IGLESIA DE CRISTO “VEN SEÑOR JESUS”
Cinco Áreas de Sanidad para el Matrimonio Introducción Isa 53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, ¡pero nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios! 5 Más él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros sanados. Cuando se expone un tema sobre sanidad es porque desde luego existe una enfermedad; en el presente estudio no haré alusión a los milagros que Nuestro Buen Dios hace a favor de nuestros cuerpos, sino en un área muy importante de la iglesia, como lo es el alma de los miembros que conforman el matrimonio, y desde luego las familias. Por eso el presente seminario habla de la sanidad del matrimonio, y desde luego de las relaciones con los hijos, trataremos la forma de sanar las áreas enfermas en las relaciones conyugales. Para ser más concreto Elohim, quien es el autor del matrimonio y la familia, quiere sanar las almas de los conyugues e hijos para tener en la faz de la tierra familias sanas que testifiquen que toda obra de Dios es perfecta. Si Dios quiere sanar los matrimonios es porque el matrimonio es un pacto indisoluble que debe perpetuarse hasta que la muerte nos separe, Mal 2:14 Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. Cuando los matrimonios y las familias son ministrados para sanidad de heridas, y enfermedades del alma (egoísmo, odio, resentimiento, complejos, machismos, feminismos, celos, dureza, tacañería, irresponsabilidad, rebeldía, etc.), inmediatamente la vida de la iglesia cobra avivamiento, solvencia, y desde luego un testimonio de poder. Nos urge sanar los matrimonios y familias, para ver la Gloria de Dios en la iglesia y la comunidad que tiene puestos los ojos en los que hemos sido llamados luz del mundo y sal de la tierra. Reunámonos alrededor de la Palabra para levantar un altar de comunión con Jehová, donde impactados por su presencia y unción, recibamos juntos con nuestros hijos la Gloria de Dios. Eso hará que muchos corran junto con nosotros en pos de Él, Cts. 1:4 Atráeme; y en pos de ti correremos.
AREA DE DOCTRINA ∙ Por sus Llagas Fuisteis Sanados
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