PRUEBA ENDURO > AJP PR5 250
Heroína ejo, La portuguesa AJP quiere ser la heroína que, en un mercado tan compl rio nutrido y disputado como el del enduro, consiga conquistar un territo lo propio con menos medios técnicos y económicos que otras marcas. No tiene fácil pero para lograrlo ofrece la PR5 250, su mejor arma. Una moto ro aspirante a la conquista de vuestro garaje mediante su talante guerre unido a un interesante precio. p TEXTO SANTIA
p FOTOS DE DIEGO
robada con motivo de la presentación realizada la pasada primavera en Portuga l, la AJP PR5 250 llega ahora a nuestras manos para poder realizar un análisis más minucioso. Antes de hacerlo dejadnos daros dos pinceladas recordatorias sobre la marca portuguesa. Con más de veinte años de vida, AJP -inciales de Antonio y Jorge Pinto, los hermanos fundadores- ha pasado de producir enduros de 50 cc 2T a modelos, siempre de entretenimiento y no deportivos, con mecánicas de válvulas -comenzó en 2001-. Las AJP se venden en tres tallas: PR3 -la más pequeñ a- y PR4 -la mediana - con motores de 125 y 200 cc, junto a la nueva PR5 -talla «L»- con más rendimi ento gracias a un propulsor de 250 cc. Una oferta que AJP propone sólo en diez países -Francia, Bélgica, Brasil, Inglater ra, Japón…- y con la que quiere llegar a las 3.000 unidades comercializadas. En España hubo un importador en el pasado pero ahora, de momento, sólo hay representación en la zona sur -Comercial Morón- y en Galicia -Factory Bike- esperándose ampliar pronto la red comercial.
P
Buena mezcla
Atreverse a pronunciar palabras mayores no resulta fácil y requiere cierto tiempo de aprendizaje. Sobre todo si encima no se tiene el «diccionario» mejor ni todo tipo de soportes que, otras marcas, sí que pueden emplear. Hay que reconocer por eso el mérito de un fabricante pequeño como AJP, en un país como Portugal que no tiene tejido industrial de la moto, para lograr desarrollar una enduro como la PR5. Creo que ninguno se engaña con este modelo en el sentido de que no es un enduro puntera de máximas prestaciones como una KTM, Yamaha… ni tan competitiva como ellas, puesto quer tampoco lo pretende. La PR5 busca otro cliente, practicante de todo terreno más pistero, lúdico, divertido pero no agresivo, con sus incursiones por sendas de nivel medio. Un usuario que no hace muchos
48
| MOTOVERDE
kilómet ros, que no maltrata su moto ni su cuerpo, y que no compite ni tiene la potencia máxima en mente. La verdad es que la estructura de la PR5 es llamativa, sin tener unos acabados especialmente brillante s, con un singular bastidor mezcla de piezas de acero y aluminio, y con soluciones como la de llevar el depósito atrás, bajo el asiento -siguen presumiendo de haber sido los primeros en adoptar este diseño-. Para complet ar la parte ciclo, AJP ha recurrido a empresas como su homónima española AJP -no tienen nada que ver- para los frenos, la italiana Sachs para la suspensión -lleva la misma horquilla que las Gas Gas Enducross-, la portuguesa Polispor t para los plásticos… Pintona es la «5» y apariencia tiene, con buen porte. El motor, fabricado en China bajo criterios de configuración técnica de AJP, tiene una estructura que nos recuerda a la del propulsor de la emblemática Honda XR 250 pero con diferencias como que éste incluye arranque eléctrico y sistema de alimentación por inyección. Es una mecánica de esquema tradicional sin refrigeración líquida, ni cilindro de carrera ultracorta, sin embrague hidráulico… que nos devuelve a los años 80 cuando era tan popular esta configuración. Los «fashion victims» se pondrán mohínos al hablar de esta mecánic a pero los que no siguen las modas, y no se impresionan con lo que les digan, podrán estar tranquilos, que tendrán lo que buscan: 22 caballitos divertidos bajo la culata, con los que rodar de forma más pausada sin que ello signifique aburrimiento, pues la sensación de velocidad y de pasarlo bien depende también de cada uno. A quienes os guste sentir el «off road» cómodamente, sin estrés, la lusa es vuestra opción, porque dispone de un agradable motor que responde en bajos y medios pero que arriba parece ahogado y no estira demasiado. Un propulsor bastante alegre y divertido pero no demasiado refinado, faltándole a la inyección un mejor tacto global, menos áspero.