Boletín mensual del Centro Internacional de Estudios Teológicos Ortodoxos “San Basilio”
Volumen 1, nro. 2
1ro Octubre 2006
Ecos de San Basilio
Presentación La segunda edición del periódico significa para nosotros, la consolidación de esta idea, esperamos permanezca como el principal medio de difusión de la vida del Centro, en su primer año de trabajo en la formación y elección de futuros sacerdotes, para toda la Arquidiócesis. De este modo, en la presente edición se encontraran más artículos en cada una de las secciones del periódico que con el tiempo, ustedes estimados lectores, irán identificando, pues no solo queremos informar acerca de lo que se
Sem. Alexander hace en nuestro Centro, sino también generar ideas y presentar documentos, reseñas, biografías, oraciones y reflexiones entre otros; que sean un aporte al enriquecimiento de la espiritualidad y al conocimiento de la Iglesia Ortodoxa, de todos los fieles y lectores que se acerquen a las paginas de nuestro periódico. Agradecemos a todos aquellos que con su constante apoyo hacen posible el funcionamiento del CIETO “San Basilio”, así como la producción de este periódico, a nuestro respetado y apreciado Arzobispo Vladika Chrysóstomos por
CRISTO GRAN SACERDOTE En la Iglesia Ortodoxa se celebra la Divina Liturgia, y en ella es realmente donde acudimos al encuentro de Nuestro Señor Jesucristo, quien es el gran Pontífice (Heb 8, 1-2), y es El mismo quien nos participa de su obra redentora a todos los hombres, por medio de su Cuerpo y su Sangre, de El mismo Resucitado (Jn 6, 5354) “Jesús les dijo: Yo les aseguro que si no comen la Carne del Hijo del hombre y no beben su Sangre, no tendran vida en ustedes. El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el ultimo día”. Pero también debemos tener marca-
do en nuestros corazones, si comulgamos indignamente, nos estamos condenando (Cor 11, 28-29). “Examínese, pues, el hombre a sí mismo, y entonces coma del pan y beba del cáliz; Pues el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condenación”. Si analizamos profundamente lo expresado, nos damos cuenta, el Gran Amor de Dios a los hombres, Nuestro Señor Jesucristo se ofrece como cordero Inmolado, y nos participa su cuerpo y su sangre para tener vida eterna, pero realmente lo despreciamos, pues cuando comulgamos no estamos en paz ni con
su trabajo arduo e interés en la publicación de estas páginas, al Padre Archidiácono Nicolás por su constante apoyo en todas nuestras tareas, a nuestras comunidades quienes han de difundir las ideas aquí expresadas, a nuestros compañeros en el seminario quienes aportaron en la elaboración y redacción de los artículos que hoy se presentan y finalmente a todos nuestros lectores y lectoras que con expectativa esperan cada edición.
monje Esteban Dios, ni con nuestro hermano (Jn 13,34) “Un precepto nuevo os doy: Que os améis los unos a los otros; como yo os he amado, así también amaos mutuamente”. Recordemos, “la Divina Liturgia tiene sentido, siempre y cuando se tenga una vivencia.”