El modelo de las escrituras es que conociendo y reflexionando sobre nuestra historia, se nos recuerda cuánto le debemos a Dios más que a nosotros mismos. Conocer y reflexionar en los errores del pasado es es un recordativo de nuestra necesidad de confiar en su poder, no en el nuestro. Saber y conocer como actuó Dios en el pasado también nos da confianza en que nos capacitara para cumplir con los desafíos que tenemos que enfrentar ahora y en el futuro.