Revista Adventista Mayo 2013 | revista.adventistas.es
Mensaje del presidente: 'La vida: ¿un juego?'
capaces de luchar y hacerlo hasta el final, alcanzando la victoria.
Hace tiempo leí la definición que alguien hacía sobre la vida. Esta persona decía que “La vida era un juego que hay que saber jugar" y añadía, "el que no juegue adecuadamente, irremisiblemente fracasará". Una pregunta viene a mi mente: Jesús, ¿has aprendido a jugar el juego de la vida, o por el contrario dejas todo al azar y a la improvisación del momento?
Permíteme que considere el siguiente pasaje de la Escritura: “Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra y se vuelva a Egipto. Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto… Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guardarlos por el camino y de noche en una columna de fuego para alumbrarles.” (Éx. 13: 17, 18 y 21)
¡Cuántas vidas frustradas, fracasadas, destruidas y perdidas, simplemente por no jugar como conviene! ¡Cuántas personas viven toda una vida y llegan a su final sin darse cuenta de la realidad que han vivido! Y esto me lleva a hacer la siguiente afirmación: cada persona que nazca en este mundo debería tener dos prioridades, por un lado conocer las reglas del juego y por otro, aplicar lo que sabe en el día a día. ¿Te has planteado el papel que tiene la Biblia en la vida de cada uno? A la luz de lo que estamos comentando, me doy cuenta de que las Escrituras, son el conjunto de consejos y reglas que Dios nos da para que conozcamos el juego, sepamos movernos en los diferentes momentos, y todo con un propósito: poder ganar y triunfar en esta vida.
El texto que acabas de leer te permite ver las diferentes cosas que vas a encontrar en el camino. Se mencionan gigantes, arrepentimientos, guerras, Egipto, rodeos, desierto. Y en el versículo 21 se añade algo que con frecuencia pasa desapercibido pero que es la clave del juego: Dios va delante para guiarnos, alumbrarnos y lo hace de una forma extraña, en una nube o en medio del fuego. INGREDIENTES FUNDAMENTALES Me gustaría pasar a analizar de forma breve pero clara, los tres ingredientes fundamentales que van a intervenir en el juego: el enemigo, el camino y Dios.
LA ESCRITURA HABLA
1. EL ENEMIGO
Es curioso observar que después de la presentación que Dios hace en el libro del Génesis, nos presenta el esquema del juego en el libro del Éxodo. Este esquema es la réplica que cada creyente tiene que vivir en esta vida. El esquema consta de tres partes claramente diferenciadas: Egipto, el camino y Canaán. Egipto representa el pecado con un enemigo que intentará complicarnos la existencia. El camino representa el trayecto que cada uno deberá recorrer y Canaán simboliza el objetivo a alcanzar, el lugar de aquellos que han sido
El papel del enemigo consiste en que recorramos el camino de forma tal que sea imposible alcanzar la victoria. Nos propondrá tres formas de andar: con prisas, con enfados y con tristeza. Andar con prisas: cada creyente debe vivir con unos límites claros. Cuando uno se sale de esos límites, lo que está haciendo es salirse del camino. En el contexto de hoy diríamos que está jugando mal, está perdiendo, por lo que nunca llegará al destino deseado. Piensa en un momento en el que tú hayas tenido prisa. ¿Qué te
Revista Adventista – Mayo 2013 – 1