años incluso tuvimos una revista digital, el Ático e-zine», recuerdan. «Es lo bueno de ser tantos, y de ser tan inquietos. La verdad es que hemos tenido muy bue-