Toda la verdad (Cuento tradicional de Alemania) Entonces apareció una liebre que cruzó el océano de un salto y empezó a correr. Un ciego vio a la liebre y se lo contó a su amigo sordomudo. Y el sordomudo se lo dijo a gritos a un cojo que pasaba por allí. El cojo empezó a correr y atrapó a la liebre. Dormía yo una siesta, cuando me despertó el canto de dos pollos asados que volaban por el aire. Los seguí y llegamos hasta el océano, donde flotaba una bola de cañón.