Los platos de madera (Cuento tradicional de Armenia) Desde aquel día el abuelo volvió a comer en plato de porcelana. Como toda la familia. El abuelo aceptó resignado sus nuevos platos, triste por ver que tenía que comer todos los días con ellos y no con los mismos que su hija, su yerno y sus nietos. Pasaron unos días y una tarde, al salir al jardín, el matrimonio vio que sus hijos pequeños estaban silenciosos en un rincón, absortos en alguna tarea al parecer importantísima.