3. Obra Podemos decir que Miguel de Cervantes nace en el Renacimiento, en los años de mayor plenitud de todos los géneros literarios, pero muere cuando las formas renacentistas ya habían evolucionado, apuntando al barroco, desde un humanismo universal hacia un sentido nacional y católico. La producción de su obra cultivó los tres grandes géneros literarios (poesía, teatro y novela) con el mismo empeño por crear grandes obras, aunque con resultados bien distintos. Por tanto, su obra se reparte entre los
últimos
lustros
(período
equivalente a cinco años) del S.XVI y los tres primeros del XVII. Esto le permite
absorber
corrientes
opuestas, mezclando épocas que a la
vez
se
contraponen
y
complementan. En sus grandes obras, la novela picaresca está limitada por un marco realista, la sentimental novela pastoril ignora las asperezas de la realidad, la quimera caballeresca ignora lo cotidiano, la sátira inconformista niega el perdón de las miserias y debilidades. Sólo Cervantes reúne todos estos aspectos juntando lo cotidiano y lo fabuloso. Por último, la historia literaria ha respetado siempre la evaluación adelantada por sus contemporáneos: fue menospreciado como poeta, cuestionado como dramaturgo y admirado como novelista. En conclusión, se encargó de tratar con los tres grandes géneros: teatro, poesía y novela.