SUPLEMENTO MENSUAL
producción de revista
- publicación del colegio de arquitectos d1
JUEVES 02 DE
CENTENARIOS ESCENARIOS Y REPRESENTACIONES PARTE 3
SEPTIEMBRE DE 2010 - AÑO 4
Nº45
Con este número concluye la serie en la que nos propusimos dar cuenta de algunos proyectos relacionados con la conmemoración del Bicentenario. Distintas escalas, distintas situaciones, pero en todas las ocasiones prevaleció un interés central, tomar el desafío de la oportunidad para celebrar, también, la arquitectura. Desde la primera entrega, que identificamos con el Nº 0, se planteó un eje: la relación entre la historia, la ciudad y la arquitectura. Así, comentamos la situación en torno al primer centenario, las producciones, las ideas, los proyectos; la restauración de un edificio emblemático como el Teatro Colón y su polémico proceso, que no pudo concretarse como reinauguración en su propio centenario y que hoy goza de un esplendor renovado. En otro orden y casi como contrapartida del espacio para el espectáculo cerrado, definido por la espléndida caja del teatro, dimos cuenta de la escena urbana transformada en escena teatral, en marco propicio para el espectáculo callejero de gran escala, como lo fue la performance desplegada el 25 de mayo. El segundo número, identificado con el 100, centró su atención sobre una obra compleja y de escala monumental, la reconversión del antiguo Palacio de Correos de Buenos Aires en el llamado Centro Cultural del Bicentenario, proyecto ganado en concurso internacional por el Estudio B4FS. Compleja por los múltiples aspectos que la atraviesan: la restauración de la caja arquitectónica histórica, la resignificación de sus espacios nobles y la incorporación de nuevos programas funcionales de gran volumen e innovación tecnológica; monumental por la escala y lenguaje del edificio, a la vez de su emplazamiento, que es aprovechado en la propuesta para trascender el acontecimiento aislado y generar la posibilidad de construir una nueva situación de espacio público de alta significación. Finalmente, esta entrega que denominamos 200, se ocupa de dos proyectos que se inscriben en el interés antes comentado. Uno, vinculado directamente con el trabajo publicado en el número anterior, ya que se trata del rescate y reconversión de la antigua Aduana de Taylor (así llamada por ser su autor el arquitecto inglés Edward Taylor) en un museo, más específicamente en el Nuevo Museo de la Casa de Gobierno. El proyecto de B4FS, vincula en su estrategia esta intervención con la del nuevo centro cultural ya iniciado en el Palacio de Correos y el sistema de espacios públicos definido para este sector de la más alta significación, ya que en él se integran la Casa Rosada y el antiguo fuerte de Buenos Aires, con lo que, en definitiva, puede entenderse como una posible lectura de las sobreescrituras que la historia imprimió sobre la ciudad de Buenos Aires. En tanto que en el orden local, se presenta un trabajo que, si bien el gobierno provincial incluyó en un proyecto integral para la ciudad de Santa Fe, que se inicia en “El Molino. Fábrica Cultural” y se extiende en un parque lineal que concluye en el Parque Federal y la rehabilitación del enorme edificio ferroviario conocido como Santa Fe Cambios, en esta ocasión hemos decidido recortar como obra destacada y designar a la misma como la “obra del bicentenario en la ciudad”, a la intervención en el antiguo molino. Por ello, la operación sobre el Molino Franchino, ubicado en un estratégico punto de la ciudad como lo es el bulevar, reconvertido en gran artefacto dedicado a la producción y presentación de actividades artísticas y culturales, adquiere una particular relevancia, tanto por lo que la propuesta en sí implica, como por la interesante estrategia del equipo proyectista al adoptar, como elemento de protección solar para su plaza de eventos, un conjunto (sin dudas el más numeroso construido nunca) de las bóvedas cáscara diseñadas por Amancio Williams, uno de los más importantes representantes de la arquitectura de la modernidad en la Argentina. Sin dudas, las sugerentes imágenes –que ya comienzan a perfilarse- provocarán un ambiente muy adecuado para facilitar la inspiración de las expresiones culturales por venir, además de caracterizar fuertemente el lugar. Es así, con estas publicaciones, que esperamos haber contribuido con esta doble celebración, la del bicentenario de la patria y la de la Arquitectura a un mismo tiempo, para imaginar con entusiasmo el país y su arquitectura futura. Consejo Editor